Alguna vez, hace algún tiempo,
prometí a Ana C. contarle una historia de la recuperación Argentina de la post-convertibilidad que sólo tangencialmente recurría al tipo de cambio real alto. El ejercicio que planteo aquí es como
aquel de hace unos meses, un ejercicio esquemático y enumerativo que no descarta la interacción entre múltiples canales. En este sentido, los mecanismos no son excluyentes y está en su convergencia la explicación del periodo de mayor crecimiento en la historia económica reciente.
Aquí voy
¿Cuáles son los factores detrás del crecimiento del periodo de oro de la post-convertibilidad (2003-2007)?
1.Tipo de cambio, sustitución de importaciones y fomento de exportaciones
La explicación convencional asocia el crecimiento 2003-2007 al cambio en los precios relativos fruto de la devaluación de la moneda. Un peso más débil incentiva la sustitución de importaciones y vuelve más competitivas las exportaciones. El sector externo actúa, así, empujando el ciclo ascendente de la economía.
El resultado de este canal se observaría en el fenomenal incremento de las exportaciones de U$D 26 MM en 2001 a U$D 70 MM de 2008 Este crecimiento, nunca opacado por el de las importaciones, arroja un resultado comercial cercano al 3% del PBI al final del periodo.
Vale aclarar que, personalmente, atribuyo a este canal una importancia mucho menor que la que suele dársele, como dijera
acá, o
acá. No creo que las elasticidades de las exportaciones y las importaciones sean tan altas como para explicar un fenómeno de esta magnitud
2.Economía empujada por ganancias
La salida de la convertibilidad, con el salto en la cotización del dólar, indujo una suba de precios del 38% en los precios al consumidor y de 118% en los precios mayoristas. Con salarios nominales congelados, esta suba implicó un incremento de la rentabilidad empresarial que alcanzaría en 2003 los máximos registros históricos, como mostrara
acá Genérico y
acá Rollo.
En ciertos contextos esta regresividad en la redistribución puede actuar expansivamente sobre la economía, como efectivamente pasó durante gran parte del período postconvertible. No sorprende, teniendo en cuenta esto, que la inversión y las exportaciones hayan sido los componentes más dinámicos de la demanda agregada (como mostraba
acá Siri), en perjuicio de un consumo privado cuya participación en el total ha tendido a reducirse.
(el efecto expansivo puede surgir tanto por la mayor demanda de inversión como por el corrimiento a la derecha de la oferta agregada: al mismo precio, puede producirse más que antes)
3.Pesificación asimétrica y desendeudamiento
La pesificación de la economía (la tercera D en Devaluación, Default y Desdolarización) tuvo, con independencia del quiebre institucional implícito en el generalizado quiebre de contratos, un efecto neto expansivo sobre la actividad económica. El efecto neto negativo sobre el acreedor, que donde tenía U$D 1 pasó a tener un $ 1,4, fue más que compensado por el positivo al licuarse los pasivos sobre el deudor..
Al efecto expansivo de los U$D 16.343 Millones (o 20% del PBI de 2002) que el gobierno inyectó en forma de Boden 2012 debe sumarse el que sobre la estructura productiva tuvo el shock de riqueza positivo por la licuación de pasivos (lo cual relaja la restricción financiera y corre la curva de demanda a la derecha) y la menor carga de costos financieros (lo cual corre la curva de oferta a la derecha)
4. Default y efecto riqueza positivo
Un cuarto canal para explicar el crecimiento es el efecto riqueza positivo que sobre la economía en su conjunto tuvo el default de la deuda pública y la reestructuración de deudas privadas y públicas.
Durante la convertibilidad, y en particular durante sus últimos años, fue muy fuerte la acumulación de activos externos por parte de residentes, quienes hacia fin del período acumulaban cerca de U$D 130 MM (una vez y media el PBI de 2002). El default y la posterior quita superior a los U$D 50 MM no sólo convirtieron a los argentinos en acreedores netos con el resto del mundo, sino que generaron un efecto riqueza positivo mayúsculo. Defaulteamos los pasivos y nos quedamos con los activos
No es de extrañar que durante el período haya sido la inversión autofinanciada (construcción, pools de siembra, fideicomisos, etc) uno de los principales motores de la reactivación económica.
5.1.Economía sin restricciones: Stocks
Conocido es el hecho de que el periodo post convertibilidad fue excepcional en mucho sentidos. Pocas veces en la historia económica argentina tuvo la gestión macroeconómica un camino tan despejado sobre el que avanzar antes de chocar con una restricción física o económica.
Sistemáticamente, durante el periodo de crecimiento la economía fue acercándose hacia el límite impuesto por el agotamiento de
diversos stocks: Capacidad ociosa, desempleados, frontera agrícola, energía eléctrica, divisas de exportación, periodo de gracia de la deuda externa, reservas petroleras, estabilidad de precios y credibilidad en la moneda, etc.
El agotamiento temprano de cualquier de ellos habría, sin duda, implicado un avance mucho más tortuoso, como finalmente se empezó a evidenciar a partir de 2007.
5.2.Economía sin restricciones. La relajación de la restricción fiscal
Durante el período de post-convertibilidad se produjo un incremento en la presión tributaria del orden de los 10 puntos del PBI, en otro factor que otorgó flexibilidad transitoria a la gestión macroeconómica. Este fue el mayor incremento
en la historia de la economía argentina para un periodo de cinco años (y sin considerar el impuesto inflacionario
que representó entre 1 y 2 puntos adicionales). Hay que remontarse al primer gobierno de Perón para encontrar al segundo (6 puntos) y al de Menem para hallar al tercero (5 puntos).
Este incremento se explica tanto por la mayor recaudación de impuestos existentes (IVA, ganancias, impuesto al cheque, etc) como por algunos cambios en la estructura tributaria, en particular los derechos de exportación (cuya alícuota se incrementaría recién en 2007) y el incremento al impuesto al salario (contrib. sociales) que más que compensaron
las sucesivas rebajas en el impuesto a las ganancias.
La suba de la presión tributaria permitió una fenomenal política de gasto expansiva sin generar, durante el periodo, dudas sobre la sostenibilidad fiscal (expost sabemos que la realidad termino siendo un poco más compleja). Está capacidad de realizar política expansiva durante el tramo ascendente del ciclo sin duda sumó algunos puntos al ya importante crecimiento de la economía.
6.Política monetaria expansiva
Tuvo el gobierno durante el periodo una política monetaria claramente expansiva. Las tasas de interés reales negativas fueron la regla, llegando a un mínimo cercano al -12% durante los picos inflacionarios de 2007. En este contexto, la inversión financiera o el simple posicionamiento en pesos fue un muy mal negocio en relación a inversiones productivas.
Pools de siembra, fideicomisos, ladrillos e inversiones en fierros tuvieron, a partir de esto, un empujoncito adicional.
7.El viento de cola
No puede faltar, obviamente, el nunca bien ponderado viento de cola. El periodo 2002-2007 fue uno de los de mayor crecimiento en el mundo en desarrollo del pasado reciente, con un promedio de crecimiento de 40% en el lustro. Este arrastre contagió la dinámica exportadora de Argentina a partir del crecimiento de los principales socios comerciales y de las inéditas ganancias fruto de la mejora de los términos de intercambio.
Cómo describen
las propias estadísticas oficiales, durante 2003, por ejemplo, el país recibiría una onda expansiva de al menos 2% del PBI como resultado de la mejora en los precios de exportación.
Hasta aquí, entonces, mi contribución. Repitiendo lo que propusiera
en la primera parte le pregunto, amigo lector ¿Qué me olvidé? ¿Qué sobra? ¿Qué otros factores explican la recuperación y el crecimiento en el periodo de oro de la post-convertibilidad? ¿Me dan una mano a ver si llego a los diez?.
Atte
Ele