El primero desató la soga y me bajó del banquito. El segundo canceló mi turno con la doctora List. El tercero llegó con un pequeño esbozo de sonrisa y con el cuarto una carcajada. El quinto destapo el Champagne. El sexto pidió otra ronda para todos y el séptimo sal, tequila y limón. Y así llego el octavo comentarista que contesto la Trivia, que puso esa gotita de motivación que me faltaba para este post, al que le puse un titulo bien bien fachero, para que lo encuentren muchos pescadores desde Google.
¿Qué onda las reformas estructurales en América Latina? (las respuestas y resultados de la trivia vienen solitas en otro post)
Tengo tan solo tres recuerdos de la década del ochenta, cuatro para ser más exacto: Nubeluz, el Señor Televisor que trabajaba con la Ex de Macri, las figuritas de los MadBalls y los teléfonos públicos redondos (porque los muñecotes de Canal K eran de los '90 ¿No?), sin embargo, alguno más memorioso podrá ayudarme a recordar cuál era el nombre propio con el cual se lo recuerda. ¿Era la "década Infame"? mmmnono, esa fue la del '30. En fin...
Como bien contestó el 75% de los argentinos (de una muestra de 8), la evolución del PBI tuvo un patrón como el que se ve en el siguiente grafico:
Tras 30 años "dorados", el crecimiento durante "la perdida" fue paupérrimo, incluso negativo en términos per cápita. La caída de las tasas de inversión a niveles que ni siquiera lograban compensar la simple depreciación del stock de capital, llevó a la región a descapitalizarse en términos absolutos.
Hiperinflaciones en Bolivia, Perú, Argentina, Brasil y Nicaragua (Gracias Ana) y alta inflación en el resto (3 dígitos) completaban este escenario harto desalentador, que mostraba también una tendencia declinante en las finanzas públicas, los bienes ídem o la seguridad social, entro otros. El único indicador que a contracorriente mostraba un sendero creciente era, bueh...la pobreza.
Parate entonces en ese escenario! Un continente y sus estados quebrados. Aislamiento del mercado financiero internacional, que vive un sorpresivo exceso de liquidez que babea por entrar. Se desmorona la URSS y el prestigio del modelo de estado interventor y planificador con ella. !Ya fue, macho! perdido por perdido, reformas pro-mercado a full!!! Sisi, pro-mercado, esa palabrita que ahora está de moda pero que durante 40 años fue mala palabra en todo el mundo, incluido el mainstream.
Los noventa, con sus reformas y su contexto internacional más favorable, recuperaron algo de ese crecimiento e inversión extrañada, pero claramente nada para maravillarse y mucho menos si se tienen en cuentas las expectativas fabulosas que se esperaban.
Lo que si maravilló en cambio fue la dinámica de la inflación. Sencillamente desapareció en todos lados. Desapareció en los países que hicieron reformas como "terapia de shock" como Argentina, Perú o Paraguay, desapareció en los "reformistas graduales" (Brasil y México), en la niña bonita (¿Porque será "la niña bonita" y no "el niño bonito"?) e incluso en los que menos reformaron, como Uruguay y Venezuela.

Se miraron todos sin entender nada y de golpe...fuuuuuum, estaban inmersos en una vorágine de integración con el mundo del que se habían mantenido aislado durante décadas. Un mundo de sensaciones. Véase, por ejemplo, el auge exportador que sacude al periodo, luego de añares de estancamiento.
Pero claro!! El auge exportador (que si proyectan hasta hoy se multiplica casi 3,5 veces!!!) es solo la mitad de la moneda. La avalancha de importaciones supera ampliamente el flujo inverso y deja al continente en una posición altamente vulnerable.

Mamadera!!! ¿y de donde sacamos la platica para pagar todas esas importaciones?.....

Exactamente!!! Pero ojo, ese no fue el único flujo de dólares que entraron fresquitos a la región...
...Y como la deuda algún día hay que pagarla, las inversiones extranjeras empiezan a ganar plata y a llevársela y la canilla para vender activos eventualmente deja de gotear, llega la crisis. El primer estornudo financiero se transformó rápidamente en gripe que mutó sin anestesia en una especie de Hepatitis que contagió a esa década de crecimiento vertiginoso de "perdiditis crónica". Con el segundo lustro de la década del noventa llega la decepción y con ella, un juicio abreviado que sentencia al fracaso al proceso de reformas.

Media pila, Elemaco insensible!! Hablame de lo que importa!! Hablame de la gente, de los niños!! !!Que alguien piense en los niños!!!.
La década del noventa se caracterizo por el amplio y generalizado aumento de la desigualdad. El proceso de apertura y globalización hace que los trabajadores calificados ganen sueldos "en Dólares" y que los no calificados lo hagan "en Yuanes". La pobreza continua la tendencia ascendente de los 80 (no tengo los gráficos) y sigue un patrón parecido.

Llegamos entonces al fin del milenio con una generalizada "fatiga reformista". Habiendo pagado los costos, los beneficios no daban señales de aparecer. Surgen por todos lados gobiernos de "centro-izquierda" que con la zurda escriben panfletos anti-reforma y con derecha cosechan su siembra.
Y alli estabamos en el 2000....
Atte.
Elemaco
Bibliografía recomendada: Ocampo 2004, Lora & Panizza 2002 y Forteza y Tommasi 2005
¿Qué onda las reformas estructurales en América Latina? (las respuestas y resultados de la trivia vienen solitas en otro post)
Tengo tan solo tres recuerdos de la década del ochenta, cuatro para ser más exacto: Nubeluz, el Señor Televisor que trabajaba con la Ex de Macri, las figuritas de los MadBalls y los teléfonos públicos redondos (porque los muñecotes de Canal K eran de los '90 ¿No?), sin embargo, alguno más memorioso podrá ayudarme a recordar cuál era el nombre propio con el cual se lo recuerda. ¿Era la "década Infame"? mmmnono, esa fue la del '30. En fin...
Como bien contestó el 75% de los argentinos (de una muestra de 8), la evolución del PBI tuvo un patrón como el que se ve en el siguiente grafico:
Hiperinflaciones en Bolivia, Perú, Argentina, Brasil y Nicaragua (Gracias Ana) y alta inflación en el resto (3 dígitos) completaban este escenario harto desalentador, que mostraba también una tendencia declinante en las finanzas públicas, los bienes ídem o la seguridad social, entro otros. El único indicador que a contracorriente mostraba un sendero creciente era, bueh...la pobreza.
Los noventa, con sus reformas y su contexto internacional más favorable, recuperaron algo de ese crecimiento e inversión extrañada, pero claramente nada para maravillarse y mucho menos si se tienen en cuentas las expectativas fabulosas que se esperaban.
Lo que si maravilló en cambio fue la dinámica de la inflación. Sencillamente desapareció en todos lados. Desapareció en los países que hicieron reformas como "terapia de shock" como Argentina, Perú o Paraguay, desapareció en los "reformistas graduales" (Brasil y México), en la niña bonita (¿Porque será "la niña bonita" y no "el niño bonito"?) e incluso en los que menos reformaron, como Uruguay y Venezuela.
Mamadera!!! ¿y de donde sacamos la platica para pagar todas esas importaciones?.....
Exactamente!!! Pero ojo, ese no fue el único flujo de dólares que entraron fresquitos a la región...
Media pila, Elemaco insensible!! Hablame de lo que importa!! Hablame de la gente, de los niños!! !!Que alguien piense en los niños!!!.
La década del noventa se caracterizo por el amplio y generalizado aumento de la desigualdad. El proceso de apertura y globalización hace que los trabajadores calificados ganen sueldos "en Dólares" y que los no calificados lo hagan "en Yuanes". La pobreza continua la tendencia ascendente de los 80 (no tengo los gráficos) y sigue un patrón parecido.
Llegamos entonces al fin del milenio con una generalizada "fatiga reformista". Habiendo pagado los costos, los beneficios no daban señales de aparecer. Surgen por todos lados gobiernos de "centro-izquierda" que con la zurda escriben panfletos anti-reforma y con derecha cosechan su siembra.
Y alli estabamos en el 2000....
Atte.
Elemaco
Bibliografía recomendada: Ocampo 2004, Lora & Panizza 2002 y Forteza y Tommasi 2005