miércoles, junio 30, 2010

Algo huele mal en dinamarca

Ya no sorprenden los intentos del kirchnerismo de ganarse el voto con populismo de manual. La combinacion del 82% movil con una cobertura casi universal en el sistema de jubilaciones y pensiones es, no sólo una quimera, sino una irresponsabilidad en un contexto en el cual la salud de las cuentas públicas, tras un veranito de casi un lustro, vuelven a estar endebles. Incluso, la propuesta de financiacion de una reforma de estas caracteriticas con los recursos del Fondo de Garantia de sustentabilidad en la ANSES no es sino otro intento de recurrir al consumo de stock para financiar gasto corriente a costa de la acumulación de desequilibrios para los próximos años. Escenas de Kircherismo explicito repartiendo espejitos de colores....

....¿Cómo que es una propuesta de la oposición? ehhh ¿Esa que pide sensatez en la política macroeconómica y se queja de la inflación?....

Ufff, lo del título.

Pd. Ampliaremos

49 comentarios:

anibal dijo...

En efecto, parece que las sospechas que la oposición tiene de que no será gobierno en 2011 se están transformando en certezas

Anónimo dijo...

por fin alguien que escribe coherentemente, decile al jefe, alias "colo" que es técnicamente inviable.

Por dios, y estos se piensan que tienen "cuadros" para ser gobierno, puede ser que tengan una copia de un Piccasso comprado en Once.

Si yo soy Kirchner, redoblo la apuesta, si se aprueba la ley me bajo de la candidatura. Y que el desastre lo hagan ellos cuando sean gobierno

Die dijo...

Igual, Clarín se empecina a "mostrarnos" lo víable que es el asunto. Claro, haciendo uso de los stocks y dejando de pagar la asiganción por hijo, más cobrar un hipotético impuesto a la renta financiera.

Hector M. dijo...

Hay una extraña costumbre en la política argentina, que consiste en evaluar un posible beneficio sin considerar los costos. ¿Es bueno dar la asignación universal por hijo? Entonces decretémosla. ¿Corresponde el 82% móvil? Adelante con él!
Esta perturbación mental afecta a políticos de todos los colores, y a una gran parte de la población. Incluso en las encuestas las preguntas son siempre acerca de los beneficios, sin considerar los costos: "¿Está Ud de acuerdo con la asignación universal por hijo?" (sin mencionar el costo ni el posible origen sostenible de los fondos). "¿Está Ud de acuerdo con que se aumenten los montos de las jubilaciones, y que los informales y las amas de casa puedan jubilarse sin haber aportado? ¿Es bueno que los trabajadores tengan un aumento de sueldo del 30%?

Sugiero que apliquen el mismo razonamiento en su presupuesto hogareño: ¿Sería lindo que este años nos vayamos de vacaciones al Caribe y a El Calafate? Sí! ¡Ya estamos comprando los boletos! ¿Es bueno reducir el tiempo que le dedicamos al laburo, a fin de tener más tiempo de cultura y esparcimiento? ¡Por supuesto! ¡Adelante!

En fin, prefiero la economía, que se dedica al estudio de cómo asignar recursos escasos entre diversos fines excluyentes entre sí. Es antipática, pero realista.

Hector M. dijo...

En un tono más serio: estos proyectos son el kirchnerismo expandido hasta el absurdo. Como decía Mariano Moreno (y Marcos Aguinis), ¡ay, patria mía!

Anónimo dijo...

Baglini Theorem a full

ayj

desvinchado dijo...

es joda. Cuando la gente se avive se hunden, no va a hacer falta que gobiernen. Es sorprendente que sigan intentando lo mismo despues de fracasar una y otra ves: agitar a algun actor social para que cacerolee al gobierno. La imbecilidad no tiene techo

Larry dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Luciano Cohan (Elemaco) dijo...

Larry, ya es la segunda vez que se lo tengo que aclarar. ¿Qué buzón de España me comí?

http://econserialcronico.blogspot.com/2009/04/de-tal-astilla-tal-palo.html

Le ruego que evite las descalificacion grauitas e infundadas. Usted es Larry, yo soy Luciano ¿Me explico?

Aureliano dijo...

BUe eramos mucho y pario la Burra... ahorra bien frenemos STOP¡¡¡
Veamos el meta mensaje:
1- Budou dando explicaciones que el sistema de reparto es inviable (para dar el 82% que es ley) y ellos justificaron la eliminacion del sistema de capitalizacion (solo para adeñuarse de los fondos).-
2- La discusion respecto del uso de los stock expropiado por el ANSES ( no se que otro uso le puede dar si no es brindar seguridad social) creo que que el ansses sea "financiados de proyectos de inversion" dista mucho de su objetivo original.-
conclusion, ambos son impresentables, mentirosos e irresponsables.-
Si creo que el debate sobre las jubilaciones es impostergable una Jubilacion minima de $895 es una burla y una falta de respeto.-
La forma de calculo inicial de la misma es una averacion y la forma en que se resuelve la movilidad es patetico tambien.-
Creo que si la eleccion de la mayoria es un sistema de reparto se deberian definir claramente las pautas para que el mismo sea Justo, equitativo y Solidario, ya que si no lo dotamos de estas caracteristicas me quedo toda la vida con un mal sistema de capitalización, ni que decir con un sistema de capitalización bien implementado y con el pertiniente control del estado.-

Hector M. dijo...

Ayer miercoles pasaron por TV (en el programa de Clara Mariño por Canal 26) un video del discurso de Perón al tomar posesión de la presidencia en 1973.
Perón dice allí que la seguridad social no puede estar administrada por el Estado, y que por eso en su primer gobierno establecieron las cajas de jubilaciones, donde cada sector de trabajadores ahorraba para su jubilación. Agregaba Perón que en 1956 esas cajas fueron estatizadas, y los fondos usados para otra cosa, lo cual fue un verdadero robo, un asalto, porque esa plata no era del Estado sino de los trabajadores que habían hecho los aportes. Un verdadero robo, con lo cual se descapitalizaron las cajas y los jubilados quedaron con jubilaciones miserables.

Tal cual lo que sucedió con las AFJP. Visionario el viejo.

elgrancayman dijo...

Mas alla de la irresponsabilidad de la oposicion en no pensar como se paga (mas alla de que parece impagable) hay q reconocer que es una movida que descoloco al K-ismo.

No olvidemos que los pelotudos opositores metieron una cautelar para frenar los aumentos de tarifas.

Entre aquella estupidez y esta utopia, prefiero esta ultima.

Hector M. dijo...

Cavallo recomienda, en su blog, que para pagar la deuda con los jubilados cumpliendo con los fallos Badaro, se utilice el Fondo de Sustentabilidad que se formó con los fondos tomados de las AFJP, ya que los aportantes de las AFJP ya no podrán recuperarlos pues están mezclados con los aportes del sistema de reparto y en parte comprometidos en varias colocaciones.
http://www.cavallo.com.ar/?p=775.
Cavallo sugiere que esa deuda atrasada con los jubilados se pague en 100 cuotas mensuales, ajustables por CER.

Lamentablemente el CER no funciona debido a la ocupación patotera del INDEC, que ha destruido el Indice de Precios al Consumidor, por lo cual yo pienso que el ajuste podría hacerse con el mismo patrón de la actual movilidad jubilatoria (que toma el promedio de aumento de los salarios activos y de los aportes jubilatorios).

No me parece mal la propuesta de Cavallo en esta materia.

il postino dijo...

A mi me sorprende poco que la oposición se salga con esta imbecilidad. No porque sean imbéciles, sino porque están corriendo a los K por izquierda...y nada les molesta más a los K que eso. Como dijo crípticamente ayj, estos son fuegos de artificios propios de quienes no están en el poder....más me preocupa el cinismo hipócrita del Lelo oficial (a.k.a. Boudou) que a 18 meses de los de las AFJPs se hace el fiscalmente responsable...mejor elijan a otro actor para ese papel.

Y coincido con Hector: en este país existe la creencia endémica (propia de niños) de que las cosas no tienen costos, que no existen los trade offs, que todas las variables pueden optimizarse simultáneamente, que el futuro nunca llegará y que siempre habrá alguien para pagar las cuentas si es que alguna vez llegan; y en paralelo, que se pueden ocultar los costos mediante el discurso ("Futbol para todos"); o que se puede cooptar a los inocentes en la corrupción ("esto también lo hiciste vos")

Anónimo dijo...

el 82% es posible.
Si depositas 10% del sueldo a un 6% anual en 37 años podes cobrar un interes mensual equivalente al 82% del salario. En 40 años tenes el 100%. Y encima tenes un capital equivalente a casi 200 sueldos.

Chrystto.

Anónimo dijo...

el 82% es posible.
Si depositas 10% del sueldo a un 6% anual en 37 años podes cobrar un interes mensual equivalente al 82% del salario. En 40 años tenes el 100%. Y encima tenes un capital equivalente a casi 200 sueldos.

Chrystto.

Matías dijo...

il postino, ¿Fiscalmente responsable? Esto supera ampliamente un problema ajustable en un futuro mediato. El déficit actual es completamente manejable, pero sumar un flujo como este es algo que sencillamente no es viable. No se hace el fiscalmente responsable, simplemente admite que faltan los fondos para una decisión de tal magnitud. ¿O acaso el Gobierno no aceptó sus próximos conflictos fiscales al aceptar que "hay que volver a los mercados internacionales"? Jamás defendería a Boudou, pero por una vez que dice algo sensato se merece que se lo reconozca.

La oposición los está corriendo por izquierda por una cuestión sencillamente política. Lo triste es que entre todo el manoseo estos mismos opositores están jugando políticamente con la ilusión de gente que realmente no cobra un sope gracias a la miserable jubilación que tienen: Eso es lo triste. Las cuestiones económicas y políticas me la soban: Si simplemente se tratara de los K haciéndose los responsables y de la oposición haciéndose la zurdita poco nos debería interesar. Parece que no sólo a Néstor le gustó el Príncipe.

Por cierto, interesante lo tuyo de admitir que los están corriendo por izquierda al proponer un aumento jubilatorio: Entiendo, por mera inducción, que la derecha los dejaría cagarse de hambre como ahora mismo.

Walter dijo...

La oposición quiere subir la jubilación hasta el 82% móvil del salario mínimo, bajar las retenciones a la soja al 25% y coparticiparla, coparticipar el impuesto al cheque, ampliar la asignacion universal por hijo y subirla, y quiere devolverle el 15% de coparticipacion a las provincias que habian resignado para darle a la Anses. A su vez se opuso a la estatizacion de las AFJPs, se opuso a subir tarifas y eliminar subsidios y se opuso a utilizar reservas excedentes para pagar deuda. Quieren subir todos los gastos y bajar todos los impuestos. Si llegan al poder en el 2011 la unica salida del pais es Ezeiza.

il postino dijo...

Matías: digo correrlos por la izquierda porque se que este gobierno razona en ese tipo de terminología paleolítica....y obviamente presupone que todo lo bueno, útil y generoso es de izquierda...una de las tantas formas que adopta la imbecilidad en nuestra discusión política.

Con respecto al 82% móvil me parece a mi o existe una ley al respecto? Si el gobierno no puede cumplirla debería mandar un proyecto al Congreso para abolirla o cambiarla por una que diga "pagaré lo que pueda". Pero como no tienen las pelotas para tomar decisiones que puedan ser no calificadas como progre entre la estupidocracia vernácula, prefiere hacerse el boludo (que les cuesta nada). Y entonces, es casi un acto reflejo correrlos "por izquierda". Y así como eso es una chicana política, también lo es la respuesta del gobierno: que me expliquen por qué, si no alcanza para las jubilaciones si alcanza para dar cajitas digitales y futbol para todos.....(y para guardarse un diego de cada obra)

Responsabilidad fiscal es otra cosa, no este mamarracho de hacer lo que sea para no terminar en cana en 2 o 3 años....

Anónimo dijo...

a mi me hace gracia que alguien escuche a Cavallo, sinceramente, deberia dedicarse a plantar papas viendo los resultados de sus politicas.
Mas aun propuestas como las de las AFJP, reparto etc.

Y, last but not least, Postino, la bicicleta de los fondos previsionales empezo, al menos, con Alfonsin

ayj

PS Nadie tiene memoria o al menos lee historia?

Hector M. dijo...

ayj,
La idea de que no hay que "escuchar" a alguien debido a sus antecedentes es una idea estúpida. Las ideas valen o no valen, independientemente de quien las formula. En este caso particular la idea parece buena (al menos a mí), aunque ofrecí alguna crítica parcial.
Por otro lado, no es cierto que la crisis se haya debido a Cavallo. La convertibilidad impone una disciplina fiscal que no fue seguida por el gobierno de Menem, especialmente despues de la salida de Cavallo (hasta ese momento el deficit fiscal y el servicio de la deuda se mantenian debajo del 2% del PBI, pero luego aumentaron hasta 6%). Y esos problemas fiscales fueron la razón de la debacle. Por otro lado, se debió flexibilizar la convertibilidad hacia 1996, aprovechando la recuperación post Tequila, cosa que Cavallo recomendó pero no se hizo. La visión popular sobre todo ese proceso no tiene mucho valor científico, y se basa sobre todo en reacciones "de hígado" ante una realidad espantosa como la crisis, que la intervención final de Cavallo en 2001 no pudo arreglar.

Siempre he pensado que Cavallo debería haber pensado mejor en el contexto político en que se metía cada vez que asumía una función pública, primero con Menem (un gobierno delincuencial y corrupto) y luego con De La Rúa (un gobierno ineficiente y pasivo, a cargo de una coalición heterogénea). Y se le podrían también criticar otras cosas a Cavallo, sin duda. Pero no comparto la visión demonizante sobre los 90 en general y sobre Cavallo en particular. Las cosas nunca son blancas o negras.

Hector M. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Hector M. dijo...

AYJ,
la bicicleta de los fondos previsionales, apropiados por el Estado y destinados a gastos corrientes, comenzó por lo menos en 1956 con la estatización de las cajas de jubilaciones.
Te recomiendo releer el mensaje de toma de posesión de Perón en 1973, donde se refiere a ese proceso, y argumenta que esos fondos no deben ser apropiados por el Estado ya que eso constituye "un robo", pues los fondos son de los trabajadores.

Que las comisiones de las AFJP eran altas: de acuerdo. Pero el sistema actual conduce a la rapidísima descapitalización del sistema, y por otro lado el sistema de reparto simplemente no sirve: administrado por el Estado o por privados, el hecho es que el único sistema posible es el de capitalización.

Eso impone un fuerte endeudamiento del Estado durante el período de transición (para seguir pagando jubilaciones de reparto mientras los aportes van a fondos de capitalización), pero así se ha hecho o se está haciendo en otros países (caso de Chile, Italia y otros).

Esto es muy complicado y antipático, pero con el gradual envejecimiento de la población es inevitable. En el caso argentino, aun cuando todos los informales aportaran, igual habría ya desde ahora una proporción muy baja de activos/pasivos, que se iría deteriorando aun más con el tiempo a medida que la proporción de viejos siga aumentando. A la larga habrá que volver a un sistema de capitalización, con una administración más barata y (como decía Perón) que no esté en manos del Estado.

Anónimo dijo...

Perón no decía que esté en manos de los bancos.

Hector M. dijo...

Ciertamente, AYJ. Pero decia que no podia estar en manos del Estado, y que él había estudiado mucho el asunto en diversos países y había llegado a esa conclusión. Posiblemente pensaba en cajas autoadministradas o algo así. Hoy en día, como en el resto del mundo, posiblemente serían empresas administradoras con gerencia especializada y con participación de aportantes y jubilados en el directorio.

Debo aclarar que el hecho de que Perón haya pensado así fue una sorpresa para mí, y que además el hecho de que él pensase así no le agrega ni le quita nada a esas ideas. Los argumentos de autoridad para mí no tienen importancia, aunque para los peronistas sin duda que la tienen, sobre todo si vienen del padre fundador. Te aseguro que verlo y escucharlo a Perón diciendo eso es bastante impresionante.

Anónimo dijo...

No soy ayj.

Perón era mucho más sensato de lo que muchos suponen.

Anónimo dijo...

Anónimo 1:36 PM

OK, aceptado que no sos ayj.

Considerando tu perspectiva tan personal, me atrevo a suponer que sos Isabel Martínez a.k.a. "La Señora"

Jorge B.

Anónimo dijo...

Esa clase de suposiciones no son ningún atrevimiento.

Tal dijo...

Que el sistema de capitalización es más barato, no lo había escuchado desde 1993 y me parece totalmente infundado. Que los sistemas de capitalización en el mundo gocen de buena salud y sean vanguardia en las reformas previsionales que impulsan los países, también me parece totalmente irrealista. Hasta el Banco Mundial cambió su discurso de “Envejecimiento Sin Crisis” de 1994 que promovía la capitalización. El discurso que defiende la capitalización quedó en manos de ciertos “talibanes” como José Piñera, el hermano fascista de Sebastián Piñera, Presidente de Chile y Nro 738 en el listado de las personas más ricas del mundo.
El sistema previsional nunca debió ser privatizado. Sólo generó ganancias para los privados que participaron del “negocio”. La cobertura previsional disminuyó en la Argentina a su piso histórico; el costo de administración de las AFJP duplicó o triplicó (según el año que se tome) el del administrador del sistema de reparto; el costo de transición, impulsó el déficit fiscal tornándolo insostenible; el costo de la invalidez y el fallecimiento se fue por las nubes y además, era pagado por el aportante, sin contribuciones patronales o financiamiento tributario adicional; las AFJPs, fueron pésimas gestionadoras de beneficios previsionales; en fin…
En Chile el sistema sigue vigente porque hay una correlación de fuerzas políticas en donde el sector bancario y los empresarios tienen una influencia preponderante. Pero los trabajadores sindicalizados tienen una postura muy crítica, atento que los haberes previsionales que paga el sistema son claramente hambreadores. Así, el gobierno de Bachelet, tuvo que promover una reforma que impusiera un haber mínimo.
Que exista un “robo” de los aportes previsionales de los trabajadores por parte del estado que reestatiza su sistema, es una visión al menos antojadiza: no toma en cuenta el derecho al haber previsional que otorga a los trabajadores. En capitalización los derechos previsionales estaban protegidos por derechos de propiedad . Pero esa protección es débil porque somete a los beneficiarios a los vaivenes de la volatilidad financiera. Una última cosa, Italia no tiene sistema obligatorio de capitalización. Mucho más racional es el sistema Sueco.

Tal dijo...

Otro asunto, que el sistema de reparto no sirva porque la relación aportantes/beneficiarios es decrecreciente en el tiempo es falso. Que es un problema, lo es, pero ¿y la evolución de las productividad de la economía? ¿es constante en el tiempo? El fruto del progreso técnico ¿quién se lo apropia? ¿la sociedad, un sector de ella?

Hector M. dijo...

Tal,
yo no he dicho que el sistema de capitalización sea más barato: no es ni más barato ni más caro.
El caso argentino no debe tomarse como referencia ni como modelo porque fue mal concebido desde un comienzo, con comisiones demasiado caras y un modelo legal que incentivaba la competencia entre AFJP (que dedicaban mucho dinero y esfuerzo a seducir afiliados de las otras AFJP).
La productividad, si crece (para lo cual debe haber competencia por comercio internacional y apertura al capital y la tecnología), determina un aumento general de los salarios y de las jubilaciones, y por lo tanto no influye mucho en la sostenibilidad del sistema si éste ajusta las jubilaciones de acuerdo a los salarios activos.
Actualmente la Argentina tiene un 12% de personas de 65+ años, y en pocos años llegará a 18-20% como otros países más avanzados (p.ej. España). A eso contribuye la prolongación de la vida, el descenso de la mortalidad, y también el gradual descenso de la fertilidad. La caída de la proporción activos/pasivos se acentuará en las próximas décadas, pues la tasa de crecimiento de la población (en toda A. Latina, pero especialmente en el Cono Sur) se volverá negativa alrededor de 2040-50 (proyecciones de la ONU, . http://esa.un.org/unpp). A partir de entonces, los viejos seguirán aumentando hasta fines del siglo 21, pero los adultos disminuirán gradualmente, lo que agravará el problema. Ahora hay más o menos 2.5 a 3.00 activos por cada pasivo (suponiendo que todos aportaran; en la práctica hay menos aportantes por la informalidad), y esa proporción bajará a 2.00 o menos en las próximas décadas. Con esa situación, haría falta aportar el 40-45% del sueldo para sostener a los jubilados con el 80-82% movil.
(continúo en otro comentario)

Hector M. dijo...

La unica solución es la capitalización, aunque tiene un costo de transición, ya que el Estado debe seguir pagando jubilaciones de reparto mientras los aportes van al sistema de capitalización. Ese costo puede ser financiado, en parte, con mayor eficiencia de la recaudación tributaria y del gasto público, y en parte con deuda pública (que podría ser comprada por los fondos de capitalización, que en ese período tendrán superavit por no tener todavía muchos beneficiarios). Después de un par de décadas, los jubilados de reparto se extinguen demográficamente y el sistema pasa a ser completamente sostenible.

Con respecto a tu segunda pregunta, la respuesta es muy fácil: en una economía capitalista los salarios habitualmente crecen más o menos a la par de la productividad marginal del trabajo (es decir, el producto adicional por trabajador manteniendo constante el capital fijo). Obviamente, algunas ocupaciones aumentan su productividad más que otras, y los empleos de menor calificación la aumentan muy poco. Pero casi todo el crecimiento de la economía (con bajas tasas demográficas) proviene de mayor productividad, que requiere trabajadores calificados. Por ello la economía capitalista, desde fines del siglo 19 o comienzos del 20, comenzó a manifestar una tendencia al aumento sostenido de los salarios a la par de la productividad (puedes ver las referencias al final). Esto opera de ese modo en una economía capitalista de mercado, aunque obviamente si hay distorsiones puede resultar de otro modo (p.ej., si no hay confianza en las reglas de juego y en el respeto a la propiedad privada, el capital tenderá a localizar la tecnología sofisticada en países más confiables).

Referencias:
Galor, Oded & Omer Moav, 2004. From Physical to Human Capital Accumulation: Inequal¬i¬ty and the Process of Development. Review of Economic Studies, 71:1001-1026.
Galor, Oded & Omer Moav, 2006. Das Human-Kapital: A theory of the demise of the class structure. Review of Economic Studies, 73(1):85-117.
Angus Maddison, Historia del desarrollo capitalista: Sus fuerzas dinámicas . Barcelona, Ariel, 1991.
Angus Maddison, Monitoring the world economy 1820-1992 , OECD, Paris, 1995.
Angus Maddison, The World Economy Tomo I: A Millennian Perspective. Tomo II: Historical Statistics. Paris, OECD, 2002-2003.

Hector M. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Hector M. dijo...

Tal,
Me resulta curioso que pienses que los fondos de pensiones están expuestos a la volatilidad financiera, cuando en la Argentina (y en varios otros paises) el sistema de reparto ha sido simplemente saqueado por el Estado, mientras que las AFJP (a pesar de la pesificación asimétrica y otras locuras de nuestros gobernantes) lograron acumular un enorme fondo de capitalización en apenas una década. Solo que queda de ese fondo después de diversas transferencias y maniobras es lo que ahora se conoce como Fondo de Sostenibilidad de la ANSES, y que representa cerca de 40.000 millones de dólares.

Repito: no hay que tomar el sistema argentino de AFJP como referencia porque es el peor ejemplo. Hay que tomar más bien el sistema de capitalización de Chile, el de Perú, y también el de Italia (que no es obligatorio para los anteriores aportantes pero es el único para los nuevos), entre varios otros.

No es necesario que las empresas administradoras sean de propiedad privada. Pueden ser del Estado, lo cual no es en general lo más eficiente a menos que sea un Estado muy eficiente y maduro (Perón en 1973 pensaba exactamente lo mismo), o bien pueden ser empresas "sociales" poseídas por los trabajadores y jubiilados. Pero la gerencia debe estar en manos de profesionales especialistas en el tema, y debe tener una supervisión pública. Ese era el modelo que probablemente Perón tenía en la cabeza en 1973, aunque él probablemente pensaba en que los sindicatos ejercerían la representación de los trabajadores (eso realmente no andaría bien con los sindicatos que supimos conseguir: imagínense las AFJP manejadas por Zanola o por Moyano). Yo preferiría un esquema de acciones de esas empresas en poder de los trabajadores y jubilados, que podrían ser entregadas en función de los años de aportes y los años en goce de jubilación, con un sistema transparente para la elección de representantes en las empresas, las cuales deberían siempre tener una gerencia competitiva, reteniendo para los afiliados el derecho de cambiar la gerencia o de pasarse a otra empresa más eficiente.
En los próximos años veremos más y más países plegándose a sistemas de capitalización, especialmente si continúan las barreras a la inmigración en países ricos (los inmigrantes pueden alterar la proporción de aportantes sobre jubilados, pero se requerirían millones de inmigrantes que los países ricos no quieren recibir).

Esto, añado, no es una "propuesta": es una descripción de las dificultades objetivas del sistema de reparto, y un bosquejo de las opciones que existen para pasar a un sistema de capitalización.
(termino en un último comentario).

Hector M. dijo...

Tal,
Me resulta curioso que pienses que los fondos de pensiones están expuestos a la volatilidad financiera, cuando en la Argentina (y en varios otros paises) el sistema de reparto ha sido simplemente saqueado por el Estado, mientras que las AFJP (a pesar de la pesificación asimétrica y otras locuras de nuestros gobernantes) lograron acumular un enorme fondo de capitalización en apenas una década. Solo que queda de ese fondo después de diversas transferencias y maniobras es lo que ahora se conoce como Fondo de Sostenibilidad de la ANSES, y que representa cerca de 40.000 millones de dólares.

Repito: no hay que tomar el sistema argentino de AFJP como referencia porque es el peor ejemplo. Hay que tomar más bien el sistema de capitalización de Chile, el de Perú, y también el de Italia (que no es obligatorio para los anteriores aportantes pero es el único para los nuevos), entre varios otros.

No es necesario que las empresas administradoras sean de propiedad privada. Pueden ser del Estado, lo cual no es en general lo más eficiente a menos que sea un Estado muy eficiente y maduro (Perón en 1973 pensaba exactamente lo mismo), o bien pueden ser empresas "sociales" poseídas por los trabajadores y jubiilados. Pero la gerencia debe estar en manos de profesionales especialistas en el tema, y debe tener una supervisión pública. Ese era el modelo que probablemente Perón tenía en la cabeza en 1973, aunque él probablemente pensaba en que los sindicatos ejercerían la representación de los trabajadores (eso realmente no andaría bien con los sindicatos que supimos conseguir: imagínense las AFJP manejadas por Zanola o por Moyano). Yo preferiría un esquema de acciones de esas empresas en poder de los trabajadores y jubilados, que podrían ser entregadas en función de los años de aportes y los años en goce de jubilación, con un sistema transparente para la elección de representantes en las empresas, las cuales deberían siempre tener una gerencia competitiva, reteniendo para los afiliados el derecho de cambiar la gerencia o de pasarse a otra empresa más eficiente.
En los próximos años veremos más y más países plegándose a sistemas de capitalización, especialmente si continúan las barreras a la inmigración en países ricos (los inmigrantes pueden alterar la proporción de aportantes sobre jubilados, pero se requerirían millones de inmigrantes que los países ricos no quieren recibir).

Esto, añado, no es una "propuesta": es una descripción de las dificultades objetivas del sistema de reparto, y un bosquejo de las opciones que existen para pasar a un sistema de capitalización.
(termino en un último comentario).

Hector M. dijo...

Desde un punto de vista más filosófico, y con una perspectiva clasista, los sistemas de capitalización permiten la gradual apropiación de una parte creciente del capital privado por parte de los trabajadores (activos y jubilados), ya que los fondos de pensión invierten en acciones de las empresas privadas y en bonos de la deuda pública, así como en plazos fijos y otros activos bancarios, es decir que invierten los aportes en capital físico y financiero. Las utilidades derivadas de esa propiedad social del capital engrosan dicho capital a lo largo del tiempo, determinando que la clase trabajadora no solo tenga una jubilación (un salario diferido) sino una parte considerable de la riqueza social.

El sistema de reparto solo transfiere parte del salario de los activos en favor de los pasivos (incluyendo, si los hay, los aportes patronales, que son en realidad parte de los costos laborales de las empresas). En cambio los sistemas de capitalización transfieren a los trabajadores la propiedad de una parte (creciente) del capital privado. De ese modo los jubilados no solo reciben parte de la masa salarial bruta, sino también parte de la plusvalía del capital.
Este proceso (señalado también por Galor y Moav, y por otros autores como el historiador marxista austríaco-británico Eric Hobsbawm) es una forma de transformación estructural del capitalismo, de enorme importancia histórica como lo han sido otras transformaciones de dicho sistema económico desde el siglo 19. A medida que el sistema necesita fuerza laboral más y más calificada, y necesita también mantener una cohesión social políticamente sostenible, el gasto público en la reproducción, formación y mantenimiento de la fuerza laboral (educación pública, salud pública y sectores conexos) se vuelve imprescindible para el sistema, y asimismo se vuelve necesario ajustar los salarios para motivar trabajadores hacia la mayor calificación y la mayor productividad. Este mecanismo, gobernado por el crecimiento de la productividad, está a la base de los mayores cambios del capitalismo a lo largo del siglo 20. Si este sistema ha de desembocar, como creo, en alguna forma de "socialismo", se puede decir que esa transición, necesariamente gradual, ya ha comenzado, y el desarrollo de la capitalización en la previsión social es solo otra de sus manifestaciones.

Esto es solo para darle un marco de mayor alcance a esta reflexión sobre las AFJP y las jubilaciones. Y comprender mejor por qué retornar al sistema de reparto lleva a un callejón sin salida, y a un retroceso histórico en la defensa de los trabajadores.

Hector M. dijo...

Desde un punto de vista más filosófico, y con una perspectiva clasista, los sistemas de capitalización permiten la gradual apropiación de una parte creciente del capital privado por parte de los trabajadores (activos y jubilados), ya que los fondos de pensión invierten en acciones de las empresas privadas y en bonos de la deuda pública, así como en plazos fijos y otros activos bancarios, es decir que invierten los aportes en capital físico y financiero. Las utilidades derivadas de esa propiedad social del capital engrosan dicho capital a lo largo del tiempo, determinando que la clase trabajadora no solo tenga una jubilación (un salario diferido) sino una parte considerable de la riqueza social.

El sistema de reparto solo transfiere parte del salario de los activos en favor de los pasivos (incluyendo, si los hay, los aportes patronales, que son en realidad parte de los costos laborales de las empresas). En cambio los sistemas de capitalización transfieren a los trabajadores la propiedad de una parte (creciente) del capital privado. De ese modo los jubilados no solo reciben parte de la masa salarial bruta, sino también parte de la plusvalía del capital.
Este proceso (señalado también por Galor y Moav, y por otros autores como el historiador marxista austríaco-británico Eric Hobsbawm) es una forma de transformación estructural del capitalismo, de enorme importancia histórica como lo han sido otras transformaciones de dicho sistema económico desde el siglo 19. A medida que el sistema necesita fuerza laboral más y más calificada, y necesita también mantener una cohesión social políticamente sostenible, el gasto público en la reproducción, formación y mantenimiento de la fuerza laboral (educación pública, salud pública y sectores conexos) se vuelve imprescindible para el sistema, y asimismo se vuelve necesario ajustar los salarios para motivar trabajadores hacia la mayor calificación y la mayor productividad. Este mecanismo, gobernado por el crecimiento de la productividad, está a la base de los mayores cambios del capitalismo a lo largo del siglo 20. Si este sistema ha de desembocar, como creo, en alguna forma de "socialismo", se puede decir que esa transición, necesariamente gradual, ya ha comenzado, y el desarrollo de la capitalización en la previsión social es solo otra de sus manifestaciones.

Esto es solo para darle un marco de mayor alcance a esta reflexión sobre las AFJP y las jubilaciones. Y comprender mejor por qué retornar al sistema de reparto lleva a un callejón sin salida, y a un retroceso histórico en la defensa de los trabajadores.

Anónimo dijo...

Mi estimado Hector
Cuantos temas juntos! ahora si ayj

1. Cavallo si metio la mula en el presupuesto al usar los producidos de venta en el presupuesto y balancear, los otros lo siguieron haciendo y cuando se termino lo hicieron via prestamos
2. Lo que ud dice es como decir, Hitler en algunas tesis tenia razon, ergo no descalifiquemos todo lo que dice por ser Hitler. La verdad es que en el 2001 demostro toda su sapiencia, al menos politica, y en diciembre la economica y legal, el y sus asesores. (ni hablar de su peg con el mix dolar euro)
3. Si, es cierto, todos los gobiernos hicieron lo suyo, pero, especialmente el de Alfonisn, que no tuvo ni siquiera la delicadeza de hacer un bono, dejo de pagar directamente, ese es un pasivo que arreglo Cavallo, y, uno de los ocultos que menciona siempre cuando quiere ponerse la escarapela.
4.de las AFJp argentinas, su etica, sus directivos etc se discutio ampliamente aca, no voy a extenderme, pero el problema es mas profundo, cualquier politico, sindicalista, CEO o lo que fuera estan tentados a dar en demasia cuando entra plata, por ejemplo las automotrices americanas en los 60s, ahora tienen que pagar la cuenta y no hay con que. Por otro lado le recomendaria revisar como esta funcionando el team AFP chilenas, que estan maduras, y los porque de las intervenciones de Bachelet.
En rigor, ningun sistema a 30 años sirve, cualquier crisis financiera los deja de espaldas, y, dado el poco control que el afiliado tiene, la oligopolizacion que siempre ocurre (Ver Chile) y las pocoas facultades de governance que tienen los dueños, es decir los afiliados, no queda mucho mas remedio que el estado.
Como ud sabra España no tiene ese problema, debido al gran aporte migratorio de los ultimos 20 años, en los paises que no lo tuvieron existe, y no les va a quedar mas remedio que aceptarlo, amen que se van a quedar sin fuerza de trabajo real. Asimismo recuerde que el sistema implantado por Bismarck no era gracioso, era para contener los reclamos.

Al pasar, no creo que los sindicatos sean peores que nuestros banqueros manejando una afjp (Siembra se me viene a la cabeza)

en fin , son todos temas muy largos y no aptos para comments, solo me da gracia su confusion, evidentemente no solo yo estoy afuera del mainstream

Hector M. dijo...

AYJ,
muchas gracias por hacernos conocer tus interesantes opiniones.

ayjblog dijo...

Hector
a) No son opiniones mias, son hechos los de Cavallo, los de Alfonsin, los de Chile y AFP, los de Siembra y acciones, los de las automotrices americanas y los planes de pension, los de las AFJP y Cavallo al fin de 2001 incumpliendo la ley, los del superavit español (ver Zapatero).
b) Son opiniones no mias de Hobsbawn en cuanto a Bismarck

Ahora si Ud pretende decirme que los hechos son opiniones mias, lo invito a que refute alguno de los hechos mencionados

Cordialmente

Tal dijo...

1. De acuerdo con la distinción entre “modelo” y “caso”. El régimen de capitalización argentino estuvo orientado por la ola patronal del Consenso de Washington, en una construcción que ha sido denominada por algunos autores como“nueva ortodoxia previsional”, a esta altura ya “vieja”. La perspectiva era la obtención de ganancias para el sector financiero –fundamentalmente- que entra al “negocio”. Por eso se elige capitalización con apellidos muy específicos: administración privada, comisiones gigantes, pingües negocios asociados: venta de pólizas de rentas vitalicias más cobertura de la invalidez y el fallecimiento por parte compañias de seguro. Podría haber tenido otros apellidos, por ejemplo, administración pública. Esa “NOP” caracterizó, además, las reformas de Chile, Perú, Colombia, Bolivia, México, Costa Rica, República Dominicana, entre otros.
2. En cuanto al modelo, la literatura previsional desmiente categóricamente que capitalización sea mejor que “pay as you go” (reparto). Ver por ejemplo los trabajos del “coloso” Nicolás Bahr; o Stiglitz y Orzag, e incluso también “Mercados y Políticas Previsionales” del chileno –y defensor de capitalización- Valdés Prieto.
3. La referencia al progreso técnico y a la apropiación que las distintas clases sociales hacen de sus frutos quiere resaltar el carácter social de dicha distribución y desmitificar que sea una relación técnica la que la gobierna. Es una relación social la que es determinante. Así, siempre es posible encontrar financiamiento para la clase pasiva. Sólo se trata de tener un contrato social que así lo determine.

Tal dijo...

La referencia al “saqueo del estado”, supone la revisión de la historia previsional argentina. Vaya una version bloguera. Se empiezan a crear las cajas a principios del siglo XX. Con el tiempo, empiezan los problemas, las cajas tienen en su mayoría desequilibrios actuariales. Aparece el estado, con Perón se universalizó la cobertura. Los superavit de la fase de acumulación se dilapadan, entre otros, porque compran deuda del estado que se licua vía inflación. El sistema empieza a ser deficitario a mediado de los 60. Luego vienen las leyes 18037 y 18038. Argentina es ejemplo de cobertura previsional. En los ochenta se agudizan los déficit previsionales. Marchas de jubilados con haberes de hambre. Aparece la salvación privatizadora con costos insostenibles. La financiación del sistema es 50% tributaria. Cada vez menos cobertura. Vuelve el estado, aumento de la cobertura y de su intensidad (haberes). Una conclusión posible es: algunos gobiernos a cargo del estado han tenido actitudes saqueadoras, otros, no. Esto correlaciona con la evolución de la distribución funcional del ingreso. Y otra: el estado siempre termina haciéndose cargo; las sociedades avanzan en las garantías democráticas; desde los derechos civiles y políticos, a los derechos económicos.

Hector M. dijo...

Tal,
efectivamente el "caso" argentino no es un buen ejemplo. Muchas de las otras transiciones al sistema de capitalizacion fueron mucho mejores.
La historia que resumes del sistema previsional argentino muestra claramente como el sistema de reparto en manos del estado termina con el desfinanciamiento de las cajas y del sistema entero. Esto no justifica lo mal que fueron diseñadas las AFJP, pero al menos justifica el diagnóstico sobre la inviabilidad del sistema de reparto "realmente existente" (no en Argentina sino en general).

No hay una objeción teórica o de principio a la administración estatal. En todo caso, prima más bien la experiencia en cada estado, que indica el grado de confiabilidad de largo plazo de la administración estatal.

Yo me he estado refiriendo no tanto a quién administra, sino a cuál es el sistema previsional. Un sistema de capitalización puede ser administrado privadamente (por empresas), por los propios interesados (empresas "sociales")por el Estado, en principio. Pero un sistema de reparto, como tal, conduce casi indefectiblemente a lo que piadosamente llamas "desequilibrios actuariales", es decir que los aportes de los activos no alcanzan para pagarle a los pasivos cuando las tasas de natalidad van cayendo y la expectativa de vida se alarga. Esto no es un accidente, es la norma general inevitable de ese tipo de sistema. El sistema de reparto utiiliza únicamente transferencias de masa salarial, de activos a pasivos, mientras el sistema de capitalización convierte el ahorro (aportes) en capital que se invierte y devenga ganancias, haciendo que los trabajadores participen de la plusvalía del capital (y de la propiedad del capital anteriormente privado). Esto es sumamente importante.

Hay por cierto muchas ideas y posiciones en torno a esto, tanto técnicas como ideológicas. También hubo impericia e intereses particulares espurios en la forma en que se implementó la privatización en la Argentina. Pero estas son cosas que están un poco al margen de lo que yo estoy sosteniendo en los comentarios precedentes.
Un elemento importante es que un sistema de reparto, inevitablemente sostenido por un gasto público creciente debido a sus inherentes "desequilibrios actuariales", conduce a desequilibrios fiscales, excesiva presión tributaria (especialmente los payroll taxes), y ello conspira contra la competitividad sistémica del país, lo cual a su vez demora el progreso técnico y el aumento de la productividad, única forma de garantizar beneficios aceptables a largo plazo. Estas consideraciones son también fundamentales, porque se trata de un sistema previsional EN UNA ECONOMIA CAPITALISTA. Si el "pacto social" choca con las necesidades del sistema capitalista mundial, en el cual estamos y seguiremos estando, ese pacto social tendrá que ser revisado; si no se hace así el resultado será peor para todos, incluyendo los trabajadores y jubilados.

Hector M. dijo...

Tal,
efectivamente el "caso" argentino no es un buen ejemplo. Muchas de las otras transiciones al sistema de capitalizacion fueron mucho mejores.
La historia que resumes del sistema previsional argentino muestra claramente como el sistema de reparto en manos del estado termina con el desfinanciamiento de las cajas y del sistema entero. Esto no justifica lo mal que fueron diseñadas las AFJP, pero al menos justifica el diagnóstico sobre la inviabilidad del sistema de reparto "realmente existente" (no en Argentina sino en general).

No hay una objeción teórica o de principio a la administración estatal. En todo caso, prima más bien la experiencia en cada estado, que indica el grado de confiabilidad de largo plazo de la administración estatal.

Yo me he estado refiriendo no tanto a quién administra, sino a cuál es el sistema previsional. Un sistema de capitalización puede ser administrado privadamente (por empresas), por los propios interesados (empresas "sociales")por el Estado, en principio. Pero un sistema de reparto, como tal, conduce casi indefectiblemente a lo que piadosamente llamas "desequilibrios actuariales", es decir que los aportes de los activos no alcanzan para pagarle a los pasivos cuando las tasas de natalidad van cayendo y la expectativa de vida se alarga. Esto no es un accidente, es la norma general inevitable de ese tipo de sistema. El sistema de reparto utiiliza únicamente transferencias de masa salarial, de activos a pasivos, mientras el sistema de capitalización convierte el ahorro (aportes) en capital que se invierte y devenga ganancias, haciendo que los trabajadores participen de la plusvalía del capital (y de la propiedad del capital anteriormente privado). Esto es sumamente importante.

Hay por cierto muchas ideas y posiciones en torno a esto, tanto técnicas como ideológicas. También hubo impericia e intereses particulares espurios en la forma en que se implementó la privatización en la Argentina. Pero estas son cosas que están un poco al margen de lo que yo estoy sosteniendo en los comentarios precedentes.
Un elemento importante es que un sistema de reparto, inevitablemente sostenido por un gasto público creciente debido a sus inherentes "desequilibrios actuariales", conduce a desequilibrios fiscales, excesiva presión tributaria (especialmente los payroll taxes), y ello conspira contra la competitividad sistémica del país, lo cual a su vez demora el progreso técnico y el aumento de la productividad, única forma de garantizar beneficios aceptables a largo plazo. Estas consideraciones son también fundamentales, porque se trata de un sistema previsional EN UNA ECONOMIA CAPITALISTA. Si el "pacto social" choca con las necesidades del sistema capitalista mundial, en el cual estamos y seguiremos estando, ese pacto social tendrá que ser revisado; si no se hace así el resultado será peor para todos, incluyendo los trabajadores y jubilados.

Tal dijo...

1. El debate sobre este tema se agudizó luego del famoso paper de Samuelson del 58. En Estados Unidos, durante las décadas de setenta y ochenta, hubo un importante reflujo sobre el asunto. Una síntesis bloguera es, en el largo plazo la rentabilidad del sistema de capitalización o “full funded” no puede ser superior a la de la economía. Y ello significa que converge a la tasa de crecimiento de la recaudación fiscal y por ende a la de las posibilidades de pago del sistema de reparto o “pay as you go”.
2. Que el proceso de envejecimiento observado en la evolución poblacional no tiene efectos en un sistema de capitalización, es una cuestión que tanto Bahr como Stiglitz & Orzag desmienten convincentemente. Lo llaman, justamente, “mito”.
3. Ante ese proceso de envejecimiento, el sistema de capitalización opera distribuyendo entre los trabajadores el riesgo demográfico. Eso significa que si las personas viven más, entonces cobrarán menos. Las prestaciones tienen necesariamente una trayectoria declinante en el tiempo. Ese es el perfil de la prestación Retiro Programado implementado en America Latina. Y peor es la experiencia de la Renta Vitalicia, es decir, de la renta otorgada por una compañía de seguro. Estas pagan una “movilidad” irrisoria, con el consiguiente deterioro del haber del trabajador pasivo. Todo ello reaviva el ciclo “virtuoso” protesta social - intervención del estado; que intentará – en épocas de gobierno progresista- subsanar el deterioro del derecho.
4. El sistema de “Cuentas Nocionales”, sistema de reparto con cuentas individuales de los trabajadores, que capitalizan a una rentabilidad ad hoc como ser crecimiento del pbi, inflación, un mix, etc, está totalmente desvinculado de la formación de un fondo previsional. Estos sistemas han tenido cierta preferencia entre los países que han reformado recientemente sus sistemas pensionales. Es el caso de Italia, Brasil, Suecia y otros. Vale la pena detenerse en ellos.

Tal dijo...

Una cosa más. La cadena desequilibrio actuarial, desequilibio fiscal, mayor presión tributaria, baja de competitividad sistémica, freno al progreso técnico, freno a la productividad, tiene demasiados caeteris paribus. Y además, no existe una sola distribución funcional del ingreso posible. Hoy se vuelve a escuchar la de Perón, el fifty fifty. En un pais en donde su evolución en los últimos 60 años ha sido desfavorable para los trabajadores y en donde, como contrapartida, el sector capitalista ha planchado la inversión, aumentado el consumo lujoso y sobretodo fugado capitales (ver trabajo de Lindenboim en Realidad Económica http://www.iade.org.ar/modules/noticias/article.php?storyid=870), creo que hay otra posiblidad…aún si se quiere, en términos del propio capitalismo.

Anónimo dijo...

Hector M, hay alguna posibilidad de aplicar el poder de síntesis a la hora de comentar?

Hector M. dijo...

Anonimo,
trataré de tomar en cuenta tu recomendación, en beneficio de los blogueros con Attention Span Disorder. Sin embargo, esos infortunados deberían usar Twitter.

ayjblog dijo...

Hector, quizas no tengan Power Point Fever, cosa muy comun en los borads, no mas de 8 slides, no mas de 6 renglones por slide