lunes, noviembre 15, 2010

!El modelo ha muerto! Larga vida al modelo

Gran noticia. Cristina acaba de anunciar por cadena nacional un acuerdo de intención con el Club de Paris por el pago de los vencimientos adeudados, avanzando en la reintegración financiera del país tras el default de 2002 y el segundo default de 2007 cuando el gobierno comenzara la intervención del INDEC. Lástima que no vino con alguna tipo de requisito sobre el INDEC, pero bueh, lo perfecto es enemigo de lo posible.

Esto es una gran noticia por dos razones.

En primer lugar, encuentra a un mundo predispuesto a financiar las economías emergentes. La historia es relativamente simple, y la conto Genérico acá. EE.UU., en su intento de evitar una nueva recesión, impulsa una política monetaria harto expansiva que empapela de dólares la economía global. Estos dólares, con pocas ganas de quedarse en su país de origen en forma de créditos canalizados por los bancos, salen a la caza global de mejores retornos. El mundo emergente, que ha mostrado en los últimos años una recilencia inédita, se vuelve el destino predilecto de quien está deseoso de asumir un poco mas de riesgo para mejorar esos casi nulos retornos del mundo desarrollado.

El segundo es que Argentina se aproxima, sin prisa y sin pausa, y sólo retrasado por la reciente suba del precio de los commodities, al terreno de los déficits gemelos. En 2010 (según cuentas que hice en agosto y que aun no actualice), sin considerar las utilidades del BCRA, de la ANSES e ignorando el déficit de más de 1% de las provincias, el déficit financiero se ubicaría en el orden del 1,5% a lo cual deben adicionarse los vencimientos de algo más de USD 10 mil millones que deben refinanciarse en 2011. En segundo lugar, y salvo que la tendencia cambie sensiblemente, 2011 sería el primer año desde 2001 con déficit de cuenta corriente (aunque con superávit de cuenta comercial).

Resumiéndolo mal y pronto, el gobierno se apresta a aprovechar el financiamiento del resto del mundo justo cuando vamos a empezar a necesitarlo.

Algunas observaciones apresuradas y desordenadas al respecto.

Aunque no explícitamente, el gobierno ha anunciado el fin del modelo. La capacidad del gobierno de sostener un tipo de cambio real alto de los últimos años estuvo en gran parte explicada por la imperfecta movilidad de capitales y por esa especial aversión a invertir que genera(aba) Argentina. Al reintegrarse financieramente, Argentina pierde gran parte de esa independencia de la política económica que teníamos cuando nos alcanzaba para vivir con lo nuestro, lo cual, en el contexto actual implica que continuará la tendencia a la apreciación.

Como expresé en otras oportunidades (y como coincide el del 0.33% acá) esto es una buena noticia, en primer lugar, porque encuentra a Argentina, a diferencia de otros países de la región, con colchón de competitividad cambiaria. En segundo lugar, apreciar el peso significa aquí y ahora una mejora en los salarios reales y en la distribución del ingreso. En Argentina 2010, con un mercado de trabajo que oscila en el entorno del pleno empleo (sí, creo que 7.5%/8% es pleno empleo, por razones que daré en un post que no termino de escribir) el principal problema social no es el desempleo sino el trabajador pobre y no hay política salarial más horizontal que permitir la apreciación de la moneda (la que surge de las paritarias, en cambio, puede estar sesgada en beneficio de los trabajadores sindicalizados, que representan una minoría del total de la fuerza laboral).

En tercer lugar, porque la alternativa a la reintegración financiera con apreciación cambiaria es el ajuste. Es decir, recuperar el modelo del primer kirchnerismo que, sin prisa y sin pausa se ha abandonado desde 2006, requiere un importante ajuste fiscal y del nivel de actividad. Es, según mi humilde entender, la opción mas cruenta entre las posibles, en tanto requiere una suba fuerte del ahorro domestico privado y/o público. Solo si nos alcanza para vivir con lo nuestro podría el gobierno tener algún margen para sostener un tipo de cambio competitivo.

La integración financiera nos ofrece, así, cierto margen de maniobra para encarar una estrategia antiinflacionaria no recesiva, como se está debatiendo en la BEA por estos días (que dicho sea de paso, no creo que el gobierno pueda implementar, porque requiere de credibilidad de la que adolece. Aunque quien sabe, este país es propenso a las sorpresas)

Sin embargo, mejor hacerlo explicito. La reintegración financiera es una oportunidad pero también un riesgo, y nos obliga a esperar una eventual llegada de capitales foráneos como mínimo con respeto. La experiencia de los últimos cuarenta años de globalización financiera recuerdan que la entrada de capitales son una bendición y maldición (en ingles suena mejor: Blessing and curse): en países con bajo ahorro domestico como el nuestro pueden correr la restricción presupuestaria para financiar el proceso de desarrollo aunque a costa de exponer al país al riesgo de (a) reversión abrupta de los flujos, (b) formación burbujas financieras de diversos tipos, especialmente serio en países financieramente subdesarrollados y, sobre todo (c) sobreapreciación las monedas, con todo lo malo q una moneda excesivamente fuerte puede generar a una economia.

Ergo, si estamos encarando un proceso de reintegración financiera es clave hacerlo responsablemente, a diferencia de lo que sucediera en experiencias anteriores. Es decir, deben aprovecharse las distintas herramientas disponibles para surfear las olas de capitales: controles de capitales de corto plazo (que han dejado de ser mala palabra incluso para el FMI), regulación del sistema financiero para evitar burbujas, política anti cíclica para evitar “exuberancias irracionales”, etc.

Conclusión: Estamos como queremos.

Lastima la inflación de casi 30%, claro, fabrica de pobres que estará en el gobierno que asuma en 2011 (¿o será 2015?) comenzar a desarmar, pero mejor hacerlo sin darse la cabeza contra la restricción externa.

Atte
Luciano

22 comentarios:

Cole Trickle dijo...

Bienvenido trilema

Tartamundo dijo...

¿ Que modelo, zoolander?
Por que vamos, si bien en el 2011 son altos los pagos que hay que enfrentar a partir del 2012 esos pagos se van reduciendo, mientras desciende el impacto porcentual sobre el PBi y otras variables economicas.
Si coincido que hay que tener cierto resguardo de los capitales golondrinas.
Por ultimo la inflacion no es del 30.

Matías dijo...

"¡Cómo me voy a preocupar por el superávit de cuenta capital!" Dijo uno.

Carlos dijo...

¿Argentina tiene un colchón cambiario?

Argentina tiene el mismo tipo de cambio nominal que hace 8 años... descuenten ustedes la inflación.

Hoy un litro de leche en Argentina cuesta lo mismo que en España (ni cuento la ropa).

Me parece que Argentina está por las nubes en dólares, recemos que Brasil no mueva el tipo de cambio...

il postino dijo...

Ele-san: el colchón cambiario se evapora en menos de 12 meses si la devalaución es la que dice el gobierno. Te diría que en 6 el trino de los industriales va a ser sólo superado por el sonido de los aviones cargados de turistas que se van a comprar hasta las medias en Miami.

Igual, coincido que es una gran noticia. Es bueno que los bomberos prendan la manguera, aún cuando el incendio ya lleve una hora.

Hector M. dijo...

Excelente artículo, Luciano. Excelente también la explicación sobre la apreciación cambiaria y sus efectos "progresistas" versus los efectos "reaccionarios" del tipo de cambio "competitivo". Es difícil explicarse por qué en la Argentina se piensa lo contrario. En realidad, cada economía debería tener el tipo de cambio más bajo que su productividad pueda aguantar, y los modelos de macroeconomía abierta dicen que eso ocurre automáticamente en una economía abierta con mercado cambiario libre, ya que allí el tipo de cambio REAL es endógeno.

Dice Luciano: "creo que 7.5%/8% es pleno empleo, por razones que daré en un post que no termino de escribir)". Yo opino más o menos lo mismo, por razones que esbocé en un artículo hace unos años y que debería actualizar, y que quizá no sean las mismas de Luciano. Pero esa afirmación, creo yo, solo es cierta en relación al empleo genuino o competitivo, sin incluir el empleo trucho generado por gasto público inflacionario: si se incluye esa variable, el desempleo podría caer a cero, como en las economías centralmente planificadas pre 1989: es solo cuestión de seguir gastando hasta conseguirlo, aunque los ingresos reales se vayan al piso gracias a la inflación o (en las viejas economías socialistas) gracias al desabastecimiento.

En condiciones de empleos competitivos en una economía abierta, con un tipo de cambio que el mercado va a mantener bajo, es probable que todavía haya un piso del orden del 6-8% de desempleo por razones estructurales: a la habitual franja inevitable de desempleo friccional se le añade ahora una franja adicional de inempleabilidad por atraso e insuficiencia de las habilidades de la mano de obra respecto a la demanda, fenómeno que comenzó en los 90 y nunca se resolvió. Se hubiera resuelto antes de este momento si la economía hubiese seguido abierta y con incentivos para generar habilidades competitivas en la mano de obra, pero no fue así, así que seguimos cargando con el lastre de un milloncejo de personas competitivamente inempleables. En las condiciones actuales, con fuerte crecimiento impulsado desde afuera, y con inversiones, es probable que ese umbral pueda bajar con empleos de poca tecnología pero demandados (p.ej construcción), pero entretanto hay que poner al día la oferta de capacidades (y el sistema de educación y entrenamiento que las produce) si no queremos regenerar permanentemente esa masa de personas que no puede encontrar empleos bien remunerados en una economía abierta que crece.

Hector M. dijo...

Por otro lado, Luciano, no me convence tu optimismo sobre el reingreso de la Argentina al mundo. Pagarle al Club de Paris es un paso importante, sin duda, pero (1) todavía existen los bonistas que pleitean ante el juez Griesa, que todavía puede embargar fondos argentinos; (2) nada ha cambiado (ni cambiará porque se arregle con el Club parisién) en el cuadro de incentivos que enfrentan los inversores criollos y foráneos, en relación a posibles inversiones en la Argentina, y mucho menos en un año electoral en que no se sabe lo que va a resultar. No basta con que los gobiernos desarrollados le levanten las amonestaciones a la Argentina: no por eso los inversores privados van a correr presurosos a invertir en un país tan poco confiable como éste. Ni tampoco es probable que los que fugan capitales desde la Argentina dejen de hacerlo porque se haya pagado al Club, si todavía perduran el INDEC, Moreno, la ONCCA y otros "logros" del gobierno nacional y popular de la doctora Fernández. Al menos esperarán hasta que aclare, lo cual no ocurrirá hasta octubre de 2011.

el de adentro dijo...

Muy buen post, Ele. Me gustó mucho lo de estamos como queremos. Terminando de pagar las cuotitas para volver al mundo, con una macro sólida (obvio que con problemas, como cualquier macro que conozco). El tema de los "inversores" que preocupa a Hector M. no me preocupa tanto. Los inversores quieren retorno. No les preocupa investir en países como China, Brasil o la Argentina si la tasa de retorno es buena (en función del alto riesgo percibido en economías emergentes). Ahora, si piensan que van a perder plata, como en Grecia o Irlanda, la estabilidad de la moneda o la pertenencia a la UE no les impide de armar las valijas y tomarse el próximo Lufthansa a Frankfurt.

Hamilton dijo...

El muerto que vos matáis goza de salud razonablemente buena!
El que parece estar en vísperas de colapso es el sistema financiero mundial.
http://www.project-syndicate.org/commentary/eichengreen24/Spanish

Quizás sea necesario precisar algunas cuestiones antes de regresar a la normalidad: ¿ A dónde y para qué "reintegración financiera" ?
---
Terminando de pagar las cuotitas para volver al mundo...
¿Es una ironía o es que la tenés bien adentro?

Hamilton dijo...

'Reintegración financiera' a qué mundo ? Oportunidad ? Para quién ?

Europe Fears That Debt Crisis Is Ready to Spread
http://www.nytimes.com/2010/11/16/business/global/16euro.html?_r=1&nl=todaysheadlines&emc=a2

Anónimo dijo...

Vendrán a comprar $ ?

economiaposible dijo...

La reinserción internacional nos permitirá reemplazar la competitividad cambiaria (que se agota, y se perdería totalmente si devalúa Brasil), por competitividad financiera al permitirle al sector privado acceso a crédito en mejores condiciones. Por supuesto que se deberían instrumentar medidas para que los capitales que entren al país no sean golondrina sino para inversión real.

guido dijo...

Un comentario de nada: los acuerdos de paritarias no son solo para la minoría sindicalizada, sino para todos los que trabajan en blanco en relación de dependencia, que no son una minoría sino alrededor de 2/3 (una vergüenza igual).

Aparicio Gomez dijo...

Los empresarios van a trinar, los capitales no confian por el indec, mi dios, puede ser que disfracen su cobardio de racionalidad importada.
Que las reservas no aguantan doce meses, a mi la verdad que tanto sabiondo me pone nervioso.
Y que todavia existen los bonistas y que el juez Griesa, ya esta, eso ya fue. Ojo que viene Griesa, como atrasan.
Aparte apostar a que todo salga mal no es nada arriesgado. Aparte de ser una expresion de deseos donde se antepone lo personal a lo colectivo.

Gastón dijo...

Guido, las paritarias son solo, y exclusivamente, para empleados en conveno de trabajo, no para todos los trabajadores en blanco. Si no estás en ningún sindicato depende del humor del jefe/dueño/presidente/etc otorgarte un aumento en base a inflación (?), por ejemplo.
Esto lo puede demostrar el que haya hoy empleados que están en convenio que cobran más que sus jefes que no lo están (los gerentes y los altos mandos no entran en los convenios colectivos de trabajo), con lo cual debo decirte que tu apreciación es errada.
Con respecto al post, es un aliciente el conseguir tasas más bajas?, bueno, a mí criterio lo és solamente si son utilizadas para ampliar, vía crédito, la fronteras productivas que están al límite de la producción y la capacidad osciosa. De otra manera lo único que estaremos financiando son los rendimientos exagerados de los capitales golondrinas, aprendamos del pasado y pongamos restricciones para esos capitales.

guido dijo...

Gastón, los trabajadores en blanco están bajo convenio, estén o no afiliados, eso es lo que quise decir.

No se que tienen que ver los gerentes, no son trabajadores, que revienten :P.

Anónimo dijo...

Pasa con los hechos que, estando frescos, no nos percatamos de su dimensión histórica. En las pocas veces en que sí se cae en cuenta, el ahorro en tiempo errático(que puede ser largo)es un gran empujón de crecimiento.
Lo transmitido por el Club de París encierra una significación que no advertirla es propio de un no pensante. No se puede pasar por alto el giro inédito que ha tomado esta historia. Impensado por todos y que por tal razón exige una valoración de su trascendencia.

Qué pasa en el mundo para que los Estados mas poderosos humillen al FMI de tal manera, apartándolo así?

Qué concepto se tiene de nuestra presidenta y de sus nociones para concederle tal victoria?

Cómo debieran tomar esta "señal" el empresariado local, economistas, medios y demás clase dirigente?

Es importante hacer el análisis y no quedarse con el antianálisis de La Nación y Clarín.
Un saludo,
Chicho P.

Mariano dijo...

Luciano: nunca me quejé de que me discriminaran acá. Al contrario.

Me meto en la discusión de Guido y Gastón.
Hay trabajadores registrados (en blanco) que no están bajo convenio. Por lo general tienen una jerarquía superior a los convencionados. En los 90 (época de furor de esta modalidad de contratación) cobraban mucho mejor que los que estaban bajo convenio (en líneas generales).
Hoy las distancias se acortaron, y en algunos casos se invirtió la relación.

Bueno, es cosa de las empresas garantizar que se sostenga el modelo de jerarquías intra empresa que se estableció en algún momento (que ellas, las empresas establecieron voluntariamente porque les convenía).
Muchas veces, entonces, los aumentos por convenio empujan los aumentos a los fuera de convenio.
Cuando era al revés esto no ocurría. Los convencionados con sueldo planchado, los fuera de convenio arreglaban condiciones de manera individual con la empresa.
lo cual constituía un incentivo a salirse de convenio (porque si quedabas adentro cada vez cobrabas menos, de la otra forma, por ahí ligabas algo).
Hoy el incentivo para el trabajador es a entrar bajo convenio.

De más está decir que la situación actual es mucho mejor para los convencionados, para los fuera de convenio es dispar (depende cada caso), y es peor para las empresas, que no pudieron sacarse de encima la negociación en paritarias, y resignaron la posibilidad de pinchar por ese lado su "costo" laboral.

Algunso "fuera de convenio" (puedo dar fe) se sienten más que afectados económicamente por la situación, dolidos en su orgullo: "cómo puede ser que un administrativo como yo cobre casi lo mismo que los de taller?". Podría suponerse que deberían pedirle a la empresa que valore más su función, en lugar de pretender que se desvalorice la función de "los de taller". Pero es un razonamiento demasiado compeljo para algunas mentalidades.

Saludos

Anónimo dijo...

siempre t leo, y sos un fenomeno.
simplemente eso

Andrés Dj. dijo...

Me parece que se mezclan dos cosas. La diferencia entre el entusiasmo en la economía argentina y el promedio mundial, obliga bancarse un supuesto "atraso cambiario". Pero esto es coyuntural, cuando la relación entre nuestro ciclo económico y el yanqui/europeo cambie, esta coyuntura va a cambiar.

Por debajo de esa coyuntura hay una tendencia de largo plazo, con una voluntad de mantener un peso muy competitivo pero que viene siendo saboteada por la expansión fiscal, por comernos stocks (las expectativas de baja inflación, entre otros), políticas anti-inversión, etc.

Yo llamaría "el fin del modelo" al fin de lo del último párrafo, pero no me parece que haya habido un quiebre en cuanto a eso. Sí que viene debilitándose, pero desde hace rato, y no creo que sea tarde para enderezar el rumbo.

Si vemos un quiebre ahora, es sólo porque lo coyuntural y lo secular van justo en el mismo sentido.

Nota al margen: me cuesta llamarle "modelo" a querer un dólar alto pero tomar medidas en sentido contrario mientras quién sabe qué más van a hacer o no hacer.

Saludos.

guido dijo...

Bien por la aclaración, Mariano, que amplía lo que me dice Gastón.

Pero creo que la referencia de Ele, a la que yo acoté desviando el tema de post insidiosamente, era simplemente una confusión de palabras. Donde debería decir "en blanco" dice "sindicalizados". "Los de taller", afiliados o no, si están en blanco, cobran por convenio, así los hagan pasar como de UOCRA siendo metalúrgicos.

il postino dijo...

Aparicio,

cuando dejes de atender el kiosco, hacete unos números de costos fabriles en argentina y después, si te queda nafta, opiná.
Pero capaz vos estás invirtiendo millones de dólares en Argentina; de ser así avisame que tengo amigos que necesitan fondeo.

Y si a vos los sabiondos te ponen nerviosos, tomate un Nervocalm. A mi me divierten los que se ponen nerviosos cuando les dicen que el mundo no se parece a sus prejuicios.