Profundizar el modelo

martes, enero 22, 2013

Si bien existe cierto consenso sobre la inexistencia de una regla general de desarrollo para todo país en todo momento, también lo hay sobre los errores que no deben cometerse. Una de las lecciones de casi un siglo de economía del desarrollo es que no alcanza con forzar la transformación de la estructura productiva o crear un entorno amigable de rentabilidad a las firmas si no lográs, en el camino, que las empresas “aprendan a aprender”, es decir a generar y adoptar tecnología. El mundo está repleto de casos truncos de industrias infantes que, con los incentivos mal puestos, nunca lograron superar la lactancia.

Cuando premias (generas rentabilidad en) comportamientos estériles como aprovechar baches de regulación o directamente actividades ilegales como el contrabando, las firmas no solo derrochan tiempo y recursos valiosos y escasos sino que aprenden y adquieren vicios que no se van con el paso del tiempo. ¿Puede afirmarse seriamente que los incentivos de las firmas están hoy en la inversión en adopción tecnológica y mejora de la competitividad? ¿Qué es más rentable? ¿Invertir, digamos, tres años de dividendos en una mejora del 10% de tu productividad o negociar con tu comprador o vendedor internacional para subestimar el precio de venta o sobreestimar el de compra o charlarte a alguno de los que autorizan la liberación de dólares oficiales ?

Con el tiempo, los problemas de incentivos microeconómicos se acumulan y se convierten en una performance macroeconómica pobre, en la cual, si tuviera que arriesgarme, creo que ya hemos entrado. La economía en 2012 cambió de una forma mucho más radical que lo que pareciera insinuar la desaceleración de la actividad. Habiendo abandonado la zona de las tasas chinas hace ya casi un lustro (2003-2007), creo que debemos olvidarnos también de la menos milagrosa aunque nada despreciable zona de 4% de 2008-2011. El balance de premios y riesgos esta sesgado en contra del desarrollo y, lamentablemente, la macro ya comienza a reflejarlo y el país comienza a sentir con fuerza el impacto de largo plazo de medidas pensadas para obtener beneficios de corto, impacto que en muchos casos ya adquirió magnitud macroeconómica.

Para muestras, piense en la millonaria importación de combustibles, que de mil millones hace diez años pasó a USD 10mm, como correlato indeseable de una década de precios de petróleo pisados, o en el visible deterioro del sistema eléctrico o de transporte ferroviario, respuesta esperable a un esquema que combina tarifas bajas con subsidios y regulación corrupta. Podría mencionar también la caída de la producción ganadera o triguera y la aceleración de la sojización como residuo de los controles de precios y exportaciones o la fuga del peso como resultado de tasas de interés bajas, dólar planchado, emisión para financiar gasto e inflación del 25%, pero creo que el punto se entendió.
(click para agrandar)

La respuesta que en 2012 se dio a los crecientes desafíos macroeconómicos consistió en tres fuertes cambios que implicaron, por su impacto sobre el funcionamiento de la economía, el fin del “modelo” y no, como se insinuó durante la campaña electoral, en su profundización. Hubo, en primer lugar, un cierre de facto, arbitrario y desprolijo de las importaciones. En segundo, prohibición -primero de facto, luego parcialmente legalizada- arbitraria y desprolija a la compra de divisas para usos diversos como atesoramiento, el giro de utilidades o el pago de servicios. Finalmente, un manejo del BCRA que, reforma de la Carta Orgánica mediante, financia generosamente al tesoro. El nuevo combo tiene, para este humilde servidor, todo lo necesario para quitarle al modelo lo poco de virtuoso que le quedaba.

En primer lugar, hay un sesgo antiexportador cada vez más fuerte. La combinación de tipo de cambio real apreciado (aun con la mayor devaluación que freno su apreciación desde julio), retenciones del 5% a las exportaciones, trabas a la importación de insumos (que además de provocar represalias comerciales eleva los costos) o el encarecimiento (o desaparición) del financiamiento de exportaciones atenta contra una de las principales fuentes de demanda de la última década. Por ejemplo, aun con comercio regulado, la participación de autos argentinos en el mercado brasileño cayó del 11.3% del 2011 al 8.1% este año. El más bajo desde el 2009. Aun cuando las causas del desempeño exportador son debatibles, uno de cada tres pesos del crecimiento industrial se explica por la demanda externa, afectada por el nuevo combo. El giro en la política económica, más que una profundización del modelo, es su lisa y llana negación.

En segundo lugar, el fin de la convertibilidad del peso, en combinación con la regla de superávit comercial de Moreno crea una escasez artificial de dólares. El cepo cambiario contagia al sector privado el aislamiento que hasta ahora era básicamente público generando, como daño colateral, menor disponibilidad de dólares por la caída de la Inversión Extranjera directa o el financiamiento de proveedores y casas matrices o la “contabilidad creativa” en el comercio exterior (sobreestimando importaciones o subestimando exportaciones). En este contexto, un dólar menos de exportación (o uno más de importación de combustibles) es uno que no se importa en insumos o bienes de capital, o uno menos para YPF o para repagar deuda o acumular reservas. En un mundo con liquidez abundante y barata, en Argentina se ha convertido en un bien administrado a cuenta gotas.

Esto es particularmente relevante en el actual contexto de dominancia fiscal, en la que la política monetaria y cambiaria se ha convertido en un apéndice de la política fiscal. Tan sólo en 2012 el Central le transfirió al tesoro a través de distintos mecanismos (utilidades, adelantos transitorios, giro de reservas), la friolera de USD 20 mil millones, o sea 4.0% del PBI, 22% del gasto primario o seis veces el financiamiento anual de la AUH. Dirá la presidenta del Banco Central que esta es base creada endógenamente pero aquí no nos venden gato por liebre: no hay nada endógeno en financiar gasto con emisión en una economía sin movimiento de capitales.

Así, para entender porque el gobierno no se preocupa por la inflación sepa que hay una respuesta bien simple. No se preocupa porque el gobierno gana con la inflación. El tesoro se ha convertido en una potente aspiradora que absorbe recursos y devuelve devaluada base monetaria que la gente comienza a rechazar, entre otras cosas, pasándose al blue.

Sesgo antiexportador con apreciación del peso comercial, brecha cambiaria creciente, dominancia fiscal acelerando la tasa de emisión, rentabilidad desproporcionada en la informalidad y en actividades esteriles, sector público pujando por escasos recursos privados y reduciendo su capacidad de financiamiento. “Profundizar el modelo” prometieron en las elecciones y no mintieron, siempre que entendamos por ello hacer un pozo bien profundo y tirar el modelo adentro.

15 comentarios:

Alcides Acevedo dijo...

Impecable resúmen.

Claramente este gobierno va a dejar como herencia una serie de déficits muy difíciles de superar sobre todo en energía e infraestructura... ni me detengo en otras cuestiones sutiles como el sistema educativo.

No hay plena conciencia de que gran parte del "crecimiento2 de los últimos años fue producto del espectacular ajuste del 2002 y de los stock de capital acumulados durante la "convertibilidad"... ahora el sueño tyerminó... y empieza la pesadilla.

Yo quisiera saber que será de nosostros si la soja baja a 350 dólares (valor por encima del promedio histórico y seguramente el que tendría de no mediar los fondos especulativos y la liquidez reinante en le primer mundo)

Anónimo dijo...

disculpe, Corea, Brasil, y bastantes ejemplos mas son modelos de desarrollo con mercados cerrados, por no ir al siglo 19

en algun lado tengo las estadisticas a tax on dutiable imports de Krugman

BTW, españa salio asi, con las bases americanas, turismo y cerrada hasta el 80 y pico (mas, las ayudas de la CEE, pero eso fue luego)

ayj

Anónimo dijo...

Che, que es este post? Una guia de lectura para el verano, reciclando posts anteriores? De onda, eh!

Luciano dijo...

El público se renueva, anónimo. Es un "Elije tu propia aventura"

Anónimo dijo...

"...Podría mencionar también la caída de la producción ganadera o triguera y la aceleración de la sojización como residuo de los controles de precios y exportaciones..."
O sea me estas diciendo que con libre mercado y sin intervenciòn del estado hoy nadie sembrarìa soja y tendrìamos mas producciòn ganadera ,mas alla de las mejoras tecnològicas que disminuyeron el riesgo sojero y los precios records internacinales? Sino no entendì el punto...

Luciano dijo...

En absoluto. Para mi lo contrario de mala regulación no es la no regulación, sino la buena regulación.

Dicho esto, creo que hoy podríamos tener una producción agroindustrial mucho mayor y más diversa que la que tenemos.

mauromazza dijo...

me encanta la gente que primero dice... "tengamos un estado fuerte con recursos que luego todo es un devenir" sin atender que para solventar al aparato hay que tener de donde rasguñar... primero viene el desarrollo privado despues venis y rapiñas y te la jugas en los planes quinquenales, esos planes a ja japonesa en sectores que son un lastre de deuda, subsidios y desarrollo.

primero, siempre, viene la liberalización comercial... el caso coreano como el japones el dinamismo explosivo lo dio derrumbes en las barreras comerciales y tratados unilaterales con estados unidos, por considerarlos aliados estrategicos. En Korea en 1960 se habian eliminado por completo las barreras arancelarias a bienes de capital e intermedios, y estados unidos le habia reducido a 300 productos claves el arancel a practicamente cero, el colapso de las barreras comerciales está detras del desarrollo en capital de Korea... un shock productivo enorme.
Como ocurrio en argentina con los acuerdos del mercosur... triplicar las exportaciones en los 90, le dio un shock importador sin igual en la historia.. y eso empujó a un desarrollo de productividad jamas visto para argentina desde los ´60.
In the early 1960s, Korea eliminated tariffs on imported inputs and capital
goods, but only as long as these imports were used to produce goods for export. The imports could
not be used for production of goods sold domestically. Westphal and Kim (1977) show that, at least
until 1975, this was the most important export-oriented policy. Second, beginning in the 1970s and
continuing for the next two decades, Korea engaged in a broader, gradual reduction of tariff rates
from about 40 percent to 13 percent. During this period, there were significant changes occurring
in the global trading environment, as well. Perhaps GATT’s two most important set of global tariff
reductions occurred between 1968 and 1986, the Kennedy Round and the Tokyo Round.
http://www.frbsf.org/publications/economics/papers/2008/wp08-23bk.pdf

Entre 1966 y 1997 argentina aumentó 300% las exportaciones, buena parte en los '90, korea las aumentó 3900% http://www.tradingeconomics.com/south-korea/exports

quien puede discutir hoy en dia que la apertura comercial no es el motor del desarrollo? ... ayj siempre el mismo tira fruta.

uno dijo...

mauromazza, y el intervencionismo estatal no existió en Korea no? Es ridículo pensar que sólo liberalizando el comercio va a florecer una economía a la manera de los tigres asiático. El ALCA era el modelo a seguir no?

Anónimo dijo...


"Como ocurrio en argentina con los acuerdos del mercosur... triplicar las exportaciones en los 90, le dio un shock importador sin igual en la historia.. y eso empujó a un desarrollo de productividad jamas visto para argentina desde los ´60" .... DE QUE SIRVIO EL SHOCK IMPORTADOR??....cuantas empresas tuvieron un salto en su productividad.???
....


Anónimo dijo...

fruta,mira, se lo podrias decir a Krugman, no a mi mauro, el pone las estadisticas a disposicion, no yo, BTW, mira los espejos, Brasil 60 años, nosotros 5 para un lado 10 para otro, y asi siguiendo.
y, no es falacia de autoridad, con leer alcanza
en fin, los 90s mostraron el camino correcto sin duda alguna, como la tablita de MdH, ponele y la propaganda del techo y piso, otra vez vamos a caer en la falacia de decir el mundo es nuestro mercado abramos y hagamos lo que mejor sabemos hacer?
que se yo, evidentemente a alguien le hace falta leer historia, humildemente

ayj

Anónimo dijo...

Te salio muy mezclado, abigarrado, y poco claro el mensaje. El riesgo de querer decir mucho en poco espacio, supongo.

Igual, algunos comentarios.

Creo que le das demasiada importanica a la implementacion de incentivos correctos para el desarrollo industrial. No digo que no sea importante el contar con incentivos correctos, pero no es lo MAS importante. Yo creo que la existencia de una cultura empresarial que tienda a la inversion a largo plazo es aun mas importante.

En argentina, esa cultura no esta muy difundida. Hay si excepciones muy notables, pero el empresario tipico argentino tiende al cortoplacismo, al sacar beneficios "ya", mas que al planeamiento y estrategia de crecimiento a largo plazo (lo cual es logico, ya que esa fcultura refleja la pprevalente en la sociedad, la cual tiende a mirar a la vida poniendo ojos mas que nada en el presente)

Dicho de otras formas, no importa tanto la situacion economica mas o menos favorable, como la vocacion deplanear y pensar a largo plazo a partir de esa situacion.

Utis.

PS: Una excepcion a mi comentario se da hoy dia, donde es imposible planaer nada dado que el gobierno de improviso, cambia las reglas de juego segun sus necesidades politicas. PERO, yo creo que si miramos historicamente, lo que dije de la cultura impulsiva de la sociedad argentina es real.

Luciano dijo...

Utis, coincido. He escrito cosas mejores y más ordenadas, pero necesitaba sacarme esto de encima!!

No veo de que manera tu comentario contradice la idea de la importancia de alinear bien los incentivos. Lo que llamás cultural, como en el caso del ahorro en dolares, creo que no es otra cosa que la respuesta a los incentivos recibidos (los actuales, los históricos y los esperados). ¿Vos crees que el cortoplacismo empresarial no es, desde el punto de vista del empresario, lo mejor que puede hacer dado el contexto?

Anónimo dijo...

Es asi, mi comentario no contradice al tuyo.

Solo (espero) lo enmarca. Esto es: mi comentario no niega la importancia de los incentivos que vos le das, solo le quita peso relativo, marcando que la cultura empresarial (e.g., como los empresarios reaccionan ante incentivos favorables e incluso desfavorables) es crucial en el desarrollo

Utis

Implantes Dentales dijo...

Me encanto, voy a seguir observando otros articulos, gracias.

Tarjeta de asistencia viajero dijo...

Gran informe el que nos compartes lo suficientemente completo y justificado. un muy buen trabajo.