RSS2.0

Alquimias desendeudadoras.

sábado, agosto 02, 2014

En este artículo de El Economista, y siguiendo una discusión que tuviéramos por Twitter, Martin Tetaz defiende su tesis de que Cristina Kirchner habría, durante su gobierno, incrementado la deuda pública, en contraposición con el relato oficial que afirma lo contrario. El artículo tiene a mí entender un único inconveniente: está totalmente equivocado.

Esto es así por una combinación de confusiones semánticas y económicas, de distinta importancia. Vamos a los números, y veamos cuando dependen sus conclusiones de estos errores.

Martin afirma que “Néstor Kirchner asumió con un stock de deuda pública (…) de U$S 152.587 millones y entregó el sillón de Rivadavia a Cristina Fernández de Kirchner, con U$S 144.728 millones (…). La actual Presidenta acumula al 31/9/2013 (…), U$S 201.009 millones”. Estos números salen de la Subsecretaria de Financiamiento (http://www.mecon.gob.ar/finanzas/sfinan/?page_id=37).

Esta comparación tiene muchos inconvenientes. Para comenzar, ambos puntos en el tiempo deben ser comparables, razón por la cual hay que ajustar los números propuestos. En primer lugar, ninguna incluye la deuda no presentada al canje (DNPC). Sin embargo, entre ambos periodos estuvo el canje de 2010, con lo cual parte de la suba de 2013 se explica simplemente porque se documenta como deuda algo que antes no se documentaba. Sumando la DNPC, los USD 144mm de 2007 y USD 201mm de 2013 pasan a ser USD 173mm y USD 212 respectivamente. Es decir, la diferencia pasa de USD 56mm a USD 39mm.

En segundo lugar, entre ambos periodos el gobierno pagó unos USD 9mm por los cupones PBI. El cupón no se registra en los stocks de deuda porque es una deuda contingente. No sabemos ex ante cuánto y cuando se va a pagar. Sin embargo, si lo sabemos ex post. El gobierno pagó entre 2007 y 2013 unos USD 9mm que no figuraba en lo reportado por la Subsecretaria. Ajustando por este factor, la diferencia pasaría de USD 39mm a USD 30mm.

Es decir, dos ajustes elementales reducen en más de la mitad el 39% de suba nominal de deuda que Martin reporta en su nota, que pasa en cambio a ser de 16%. Esta suba nominal esta incluso por debajo de la - inexplicable - medida de capacidad de pago que usa Martin para comparar contra su 39%: ¿Subió la capacidad de pago de nuestro país 38,8% en el ínterin? La respuesta es que no. El PIB real, según los propios datos del Indec, aumentó 27% entre 2007 y 2013”No veo el sentido de usar el crecimiento del PBI a precios constantes como medida de la capacidad de pago, pero sigo de largo, así no nos distraemos con críticas de segundo orden.

Martin tiene un punto valido en su columna, al mencionar el rol que el tipo de cambio juega en las mediciones de deuda. La apreciación cambiaría, al incrementar la valuación del PBI en dólares, reduce el ratio Deuda / PBI, lo cual puede distorsionar las interpretaciones. Como bien menciona Martin, el PBI en dólares creció 85% entre 2007 y 2013, desde USD 330mm a USD 610mm, parte explicada por el crecimiento real, pero mayormente por la apreciación cambiaria (el peso casi duplicó su valor real durante el periodo). 

Alrededor de este cuestionamiento se abren muchísimos interrogantes, en particular aquellos relacionados a la forma de resolver esta distorsión. Sin embargo, por simplicidad, ignoremos el debate alrededor del ratio deuda / PBI y mantengamos el análisis nominal.

Un fenómeno complementario a este que menciona Martin, y que actúa en el sentido contrario, es que la apreciación cambiaria, de la misma forma que reduce el ratio deuda / PBI, eleva el valor en dólares de la deuda pública por su impacto sobre la valuación de la deuda en pesos. Por ello, y considerando que cerca del 40% de los USD 201mm eran deuda en pesos (o CER), si el tipo de cambio real de 2013 hubiera sido el de 2007 (es decir, si el año pasado hubiéramos tenido un dólar cercano a los ARS 10) entonces la deuda reportada por el Mecon hubiera sido de USD 170mm, o sea USD 31 mm menos*.

Es decir que si consideramos la sugerencia del propio Tetaz y ajustamos por el efecto valuación por la apreciación cambiaria, junto a los dos factores mencionados previamente, la diferencia entre la deuda nominal de 2007 y 2013 desaparece.

Ahora bien, la conclusión previa no considera la que creo es la confusión más importante en los números que presenta Martin: incluye como deuda obligaciones que el Estado tiene consigo mismo (Ver sobre el tema este interesante documento del BID)

Aunque toma muchas formas (el tesoro colocó letras en Lotería Nacional, en diversos fondos fiduciarios, en el PAMI o en el Banco Nación) los dos organismos públicos con los que el Tesoro tiene más obligaciones son con el Banco Central (a partir de los Adelantos Transitorios y las Letras Instransferibles) y el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (que tiene en su activo varios miles de millones de bonos del tesoro).

Esta deuda intra Estado asciende a la friolera de USD 87mm (vs USD 16mm en 2007), es decir, el 43% de la deuda reportada en el informe. En el ínterin, el gobierno se apropió de activos previsionales, pago deuda con dólares que el Banco Central tenía en su activo (dejándoles un papel de regalo) y reformo la carta orgánica duplicando el acceso disponible a Adelantos Transitorios.

Sin embargo, Martin insiste en que el ejercicio de netear estas tenencias cruzadas (que se conocen como “cross-holdings”) está mal y que la deuda pública debe incluirlas porque el informe de la Subsecretaria se llama de “Deuda Publica” (No miento, argumenta que la definición de deuda publica es esa y no otra porque eso dice el informe del gobierno). 

Apela además a un argumento adicional, medio rebuscado, que aparece bajo el apartado “El financiamiento” en su nota. Lamentablemente, sin darse cuenta, la columna de Martin presenta una inconsistencia lógica en la que un argumento que quiere usar para defender una afirmación termina implicando exactamente lo contrario.

Martin hace un esfuerzo para convencernos de que la emisión de pesos del Banco Central es deuda pública. Ahora bien, asumamos que tiene razón (finalmente es una cuestión semántica). Noten la inconsistencia. Martín considera que la base monetaria, que es un pasivo del Banco Central, es deuda pública. Es decir, que la definición de deuda pública es más amplia que la deuda del tesoro. Uno derivaría de aquí que Martin cree que el ejercicio correcto al calcular la deuda es consolidar al tesoro con el Central y sin embargo no, lo usa para argumentar exactamente lo contrario.

Por todas estas razones, lo correcto para evaluar el desendeudamiento es considerar toda la deuda pública, sin perjuicio de que parte de la misma sea con la Anses o el BCRA.

Es decir, que como la base monetaria es deuda, no hay que consolidar tesoro con ANSES y BCRA. Enorme salto de fe que no entiendo.

(sobre el tema de qué es y qué no es deuda, recomiendo fervientemente el curso de Dinero, Créditos y Bancos que Mehrling tiene gratuito en coursera (https://www.coursera.org/course/money). Spoiler: no todo lo que parece dinero es igual. El dinero es dinero, y la deuda es una promesa de pagar dinero)

En conclusión: si juntamos todo lo anterior (deuda no ingresada al canje, cupon pbi, efecto valuación* y neteo de cross holdings) lo que se obtiene es que la deuda nominal cayó, entre 2007 y 2013 USD 69mm, o casi 40%.

Quienes alguna vez me han leído sabrán que no tengo ningún tapujo en cuestionar al gobierno cuando corresponde. La honestidad intelectual requiere, sin embargo, no criticar donde no corresponde y el desendeudamiento durante las dos gestiones de Cristina Kirchner es uno de esos casos. Cristina desendeudo, mire desde donde se lo miré.

Atte

Luciano

PD: Deje fuera del post, por simplicidad, otros ejercicios como ajustar por LEBACS neto de reservas (que reduce la caída en unos USD 5.000), la incorporación de la deuda generada este año (unos USD 10.000 entre Ciadi, Repsol y punitorios del Club de Paris) o el cambio de deuda de Anses con jubilados por juicios de reajuste de haberes (que no se cuanto es, pero intuyo que habrá bajado respecto a 2013)

*El efecto valuación sobre la deuda neta de crossholdings no es USD 31mm sino USD 14mm


Precios Cuidados 2: Carteles

lunes, junio 09, 2014

(Con la colaboración de Agustin Zilloni)

Sigamos con la saga de los Precios Cuidados. La semana pasada les comenté el caso de las gaseosas cola, en el que el intento de marcar un precio de referencia por debajo del precio de mercado dio origen a cambios en los precios relativos entre el Precio Cuidado y otras presentaciones de la misma marca, de otras marcas y del mismo producto en lugares no regulados.

Permítanme contarles un caso distinto. Una de las apuestas más fuertes del gobierno en el programa de Precios Cuidados fue el mercado de aceites. Hay 19 precios cuidados de aceites de girasol y mezcla, es decir, el 6.3% del total de 309 para un bien que representa el 0.26% de la canasta de consumo reportada por el nuevo Índice de Precios al consumidor. Hay precios cuidados para las cinco marcas líderes del mercado (Cañuelas, Cocinero, Costa del Sol y Legítimo y Natura) para los dos presentaciones dominantes (900ml y 1500ml).

Para poner una referencia, nuestra base de datos cuenta con observaciones para 260 aceites de girasol (excluyo del análisis al aceite mezcla), combinando distintas presentaciones y fuentes, con un total de 26 marcas comerciales. Las marcas con precios cuidados representan el 70% de estas observaciones. Al ser un bien relativamente homogéneo (la diferenciación más destacable es la de aceites de “alto rendimiento”) puede afirmarse que los precios fijados por el gobierno cubren prácticamente todo el mercado de aceite de girasol.

Veamos que nos dicen los datos (click para agrandar).

A diferencia del mercado de gaseosas cola, en el mercado de aceites de girasol los precios no cuidados (es decir, en aquellas fuentes en las que no identificamos la existencia de precios cuidados) si se comportan como los cuidados. La evolución comparada para las dos presentaciones más relevantes se presenta en el siguiente gráfico. Noten como, salvando diferencias de algunas semanas, la evolución de ambas series es indistinguible.




Es decir, el Plan de Precios Cuidados parece haber sido exitoso en su objetivo de fijar un precio de referencia del aceite de girasol

Sin embargo, presten atención a las escalas. En el caso de la coca cola, el Precio Cuidado (como mencionaba acá) había convalidado un incremento interanual de 22%. En esta oportunidad, en cambio, el aceite de girasol registra una suba interanual de 55% en su presentación de 900ml y de 59% en la de 1500ml, ambas cifras muy superiores al 39% de inflación durante el mismo periodo.

Si tuviera que arriesgar una explicación al éxito del precio cuidado en este caso - éxito en el sentido de fijar un precio de referencia, no de detener su suba – diría que es porque está coordinando el precio del aceite por arriba del precio del mercado. Aunque nuevamente la evidencia es escasa, mi impresión es que en este caso el gobierno podría estar evitando la competencia, a partir de la cual el precio sería menor.

No pretendo ser concluyente porque desconozco los detalles del mercado de aceite de girasol. Sin embargo, tengase en cuenta, por ejemplo, que en el mismo periodo, el precio en pesos del girasol refinado exportado creció 34% (57% de suba por la devaluación y 15% de caída en dólares)

Si esto es así debería ir apareciendo en la data la siguiente regularidad en los distintos mercados: Casos “exitosos” de PPCC como en el mercado de girasol, con subas bien por arriba de la inflación, casos fallidos (como el de la coca) donde el gobierno fija precios bajos. Veremos, veremos.

Atte

Luciano

Precios Cuidados 1: la Coca Blue

martes, junio 03, 2014

(Escrito en colaboración con Agustin Zilloni)


Periodista: ¿En qué medida el comportamiento de la inflación –en los últimos meses en baja tanto para el Indec como para los privados– está impactado por Precios Cuidados?

Costa: {……] el plan tiene un efecto importante porque logró establecer valores de referencia. Y, además, generó impacto en los productos que están fuera del listado de los acordados. Quiero decir, si bien existe una brecha entre esos precios, esa brecha no ha crecido, con lo cual quedó en claro que Precios Cuidados limitó además las subas en el conjunto de los productos.

El secretario es bien explícito en describir el canal de transmisión. Los precios cuidados (PPCC) serían un precio de referencia exitoso a partir del cual gravitarían otros productos similares. Quieto aquel se aquietarían ellos. Permítanme, para ponerle algunos números al debate, mostrarles qué dicen los microdatos de nuestra base de datos de precios sobre el caso particular de gaseosa cola. Romperé aquí mi veto de no nombrar marcas, y llamaré Coca a la gaseosa más vendida y Pepsi a la segunda.

El siguiente gráfico muestra el precio de distintas presentaciones de Coca en una fuente en la que identificamos la presencia de PPCC. En este caso, el PC es la presentación de litro y medio (la línea celeste). Como se ve, la Coca común (O “normal”, como le dicen quienes no saben que se dice Coca “Comun” y no Coca “Normal”) de 1 ½ litro pasó de $ 10.83 hace un año a $ 13.25 ahora (22%), tras haber atravesado un pico de $ 14.03 en diciembre.

¿Sirvió este Precio Cuidado de referencia para otras presentaciones de la misma marca, como insinúa el Secretario? La respuesta parecería ser que no. Ninguna de las otras presentaciones refleja la baja de precios análoga a la que la coca de 1 ½ tuvo en enero. Así, la coca la light de 1 ½ registra una variación interanual de 27.6%, la  común de 2 ¼ 38% y la light grande 41%.

El siguiente gráfico presenta la misma información de otra manera. ¿Cuánto vale la coca común de 1 ½ respecto a las otras presentaciones? Como se ve, la estabilidad en los precios relativos que existía en 2013 no solo desapareció sino que la brecha se amplia. En julio de 2013 (luego del congelamiento de moreno) una coca común compraba 92% de una coca light, 90% de una común de 2 ¼ y 80% de una light de 2 1/4. Hoy compra 89%, 75% y 70%. Los precios cuidados no solo no parecen estar actuando como referencia, sino que la diferencia entre los precios cuidados y los no ciudados se está ampliando.


Ahora bien, quizás la comparación correcta no es contra otras presentaciones de Coca, sino contra la competencia. Si el gobierno logra disciplinar a Coca, Coca debería disciplinar a Pepsi, Manaos, Cunnington, etc.  Para ello, el siguiente gráfico muestra la evolución del precio del envase de 1 ½ de Coca y Pepsi común. 

Hace un año la Pepsi era $ 1.8 más barato que Coca. Hoy valen lo mismo. No hubo disciplinamiento a la baja como asume Costa que debería pasar.


Sigamos. Hasta aquí les he mostrado que no habría evidencia de impacto del PPCC de la Coca sobre otras presentaciones de Coca u otras marcas. Ahora bien, yendo más al hueso ¿Logró contener el PPCC de la Coca al precio de la Coca?  El siguiente gráfico compara la evolución de la Coca de 1 ½ litro en los locales con y sin Precios Cuidados.


Como con el dólar oficial, el intento de fijación de precios genero automáticamente una brecha entre la Coca oficial y la Coca blue, que de 0% el año pasado es hoy de casi 10%. La Coca libre sigue inmaculada su marcha ascendente.

Es decir, el Precio Cuidado de la Coca de litro y medio ni siquiera logro frenar la suba del precio de la coca de litro y medio.

Aunque debería extender el ejercicio a los otros casi trescientos precios para obtener resultados más concluyentes, lo aquí reportado permite una aproximación a la respuesta correcta a la pregunta que el periodista hiciera a nuestro Secretario de Comercio Interior.

Y esa respuesta es: Ninguna.

¿Cuánto pagan de más los ricos?

miércoles, mayo 28, 2014

Acompáñeme en este ejercicio. Antes de leer el post pregúntese (y si tiene ganas, coméntelo abajo) ¿Cuánto cree que paga de más o de menos un rico que un pobre por el mismo tipo de articulo? ¿10%? ¿20%? ¿80%? ¿150%? ¿Pagan lo mismo? Téngase en cuenta que por mismo tipo de articulo me refiero a, por ejemplo,  una gaseosas o queso cuartirolo y no a una presentación en particular (coca cola común de 1 ½).

Veamos. El ejercicio planteado es el siguiente (si prefiere saltear la metodología vaya directo a donde dice “FIN DE LA METODOLOGIA”):

Tomo de referencia la Encuesta de Gasto de los Hogares de 2012 que mencionará en este post y calculo, como en aquel caso, el precio unitario de cada artículo. Selecciono entre las más de mil variedades distintas existentes a aquellas (355) para las que tengo al menos 500 precios unitarios y cálculo, para cada decil de ingreso, el precio unitario mediano.

Así, por ejemplo, obtenemos que el primer decil pagaba en 2012 $26 por un kilo de carne picada, mientras el decil 10 pagaba $32.7, que el primero pagaba $20 y el último $45 por un corte de pelo masculino o que el litro de gaseosa lo pagaban $5.33 y $6.66 respectivamente


Paso siguiente se repite el ejercicio para todos los artículos, cuyos precios, para ser comparables entre sí, son luego reescalados por la mediana de cada artículo. La distribución de este último paso por decil se presenta en este gráfico, del cual extraigo el corte transversal en la mediana, que es lo que se presenta en los siguientes gráficos. Entiendo que este paso es medio inentendible. Si quieren mayores aclaraciones, vamos a los comentarios. A partir de aquí usaré promedio como sinónimo de mediano, para no confundir a quien no leyó la metodología o a quien no sabe lo que es la mediana.

FIN DE LA METODOLOGIA

¿Cuánto paga en promedio de más o de menos un rico que un pobre por el mismo tipo de artículo? La respuesta está en el siguiente gráfico.



En promedio, si un hogar del decil 5to o 6to de ingreso paga $ 1, el del decil 9no paga $ 1.10 y el 10mo decil $ 1.23. El más pobre, en cambio, paga $ 0.84, y el 2do decil $ 0.89. Es decir, el más rico paga en promedio un 45% más por el mismo tipo de artículo que el más pobre, y el decil 9 un 23% más que alguien del segundo decil.

Ahora bien ¿Cómo cambio esa relación en el tiempo?

El siguiente gráfico muestra también los resultados al repetir los ejercicios con la Encuesta de Gasto de 2004 (Lamentablemente de la base de 1996 no se pueden extraer los precios unitarios para llevar los resultados hacia atras).


Dos datos interesantes saltan a la vista.

En primer lugar, los resultados son llamativamente parecidos a pesar de ser muestras completamente distintas. La relación de precios pareciera ser un hecho estilizado bastante estable.

En segundo lugar, la brecha entre lo que pagan ricos y pobres pareciera haberse reducido. Era 49% entre primer y último decil en 2004 y 31% entre segundo y noveno. Esta medición (imperfecta, pero mejor que ninguna medición) contradice completamente aquel argumento del oficialismo según el cual la inflación estaba impulsada por la menor resistencia de los ricos a la suba de precios (la famosa “dispersión de precios” o el “sesgo plutocrático”).

Esta es solo la punta del ovillo de un tema sobre el cual se puede estrujar mucho más, pero algo e algo. Empecemos por el principio.

Saluda atentamente

Luciano "Myth buster” Cohan

Axel, el reivindicador inesperado

viernes, mayo 16, 2014

En su intento de dibujar el presente el gobierno cae en la encerrona de dibujar el pasado. El siguiente gráfico muestra la evolución del la participación en la industria según lo que reportaba el PBI base 1993 y el nuevo PBI base 2004.

Noten lo que nos dice este gráfico, bajo el supuesto - inverosimil - de que el nuevo PBI base 2004 hecho por la misma gente que habia destruido el PBI anterior sirve. Si esto es así, la nueva medición que tenemos para la economía reciente debería ser más precisa que la que teniamos con la base vieja.



El nuevo reporte del INDEC nos dice que la industria paso de representar, en 2004, el 17% de la economía a ser el 20%. O sea, INDEC nos dice que entre 1993 y 2004 paso de representar el 18% al 20%.

Es decir, en ausencia de argumentos metodológicos que justifiquen la diferencia, la interpretación de la década del 90 cambia radicalmente con la medición nueva del INDEC. De una perdida de 1.5% en la participación de la industria se paso a una ganancia de 1.6%, ganancia que no se ve, en ninguna de las dos series (ni en la base 1993 y 2004) durante la década ganada. 

¿Reindustrialización en los noventa? ¿Y ahora? ¿Que hacemos con esto?

Atte

Luciano



Borrar con el codo

lunes, mayo 12, 2014

El INDEC suma una estadística más a su larga lista de indicadores manipulados. Despues de haber visto caer, de alguna u otra forma, al IPC, a los datos de PBI o a la EPH y sus datos de empleo, pobreza y distribución, los datos de comercio exterior, hasta ahora sin sospechas de manipulación, muestra indicios innegables de que el escorpión no pudo con su naturaleza.

Las primeras sospechas surgieron por la divergencia entre los datos reportados por INDEC y los que el BCRA publica es su informe sobre el MULC. Mientras el primero reportaba exportaciones por USD 81.6mm, el segundo lo hacía por USD 74.2mm. Sin embargo, ambas fuentes no miden estrictamente lo mismo - una mide las exportaciones devengadas, otra las base caja – con lo cual había explicaciones alternativas que permitía explicar la diferencia.

Por ejemplo, en 2013, muchos exportadores dejaron de prefinanciar sus exportaciones en el exterior para hacerlo en el líquido mercado doméstico. Una cerealera podía entrar los dólares dos, tres o cuatro meses antes del embarque para comprar la cosecha, generando un flujo de divisas baje caja que anticipaba la exportación. La caída de la participación de esta práctica llevo a que caiga el ingreso anticipado de dólares, factor que puede explicar parte de la diferencia entre base caja (MULC) y devengado (INDEC).

Sin embargo, luego surgieron diferencias evidentes entre fuentes que debían reportar lo mismo. Mientras el informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA) que mensualmente publica el INDEC reportó exportaciones por USD 81.6mm para 2012, la base de datos de usuarios del propio INDEC reportó por USD 74.2mmm. No hay ninguna razón para que ambas fuentes diverjan tanto.

Pero si hasta aquí no se convenció de que INDEC manipuló la información de comercio exterior le pido, le ruego, le imploro que no me crea a mi sino a sus ojos.

Los siguientes tres gráficos muestran cómo se compara las exportaciones reportadas por INDEC con destino a Brasil, Unión Europea y Paraguay y Uruguay respectivamente y las importaciones que los institutos de estadísticas de esos países reportan desde Argentina. 

Noten como, sistemáticamente, las exportaciones reportadas por INDEC tienen movimientos hacia arriba que no se ven cuando uno mira los reportado por los socios comerciales. Las diferencias históricas entre las series se explican, salvo en Brasil, por la diferencia entre valuación CIF y FOB. Para más detalles pueden ver este informe que preparamos en Elypsis.



Después de varios meses tratando de reconstruir reputación con la mano, no tienen mejor idea que borrarla con el codo.

Atte

Luciano

Según el INDEC, la inflación entre 2005 y 2013 fue de 311% y de 90%

martes, abril 29, 2014

Vamos paso por paso.

Descargá de acá la Encuesta Nacional de los Hogares (ENGH) para el año 2012-13 recientemente publicada y de acá la homónima para el año 2004-05. Paso seguido corré sobre ambas base ésta rutina de Stata (que podés descargarte de acá y ejecutar sin necesidad de instalar).

La rutina* hace lo siguiente.

1) La ENGH tiene un detalle del gasto de los hogares clasificado en 1048 tipos de artículos distintos. Como la información está en pesos y en cantidad, estimo el precio unitario para cada artículo. Entonces, por ejemplo, para el articulo “Galletitas envasadas dulces” hay 9716 precios unitarios (por kilo), que ordenados de menor a mayor se ven como el siguiente gráfico. A partir de allí calculo el precio mediano (el del medio) de cada uno de los 1048 artículos. En total la base tiene 1.1 millones de precios unitarios.

2) Paso seguido se repite el proceso con la ENGH del año 2004

3) Luego se empalman las dos bases a partir de lo cual se calculó la variación del precio mediano para cada uno de los 1018 artículos (30 no empalmaron). Excluyendo los extremos con algunos datos medios anómalos, la distribución de las variaciones acumuladas se ve en este gráfico

4) Con esta variación por artículo se calcula cual habría sido el gasto total de 2004 a precios de hoy. A la diferencia entre lo que efectivamente se gastó y ese número la llamo: suspenso…………inflación.

Moraleja: Según el INDEC, la inflación entre los 8 años que separan el periodo de la primera encuesta (octubre de 2004 a diciembre de 2005) con las segunda (marzo de 2012 a marzo de 2013) es de 311%, incluso por arriba del 288% que surge de los índice de Bevacqua o de Natalio y, obviamente, absurdamente superior al 90% que también reporta el INDEC.

Atte

Luciano

*la rutina es mejorable. En breve subo una versión mejor.