Mostrando las entradas con la etiqueta Producción agropecuaria. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Producción agropecuaria. Mostrar todas las entradas

viernes, noviembre 12, 2010

La tormenta perfecta

Quisieron las vueltas de la vida que la semana pasada estuviera en Quimilí, Santiago del Estero escuchando una charla de Eduardo Sierra, el climatologo de la Bolsa de Cereales (quisieron también que el único día del año en el que se me ocurre tomarme un avión, a unos muchachos en Ezeiza se le ocurre fajarse a piñas y dejarnos 10 horas varados en el aeropuerto de Santiago, pero esa es otra historia).

Los argumentos que esgrimió el profesional, que es considerado algo así como un semidiós que controla los elementos por más de uno con el que tuve oportunidad de hablar, fueron bastante convincentes. Resulta que en el mundo se está experimentando este año el fenómeno climático conocido como “La Niña”. Según Wikipedia y otras fuentes a dos clicks de distancia, “La Niña” es parte del ciclo climático ENOS, un fenómeno en el cual oscilan distintas condiciones oceánicas y atmosféricas que con notorios impactos globales. La parte que mi memoria más fácilmente ha logrado retener (o mi cerebro procesar, o ambas) es que cuando hay Niño el agua del Océano Pacífico está caliente, en tanto durante las Niñas el agua caliente se retira hacía Asia y deja a la costa oeste de América con un clima seco y frio.

La cuestión es que en los años de Niña el patrón de lluvias en Argentina tiende a ser seco en la zona productiva y más lluviosa en la zona norte (a diferencia del Niño, cuando llueve mucho en la región pampeana y menos en el NOA). 

Una Niña muy fuerte, por ejemplo, se lo llevó puesto a Alfonsín en 1989, por el duro impacto que tuvo sobre la producción de soja, maíz y sorgo (no llegó a golpear fuerte al trigo porque la Niña llegó tarde en el año). La entrega anticipada del gobierno radical coincidió temporalmente (semanas más, semanas menos) con la cosecha de una campaña en la que la producción de trigo caía un 5%, la de soja un 37%, la de maíz un 47% y la de sorgo un 53%


Una Niña estuvo también detrás de la catastrófica campaña 2008/2009, en el que la producción conjunta de trigo, maíz y soja cayó de 86 millones de toneladas en 2008 a 57 en 2009 (desde donde recuperaría a los 87 millones de este año, que explican una parte no despreciable del 8% de crecimiento de 2010). Sin embargo, como explicaba Sierra, la tremenda sequia de 2009 se explica no sólo por el impacto de una Niña sino porque fueron dos Niñas seguidas. 2007 fue un año excepcional, con un perfil hídrico ideal que indujo una campaña perfecta. En 2008 llegó la primer Niña, cuyo impacto no se hizo sentir porque, a pesar de que llovió menos, aún había agua en el suelo. En 2009, sin embargo, la nueva Niña llegó con un suelo ya seco.

“Aunque cueste creerlo” afirmaba, con un guiño al público que causó más de una risotada “la combinación de un niño con dos niñas es anticipo de catástrofe”

Cuestión que Argentina está entrando en su primer año de Niña, tras un Niño en 2010, que no afectaría sensiblemente la producción de 2011. Sin embargo, con argumentos muy convincentes que me considero absolutamente incapaz de reproducir, Sierra sostenía que hay indicios para creer que 2012 sería un año de Niña, es decir: 2009 Niño – 2010 Niña – 2011 Niña. Do the math.

Hasta aquí las cantidades. En segundo lugar tenemos las primeras expectativas sobre la evolución de los precios. Un efecto colateral del Quantitative Easing norteamericano, que el amigo Genérico bien explicaba acá, es que los capitales han salido al mundo a buscar inversiones más riesgosas, entre ellas las commodities agrícolas, con un impacto en los precios inmediato, como pueden observar en el siguiente gráfico.

Sin embargo, hay suficiente experiencia acumulada sobre los riesgos de engolosinarse tomando por permanentes los shocks transitorios (a punto tal de que incluso el FMI ha dado su guiño positivo a los controles de capitales). Ahora bien, de la misma manera que la política monetaria expansiva en USA impulsa los commodites, puede esperarse que una contractiva que busque retirar la millonada de dólares del mercado induzca un regreso de los capitales a su origen. Si suponemos un escenario global no muy pesimista, en el cual el QE2 funciona y el miedo a la recesión en usa USA se retira, no sería de extrañar que hacia 2012 esto comience a suceder (cosa que si quieren podemos debatir in extenso en los comments). 

En conclusión, 2012 se perfila como un año con no despreciables probabilidades de mala campaña  agricola y de reversión en los términos de intercambio (que, que ay patria mía, estarán ahí justo para financiar la campaña electoral). Si esto efectivamente sucede, podrán decir que yo les avisé (y sino, obviamente, la culpa es del climatólogo)

No me gustaría estar en los zapatos de quien esté a cargo del Poder Ejecutivo si ese escenario termina realizándose.

Feliz Viernes!

Luciano