Y allí estaba, majestuoso, dominando la escena. Me acerque lentamente y estire mi mano para acariciarlo, y grata mi sorpresa cuando al momento del contacto un haz de luz despunto de entre las nubes para iluminarlo. Acerque mis ojos y pude finalmente verlo mas en detalle. Eran 18 hojas tamaño A4. "CESPA" rezaba el titulo "Productividad y progreso técnico y económico. Términos de intercambio en el agro Argentino 1980-2007"
Detalles mas, detalles menos, así recuerdo el momento en que llego este trabajito a mis manos para devolverme como un torbellino la inspiración que venia esquivándome.
Invito insistentemente al lector amigo a la lectura del trabajo, que combina de manera armoniosa cálculos sencillos, conclusiones contundentes y algunos adornos simpáticos. Me permito, sin embargo, hacer un breve resumen del mismo, que procurare no exceda los dos párrafos.
En el trabajo se estiman los precios reales de tres granos (Maíz, trigo y soja. No tres granos! ¡tres tipos de granos! Se sobreentiende) deflactando la serie nominal de precios por el indice de precios al consumidor de los Estados Unidos. Ajusta luego la serie obtenida de precios (que muestra una tendencia decreceinte) por el rinde promedio por hectárea por cultivo y obtiene, de esta manera, y suponiendo una relación constante entre el producto obtenido y los costos de producción, una serie de ingreso bruto por hectárea de producción para cada cultivo, que no es exactamente igual pero se parece mucho y tiene los mismos resultados que la siguiente:
Con esos resultados las conclusiones a las que llega la gente de CESPA son lineales y contundentes. El aumento de la productividad en el agro no llegó a compensar la caída de los términos de intercambio. Toma mate!!. Estancamiento de ingresos en el agro argentino (sic). Presbich no ha muerto! Las hipótesis que plantean los autores para explicar este hecho (cuya lectura recomiendo casi suplicando) quedan bajo su exclusiva responsabilidad (Frase que, creo, debería estar escrita en cada uno de los trabajos presentados, para deslindar de responsabilidad a la prestigiosa universidad que los cobija).
Aquí algunos humildes comentarios de este bloguero, algunos metodológicos y de relativa menor importancia, otros fundamentales.
1) ¿Es deflactamiento, deflactación o deflactizacion?
Deflactar con el IPC de USA es la opción tradicional que se aplica desde Macro I. Sin embargo, la elección del IPC no es neutral y los resultados se ven muy influenciados, amen del error conceptual incorporado. En primer lugar, porque esta lleno, llenísimo de no transables (ver composición acá) que son absolutamente irrelevantes para la determinación del ingreso del productor argentino. A modo de ejemplo, nótese que el 30% del IPC de USA es "Alquileres".
En segundo lugar, y para este caso en particular, porque incluyen derivados de los granos, de manera que el precio real del commodity estará subestimado. Cualquier aumento en el numerador aumenta simultanea (aunque parcialmente) el denominador y el movimiento se cancela.
Nótese la notable diferencia entre la evolución del indice al consumidor con la de los ítems mas representativos del indice de precios al productor (que eventualmente es lo que se importara con la plata de los granos exportados).
2) ¡Que caro que está todooo!
Uno de los pilares metodológicos del trabajo es que:
"los insumos representan una proporción constante del ingreso bruto, de modo que el ingreso bruto refleje el valor agregado a nivel nacional", aproximación que consideran "razonable" porque los insumos son en gran proporción de origen nacional (suposición apriorística que pongo en duda). así ves el ingreso bruto, que depende del precio y del rinde de la tierra, alcanza, porque el costo en que incurre el productor es el ingreso de algún otro argentino, ergo es Valor agregado nacional. así, las tecnologías que aumentan la eficiencia ahorrando costos son ignoradas.
Whhhhhhhhhhhatt? ¿Puede hacerse esta afirmación tan violenta en un trabajo que tiene la palabra "productividad" en su titulo?
La característica fundamental del shock tecnológico que experimento el agro argentino no fue el aumento de los rindes (salvo inicialmente con el trigo durante la revolución verde) sino, justamente, la reducción de los costos y el aumento impresionante de la relación producto/Insumo. La siembra directa reduce sensiblemente los costos de labranza, porque pasa un solo tractorcito y hace solito y en un día todo el trabajo que antes tardaba semanas y se hacían varias pasadas. La soja transgénica se caracteriza no por mayores rindes sino por usarse sólo glifosato en vez de una batería carísima de herbicidas.
Y todo esto, es "ingreso bruto" para el país que escapan completamente a los cálculos realizados en el trabajo, y sobre todo en sus conclusiones. Y el Valor agregado nacional crece aun a pesar de ser todos insumos nacionales porque 1) los recursos que no se destinen al agro se pueden destinar a otro lugar y, sobre todo 2) la caída de costos permite incorporar tierras de menor productividad que antes no eran rentables.
3) Con los pies en el horno y la cabeza en el freezer, en promedio estoy bien.
Existe una archiconocida falencia en la utilización de los rindes promedios para periodos largos. La caída de los costos mencionada en (2) permitió la incorporación de tierras marginales que tiran para abajo el promedio nacional. Se produce el típico efecto de comparación frutal (por peras y manzanas) al ver el rendimiento de largo plazo. Se presenta a continuación una tabla comparativa de los rindes de las tres provincias de mayor producción del país (Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe), que tienen en su conjunto entre el 70% y el 80% del área total sembrada según el cultivo, respecto al promedio nacional.
4) Soja-soja, soja-trigo, trigo-trigo, trigo-soja.
Es, sin embargo, esta la falla metodológica más importante del trabajo, que, a mi parecer, "obsoletiza" las conclusiones. Los autores analizan el rendimiento por hectárea de los cultivos y concluyen que el ingreso bruto por hectárea disminuye, sin considerar LA característica principal de la producción agrícola argentina hoy: La rotación Trigo, soja de 2º.
La incorporación de la siembra directa, que acorta los tiempos de labranza, y del germoplasma de trigo enano de alto rendimiento, que tarda entre 130/140 días en vez de 170/180 del tradicional, permite que, en la misma hectárea, puedan realizarse dos cosechas anuales, incrementando el ingreso anual de la hectárea independientemente del ingreso individual del cultivo. así hoy, casi el 80% de las hectáreas con trigo tendrán una segunda cosecha con soja de segunda.
De esta manera, la suma de la cantidad de hectáreas sembradas de trigo y soja es mayor a la cantidad real de hectáreas donde efectivamente se realizo la producción. Toda el área verde del grafico (casi el 20% del total en 06/07) no son tierras nuevas, sino doble utilización de la misma!!!
¿y entonces?
Me tome el trabajo de reestimar el ingreso bruto por hectárea corrigiendo por (1), (3) y (4). (1) la corregí utilizando un indice de precios al productor (commodities industriales) en vez de IPC. Para resolver el problema (3) calcule independientemente el rinde de las zonas núcleo. Para (4) arme un indice compuesto de ingreso bruto "soja-trigo" donde solo se considera una vez, al calcular los rindes las tierras que se utilizan dos veces. La (2) es más complicada y escapa al objetivo de este post, aunque advierto que inclinaría hacia arriba todas las curvas. ¿Que me dio?
En azul la estimación equivalente con la metodología de CESPA, en rojo el resultado usando el promedio de rindes nacionales y en verde el indice de retorno bruto de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Véase como cambian las conclusiones con un par de ajustecitos. 20% de caida de ingresos reales se convierte en 30% de aumento.
Así, Elemaco contribuye a su campaña contra las conclusiones contundentes demostradas con argumentos sesgados.
¡He dicho!
PD: Ahi cambie el título para calmar a las fieras ¿Ahora parece tan violento el post? Dense el gusto de analizar el contenido y no la forma!