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viernes, febrero 24, 2012

Sarmiento

"El hecho es antes de existir".
G.W.F. Hegel, La Ciencia de la Lógica, vol. II

[Esta foto me la mando mi hermano que viajaba en el segundo vagón (es la cultura) del tren que venía atrás del accidentado].

Verdad y Justicia. Caiga quién caiga.

jueves, enero 26, 2012

Canción de Hielo y de Fuego

Lucho me llama desesperado y me mete presión: "Juan, como poseedor únido del 49,99% del paquete accionario de ESC tenes que postear algo URGENTE porque esto se cae a pedazos".

Y, pienso, algo de razón tiene. Además, el hombre anda ocupado en cosas de más alto vuelo, algo elyptícas, con gente muy importante. Pero, por otro lado, sé que no tengo ni el tiempo ni la inspiración para decir algo que valga la pena. Entonces, recurro al viejo truco de releer mi último post para robarme ideas y veo con sorpresa que allí hablaba sobre el calor de la economía. No gusta.

Fundamentalmente, porque no veo calor en este verano. Para corroborar mi intuición tomo rápidamente cuatro indicadores de actividad (industria y construcción, INDEC y no-INDEC) para ver como venimos:
La línea punteadita que ven vendría a ser un indicador muy (pero muy) berreta* sobre la posición del ciclo económico. Y lo que muestra no es bueno. Desde mediados de 2011 la economía Argentina viene perdiendo impulso de forma acelerada. Algunos diran: nada raro en un contexto de engelamiento global. Ponele. Pero lo que más me preocupa es lo que muestra el gráfico que sigue y es que el ritmo de desaceleración en estos dos sectores productores de bienes, y claves para la dinámica de corto de la economía nacional, es que la desaceleración en la actividad es tanto o más pronunciada que en el epicentro de la crisis iniciada en 2008:
The winter is coming. Ciertamente. Y esto es lo que más me preocupa de cara a 2012, es decir, como sostener algúna expasión en la actividad económica y el empleo cuando todos los motores parecen estar apagandose.

"Che, ¿y la inflación?", gritan desde el fondo. "¿Qué cosa?":
Saludos!

Genérico

PD: Gracias a Natalio por el querido IPC-CqP.

* El indicador muy (pero muy) berreta es así: tomo el promedio simple del valor de los cuatro indicadores y le ajusto una polinómica de grado 3. Horrible.

miércoles, octubre 19, 2011

Caliente, Quente, Hot, Heiß, Chaud... ¿importa?

Que la economía está “caliente” y eso genera inflación debe ser uno de los “análisis” más repetidos en el debate económico Argento. En nuestras múltiples discusiones al respecto, el ¿ex? Decano de la BEA, siempre puso particular énfasis en este aspecto “real” de la inflación doméstica: el crecimiento de la actividad económica por encima del crecimiento de pleno empleo de los factores productivos genera un exceso de demanda que impulsa al alza los precios. Otro forma de vincular la “temperatura” de la economía con los precios puede ponerse en términos más “heterodoxos”: el elevado uso de la capacidad instalada y del empleo generan “presiones inflacionarias” por la vía de incentivar la puja distributiva entre trabajadores y capitalistas.

Sea como sea, para que alguna de estas versiones tenga algún asidero en la discusión actual, deberíamos verificar si realmente existen indicios de que la economía argentina está creciendo por encima de su producto potencial o, alternativamente, que el uso de capacidad es elevado.

Una forma usual de enfocar este problema es a partir la diferencia entre el producto que observamos y su tendencia de largo plazo (aproximada por alguna estimación simple no exenta de diversos problemas que dejamos para otra oportunidad). El gráfico que sigue muestra esta diferencia para Argentina, Brasil y Chile desde 1990 hasta 2010, donde se compara el crecimiento con el de un simple filtro Hodrick-Prescott (que no es ni más ni menos que un método estadístico para obtener una curva que pasa más o menos por el medio de una serie de tiempo):
Cabe notar que si uno toma este indicador como el relevante para medir el nivel de “sobre calentamiento” de una economía, se percibe que en el período 2006-2008, las tres economías parecían estar creciendo por encima de su tendencia (claramente, Argentina siendo la que más, fundamentalmente en 2007). Sin embargo, la mirada de largo plazo debería advertir sobre el uso de este tipo de análisis: la serie muestra que los mayores excesos de demanda de la economía argentina se registraron entre los años 1991 y 2000, período en el cual la tasa de desempleo se ubicó generalmente por encima del 12% anual (ver gráfico que sigue). El mismo resultado se observa al analizar el caso de Brasil: en el año 2000, la economía habría estado en un nivel de producto consistente con el pleno empleo, pero el desempleo alcanzó al 10% de la población económicamente activa.
Dadas estas limitaciones en el uso de este tipo de indicadores, retomemos una línea alternativa que alguna vez propusimos en este blog. Para ellos, vamos a definir una brecha de factores productivos, tomando como insumos relevante la tasa de desempleo y el uso de capacidad instalada. Respecto del primero, tomaremos la diferencia entre el valor observado en cada año y el valor mínimo para toda la serie desde 1990, partiendo de la idea ¿keynesiana? de que el mercado de trabajo nunca se vacía*.

Como indicador de utilización de la capacidad instalada (UCI) de la economía vamos a tomar la relación entre el PIB y el stock de capital de cada año**. En este caso, la brecha relevante será la diferencia entre el valor observado de UCI y el valor promedio, bajo el supuesto de que la UCI tiende a su valor medio, siendo este último el que indica el nivel de UCI compatible con el pleno empleo. Finalmente, para armar el indicador tomamos el promedio de ambas brechas:
Ahora sí. Claramente la Argentina de la convertibilidad tuvo fue un período de fuerte subutilización de los recursos productivos. Por su parte, en el caso de Chile, el crecimiento del producto hasta 1997 fue acompañado por un elevado uso del capital y del trabajo, situación que fue revertida hasta el año 2007. Brasil muestra una subutilización de recursos durante casi todo el período, aunque a partir de 2003, la brecha negativa tiende a cerrarse aceleradamente y desde 2008 que están rondando el pleno empleo. Para ir más en detalle al caso argentino hagamos un zoom al proceso iniciado en 2003:
El punto de inicio en 2003 era una subutilización de recursos de 5,5% del PIB (esta brecha había llegado a 8,3% del PIB en 2002). El acelerado crecimiento en la actividad, acompañada por la marcada contracción en el desempleo y crecientes niveles de utilización en el stock de capital hicieron que esta brecha se cierre en solo tres años: para 2006 la economía se encontraba cerca de la plena utilización de recursos. En ese mismo período, la tasa de inflación había marcado una tendencia ascendente, pero se ubicaba consistentemente por debajo del 15% anual.

Sobre este contexto, en 2007 la brecha de recursos se ubicó en valores claramente positivos, lo que junto al impacto del alza en los precios internacionales aceleró la inflación que superó el 25% anual. La crisis de 2009 y la desaceleración en el ritmo de actividad económica indujeron una fuerte desaceleración en el proceso inflacionario que cayó al 15% anual, valor que expresa claramente las consecuencias que la inercia genera sobre la inflación una vez que ésta ha iniciado su curso. En 2010-11, la economía volvió a crecer fuerte, la UCI subió, el desempleo cayó nuevamente y la inflación volvió al barrio del 25% anual.

Un contrargumento usual a este razonamiento es que el propio crecimiento elevado induce un mayor nivel de inversión lo que aumenta el stock de capital y hace que la UCI vuelva a su nivel normal sin enfriar la economía y sin que sea necesario aumentar el desempleo. Pues bien, si ese es el caso, en 2012 con una economía creciendo al 5% anual y el desempleo cayendo a 6,5% sería necesario un incremento en la inversión real de más del 90% anual para que el stock de capital compense endógenamente el crecimiento en la actividad económica.

De hace tiempo hemos dicho que rechazamos las explicaciones unicausales de un proceso tan complejo como lo es el inflacionario. La formulación tradicional de inflación por exceso de demanda sería, de acuerdo a estos números, solo válida para los años 2006-2008 y 2010-2011. Por el contrario, la explicación alternativa que vincula elevado nivel de utilización con puja distributiva puede racionalizar solo una parte de la dinámica de precios desde 2005 en adelante.

Por último vale notar que la experiencia de 2009 es muy ilustrativa respecto del uso de políticas contractivas como medio para frenar la inflación: ese año, la caída del producto fue más o menos de 3%, lo que implicó una desaceleración respecto del año anterior de más de 10 p.p. en un contexto donde la tasa de desempleo subió 1,1 p.p. y sin embargo, la inflación se mantuvo por sobre el 15% anual. Es por lo anterior que frenar la inflación enfriando la economía implica un elevado costo socioeconómico que debería desalentar el uso de esta opción. Por el contrario, el énfasis debería estar puesto en actuar sobre la puja distributiva con el objetivo de desarmar la inercia inflacionaria que arrastra el país con un acompañamiento, en segundo plano, de las políticas macroeconómicas tradicionales.

Saludos,
Genérico.

* Aquí el mínimo indicaría ese valor friccional. Podemos criticar esta aproximación, pero a primera vista me parece una buena aproximación.

** Las fuentes de las series son: para Argentina, este paper de CEPAL. Para Brasil, IPEADATA y para Chile este paper de BCH (por supuesto, para Chile no hay dato de 2010). Como siempre, estamos usando el IPC-CqP (que dentro de poco lo vamos a renombrar IPC-BEA y ya).

martes, agosto 30, 2011

El sutil encanto de ser 'Sally' Sorowitsch

Debo admitirlo. Realmente no había entendido nada esta nota del prof. Iván Werning en el siempre solidario y abierto Foco Económico sobre (lo que él denomina) impuesto inflacionario. Como además de ignorante, soy un tanto copión, la nota que sigue es una burda reescritura de la respuesta que el decano de la BEA me dio cuando le consulte sobre este tema (a quien hacemos responsable de todo lo incorrecto que se diga a continuación).

Empecemos por el principio.

La mayor parte de los Estados del mundo emiten una moneda de circulación obligatoria dentro de su territorio, y solo por el derecho de monopolizar la emisión de esta moneda, se apoderan de “cosas físicas” que produce el sector privado. Por si no lo habían notado, emitir billetes de curso legal (y de los otros también) es un negocio altamente redituable.

Existen por lo menos cuatro forma de identificar las fuentes de apropiación de recursos por parte del Estado, generalmente a través del Banco Central y su capacidad de emitir dinero fiduciario que no paga interés (la fuente obvia de lo que sigue es Buiter (2007)), y suele existir cierta confusión sobre las diferentes formas de medirlo.

La primera de estas fuentes se denomina “Señoreaje”, y se deriva del hecho que los billetes que emite el BCRA tienen un valor nominal superior a su costo de producción: producir un billete de $100 cuesta, evidentemente, menos de $100. La diferencia es ganancia del emisor. Como muestra el gráfico que sigue, el “Señoreaje” (variación anual en la Base Monetaria) genera en la actualidad ingresos equivalentes a 2,5% del PIB:
La segunda de las fuentes de ingresos, es lo que comúnmente se conoce como “Ingreso del Banco Central” y que Werning (un tanto provocativamente) identifica como “Impuesto Inflacionario”. La idea es que poseer dinero en efectivo genera un costo de oportunidad al tenedor, costo que es aproximado con la tasa de interés. Notemos que existe una “apropiación” del BCRA en el sentido que si no tuviese el monopolio en la oferta de dinero y tuviese que hacerse de fondos equivalentes debería pagar un costo, es decir, la tasa de interés*. Esta fuente de ingreso (Base Monetaria de un año atrás por la tasa de interés) ha sido creciente hasta fines de 2009, con un máximo de 1,2% del PIB para estabilizarse cerca de 0,7% en la actualidad:
La tercera que podemos contabilizar es conocida para todos los que hayamos cursado macro con el profesor Heymann: la inflación genera una pérdida en el poder de compra del dinero. Dado que el Banco Central no se expone a esa pérdida, tiene una ganancia. Esto es lo que entendemos caracteriza realmente al “Impuesto Inflacionario” y lo que tanta confusión nos generaba en la nota de Wierning. Según el IPC-CqP, la recaudación por “Impuesto Inflacionario” (Base Monetaria de un año atrás por la tasa de inflación) esta en el orden de 1,5% del producto:
Estrictamente, y al menos de manera directa, solo el Impuesto Inflacionario se vincula con la dinámica nominal de la economía, ya que las otras fuentes de ingresos pueden existir en entorno de nula inflación.

Finalmente, queda el resultado operativo del Banco Central (ó resultado cuasi-fiscal) como la última fuente de extracción de recursos fruto del monopolio en la emisión de billetes. Esto se deduce de observar que inter-temporalmente, las ganancias de un Banco Central se deducen de este monopolio, por lo que todo lo que gana, al final del día, surge de imprimir billetes. Notemos que este resultado tuvo un pico en 2009 por la política cambiaria del período anterior, pero suele oscilar entre el 0,5% y el 1% del PIB:
Las cuatro formas hasta aquí descriptas no deben sumarse ya que en gran parte se vinculan entre sí y sus diferencias responden a diferentes posturas teóricas (o diferentes focos de interés). Poniendo las cuatro descripciones juntas lo que se obtiene se muestra a continuación:
Donde se observa que en términos acumulados desde 2004, la mayor fuente de extracción de recursos provino del “Señoreaje”. Esta fuente de ingresos puede o bien provenir de una política monetaria sobre-expansiva que empuja la oferta de Pesos o por el contrario, por la propia dinámica de crecimiento de la economía que empuja la demanda nominal de Pesos. Parece materia de otro post, pero la segunda opción me suena más atractiva.

En segundo lugar se ubica el “Impuesto Inflacionario” como fuente de recursos y es el que deja el interrogante abierto: en finanzas públicas, existe una famosa curva que señala que existe un máximo para la tasa que el Gobierno debe imponer sobre un determinado bien si quiere maximizar sus ingresos, ya que a partir de ese máximo, el aumento en la tasa imponible deprime la demanda y por lo tanto, baja los ingresos del Estado. El interrogante entonces sería, ¿cuál es, si es que existe, la tasa de inflación máxima a partir de la cual la demanda de pesos cae?.

Dejando este punto abierto a debate, los saludo atentamente,

Genérico.

* Estrictamente, la tasa de interés debería ser una tasa libre de riesgo en moneda doméstica emitida por algún agente institucional distinto del Banco Central. Suponemos que en EEUU, esa tasa es la del Tesoro. En ARG no existe un equivalente, por lo que copiamos a Wierning quién usa la pasiva que pagan los bancos, asumiendo que ese sería el costo que debería pagar el BCRA si quisiera obtener fondos del sector privado.

lunes, julio 25, 2011

Recalculando

Hace unos pocos días gente amiga me invitó a charlar un poco sobre la coyuntura macro con especial énfasis en la dinámica de cambiaria que atraviesa el país. Voy a intentar bajar en este “post” las ideas centrales de la presentación.

Fundamentalmente, la preocupación que motivó el encuentro fue que la inflación doméstica (claramente superior a la internacional) en un contexto de “estabilidad” del tipo de cambio nominal nos va haciendo caros en dólares. Este encarecimiento en el costo de los trabajadores argentinos resta competitividad al sector transable de la economía y eso puede generar estrangulamiento externo y/o problemas en el mercado de trabajo.

Respecto de este punto, en nuestra intervención planteamos que el modelo de “Tipo de Cambio Real, Competitivo y Estable” esta “roto”. Sean cuales fuesen las virtudes (y defectos) de ese modelo, hoy el funcionamiento macro-cambiario es diferente del que mostraba el país hasta que explotó la crisis internacional (es decir, mid 2007). Para sustentar nuestra visión, mencionamos varios puntos:

Primero, ya no podemos hablar de un maneja cambiario “estable”, con una tasa de devaluación que se aceleró en 2008-2009, para luego crecer sobre una tendencia más pronunciada que la observada en el período 2003-2007:
Segundo, como ya mostramos alguna vez acá, el TCR es cada vez menos “competitivo”. Claro, dada la política brasilera de hiper-apreciación, hoy comparando contra nuestro principal socio comercial mantenemos niveles de competitividad cambiaria similares a los de 2003-2004, aunque esta realidad puede cambiar de forma abrupta si Brasil cambia su manejo cambiario (por razones tanto internas como externas), tal como ocurrió durante el epicentro de la crisis de financiera internacional.
Tercero, y más importante a efectos del manejo cambiario, no parece posible administrar el TCN para forzar una depreciación real, es decir, el espacio para devaluaciones nominales “no inflacionarias”, si existe, es muy acotado. Tomemos como ejemplo la devaluación ocurrida entre agosto de 2008 e igual mes de 2009: la tasa de devaluación se aceleró en casi 30 puntos porcentuales en un año, alcanzando picos un máximo de 26,2% i.a. en agosto de 2009.
Sin embargo, aún en el marco recesivo que atravesaba la economía nacional (y mundial) el traslado nominal de la devaluación llevó menos de una año y medio. Así es. El intento de hacernos “más baratos” para poder competir internacionalmente generó una aceleración en la tasa de inflación que nos devolvió al punto de partida en “sólo” 16 meses:
De este modo, el modelo de TCRCyE ya no funciona. Toda la competitividad cambiaria descansa en la apreciación de Brasil. ¿Devaluar para recuperar terreno?. No way!. Generaría un nuevo ciclo de precios inflacionarias que rápidamente nos dejaría con el mismo nivel de competitividad pero con más inflación.

Nuestro objetivo en esa charla fue plantear que el “modelo” cambiario ha cambiado. Esto no implica necesariamente que una hiper crisis este cerca. Sino más bien destacamos la importancia de reconocer el cambio en el contexto y retomar las riendas de la gestión macroeconómica dejando el piloto automático para otra oportunidad.

Saludos,
Genérico

martes, abril 12, 2011

Noticias de Ayer, extra extra!

Este post de mi amigo Lucho (y sus siempre imperturbables comentarios del tipo “Hete aquí el progresismo del siglo XXI.”), una serie de tuits de Miguel Braun y una infinita cantidad de mails en la siempre oculta cadena paralela de la BEA, resucitaron un viejo debate que tenemos quienes este blog hacemos, a saber, Elemaco y quién escribe.

El Blogger con más prensa de ESC suele argumentar que la gestión de una Gobierno debe evaluarse exclusivamente por las políticas que éste impulsa, y no por los resultados de su gestión. Por el contrario, este marginal servidor piensa que tal evaluación debe incorporar ambos elementos, fundamentalmente, porque toda decisión que se toma es contexto-dependiente y que como tal, debe incorporar al conjunto del entorno en el cual esta se inscribe para su correcta interpretación.

Específicamente, como relata aquí, para Elemaco este Gobierno es un falso progresista porque sube el mínimo no imponible de ganancias. Analiza con detalle (y con un poco de oscurantismo) el resultado parcial de tal medida y desprende una conclusión implacable. Stop.

No more, no less. Lo primero que resulta evidente, es que más allá de cuan regresiva sea la medida en si, ésta es sólo una foto. En la película se observa claramente que la dinámica inflacionaria es clave para explicar el aumento y que como tal más que apuntar a distribuir regresivamente el ingreso, la medida apuntaría -como mínimo- a sostener las cosas como estaban.

No deberíamos aburrir (otra vez) con cuentas muy complicadas, pero si el aumento del mínimo no imponible fue del 20% y precios (y salarios... formales) van por un piso del 23%, el efecto real de la medida es una caída en el mínimo no imponible, y por lo tanto, una mayor captación de ganancias. Es tan básico que parece casi trivial.
Como muestran estos simpáticos grafiquitos, tomando a partir de 2009 (luego de la eliminación de la tablita de Machinea que complica todos los números) el mínimo no imponible de ganancias creció un 44% en solo dos años. Ele-conclusión: Gobierno malo. Sin embargo, si deflactamos por el IPC-CqP, vemos que el mínimo no solo no siguió esa dinámica, sino que bajó casi un 5%. ¿Ele-conclusión: Gobierno bueno?.

Pero decíamos además que el contexto importa. Una medida puntual no determina el resultado distributivo del conjunto de las políticas. ¿Y como estaban las cosas en el frente distributivo?. Pues bien, los datos del prestigioso CEDLAS de la UNLP muestran que la distribución del ingreso en Argentina ha mejorado de forma sostenida durante los últimos 8 años, inclusive, durante la crisis de 2008-2009. También muestran que hacia 2010, la distribución es la menos inequitativa para toda la serie desde 1986, revirtiendo dos hiper, el Tequila, la crisis de 2001-2002, etc. etc.
En definitiva. Por supuesto que estamos más que dispuestos a tensionar a este Gobierno por una distribución siempre más equitativa del ingreso, y por eso no siempre estamos a favor en las subas del mínimo no imponible. Pero también sabemos que justamente porque este Gobierno ha sido el único desde la vuelta a la democracia que ha sostenido una consistente mejora en la distribución es que este pedido es posible.

Esperando que esta blog se aleje de las conclusiones amarillistas, les deja un gran saludo.

Genérico

jueves, marzo 03, 2011

Nada que decir

El tema es así. Lucho se fue de vacaciones hace ya casi una semana. Cuando se fue, me dijo: “cuídame el blog, mantenelo vivo”. Por supuesto, como buen argento, mi respuesta fue: “anda tranquilo amigo, yo me ocupo”.

Paso el tiempo, y la verdad, no escribí nada. ¿Porqué?. Motivos personales de diversa índole, trabajo también, pero más fundamentalmente, por que no se me ocurre sobre que escribir en estas semanas de marzo.

Creo que necesito un ghost writer, o al menos, algún amigo del blog que escriba un post así yo lo subo y esto no se cae a pedazos. Pero no, no lo tengo. O al menos, no por ahora (si alguien quiere aportar, me escribe acá y ya).

A falta de todo lo anterior y de inspiración, voy a robar ideas tomadas de un amigo para quién los blogs son una bosta, demasiado superficiales y carentes de sentido. Charlabamos, cerveza de por medio, sobre lo molesto, cansador e incorrecto que es el informe de TN sobre el precio del tomate y la respuesta de 678 sobre el precio del rabanito.

Hablábamos, claro esta, del temita de la inflación. Y más específicamente, del tema de los márgenes que aquí trato el amigo Elemaco. Existe una idea por allí dando vueltas, que si las empresas ganan “mucho”, esto genera aumento de precios. Y como evidencia, se suele estudiar la tasa de ganancia de tal o cual sector. El problema con este tipo de “evidencia” es que pierde por completo el punto que se quiere hacer cuando se menciona a la puja distributiva como mecanismo propagador de los impulso inflacionarios.

Dicho en pocas palabras: para que haya inflación por puja, lo que tiene que existir es una inconsistencia ex-ante entre las aspiraciones de ingreso de los diferentes sectores sociales. Es decir, que el supermercado gane mucho o poco ex-post, no tiene relación alguna con la dinámica de la inflación.

O de otro modo; lo que genera inflación es que muchos actores quieran mejorar su posición relativa de modo recurrente induciendo aumento en los diferentes precios sobre lo que ellos influyen y no el resultado de esa pelea.

Es decir, el super aumenta sus precios. Esto baja los salarios reales. Los trabajadores fuerzan subas de salarios para compensar esa caída. Esto sube los costos y reduce la ganancia del super. El super aumenta los precios… (puede empezar la ronda donde más le guste)

Es por eso, que el nivel de margen poco nos dice sobre la relación entre puja distributiva y su correlato en los precios.


Si ya sé. No dije nada nuevo. Pero al menos, mantenemos el ritmo.

Saludos.

Genérico

viernes, febrero 04, 2011

¿Aceleramos?

Post Insustancial para ir pensando en el fin de semana.

Varios amigos de la casa se han preguntado en los últimos días, a partir de una inspirada intervención de ELY, cuanta apreciación más aguanta la economía argentina (pueden verse ejemplos acá, acá y acá). Esto también plantea la pregunta de que harán en Reconquista 250 con esta tendencia.

¿Podemos intuir algo mirando rápidamente la evolución del tipo de cambio nominal? La verdad, todavía no mucho. Aunque sí se percibe que los primeros días de 2011 vieron algunos indicios incipientes de aceleración en la tasa de devaluación mensual que en términos anualizados se ubica al 3 de febrero cerca del 17%:
Si bien no parece nada del otro mundo, este ritmo de aumento en el tipo de cambio nominal supera todo lo observado en 2010. Aunque, también debe decirse, en los primeros meses del año pasado el BCRA aprovechó para dar los principales saltos en la cotización del peso respecto de dólar, para luego finalizar el año con una devaluación punta a punta menos al 5%.

Entonces, ¿arrancamos 2011 como 2010? Con un año electoral por delante, ¿será tan tranquilo el segundo semestre como lo fue en 2010?, ¿se viene otro saltito en el tipo de cambio nominal?...

¿Como la ven?

Saludos

Genérico

PD: Sobre los posibles impactos de una deva hemos discutido mucho por acá. También en casi toda la BEA y también en los caretas de Foco Económico (que será cualquier cosa, pero seguro que no es BEA).

miércoles, diciembre 29, 2010

Vieja, ¡poné los fideos que ya estamos todos!

Ahora sí. Muchos de nuestros profes salen al ruedo y se suben al bondi.

El 2010 cierra con una BEA 2.0 Deluxe Edition.

¡Saludos y buen 2011 para todos!

Equipo de Economista Serial Crónico(*).

(*) Esta de moda hablar así. Nosotros de equipo así dicho mucho, pero mucho, no tenemos. Pero bue, si los sumamos a Uds. somos una linda banda.

Ex-post: Decepciona un tanto ver que mantienen la onda elitista que inició Foco Económico:

Pero no importa. En 2011 lanzamos BPT, es decir, BEA Para Todos.

Ex-Ex-Post: Se pasan y nos agregan en la blogroll. A mi (por peronista será) me arreglan fácil. Mucha suerte gente!


miércoles, diciembre 22, 2010

Jinetes de la Libertad

Vamos cerrando el año con un pseudo post balance, ya que mientras Elemaco (alias Luciano Cohan) esta de vacaciones quedo yo solo a cargo para sostener los trapos.

Veamos, según Statcounter en el último año recibimos un total de aproximadamente 200.000 visitantes. La dinámica de estas cargas es la que muestra a continuación. Resulta bastante evidente que algunos post fueron más leídos que otros, con diferentes picos a lo largo del año.

Contando aquellos con visitas totales que superaron las 1.100, se destacan los siguientes post (que Uds. siempre pueden volver a visitar): ¿Quién Lo Dijo?, Inflación Heterodoxa, El Gobierno Logra Superarse a Si Mismo, Para Muestra (No) Sobra un Botón, Soluciones Chilenas a los Problemas Argentinos y Otro Insustancial Post Sobre Inflación.
Ahora bien, ¿qué pasa si neteamos del total bruto de visitas a aquellos que reingresan varias veces por día? (cosa que Elemaco suele hacer cuando postea... y también suele deprimirse si no le comentan o no lo visitan. Sabedlo!). La cosa se limpia bastante y se percibe que los mayores picos de visitas responden, no a nuestras mediocres elaboraciones, sino a la repercusión que éstas pueden tener en otros espacios:
Miren sino: el post sobre el Índice de Salarios, rebotó en La Doctrina, y la cosa voló por los aires para alcanzar el primer pico de 2010 con 2.800 visitantes únicos en sólo dos días. Ya más cerca de fin de año, el-siempre-generoso-con-ESC Lucas, se mandó contra la industrialización kirchnerista lo que valió algún comentario de nuestra parte que él linkeo en su post. Conclusión, 2.200 visitantes únicos en dos días. Finalmente, cuando el año se iba el gigante de JPV leyó (según me dijeron) en su programa de radio y rebotó en su "tuiter" este post nuestro de hace unos pocos días, llevando el número de visitantes únicos un un máximo de 2.400 en un solo día!!

Queseyó... quizás esta es nuestra humilde manera de decirles gracias a todos por el aguante del año, por que juntos podemos más (JA!!).

Saludos,

Genérico

lunes, diciembre 20, 2010

Otro insustancial post sobre inflación

A esta altura de los hechos, el tema de la inflación para la BEA es como la inseguridad para los medios: de tanto en tanto vuelve como un huracán para ocupar el centro de la agenda para luego ir languideciendo.

Esto ya debe ser harto conocido para el lector asiduo: Olivera (y Larry) sostienen la inflación fiscal, Rollo la dupla tipo de cambio real + inercia, ELY, Elemaco y Kaloma un poco de todo, Panigo el empuje de costos + conducta monopólica y así sigue la lista no sólo en los blogs, sino en interminables compulsas epistolares electrónicas que, por lo que sabemos, jamás verán la luz pública (y fuera de la BEA también en notas como esta).

Los recientemente incorporados a la BEA tienen también mucho que decir al respecto. El respetado MGE da su versión en estas líneas. Sintéticamente, la poca capacidad el Gobierno para anclar expectativas, en un contexto de varias políticas expansivas sería el principal nudo del problema. Los capangas algo racionales de Foco Económico (que solo gustan jugar de local y no parecen muy afectados a charlar fuera de su casa) tiran dos entradas con bastante debate, una de Neumeyer y la otra de Uribe. Obviamente, vale la pena leer las dos, aunque los sospechosos no salen de la política cambiaria, la credibilidad del banco central y el crecimiento en la cantidad de dinero (si es que por caso, se puede tomar por separado).

¿Cómo es que coexisten todas estas explicaciones para un mismo fenómeno? Sugiero hacer un pequeño viaje a lo ocurrido en el epicentro de la crisis financiera internacional, que dadas sus ramificaciones globales forzó cambios de política de modo exógeno que muchos sugieren deberían ser endógenos si el objetivo de política es frenar la inflación. Paradójicamente, la dinámica de las variables macroeconómicas le arroja centros a todas las hipótesis y no permitiría, a priori, descartar ninguna.

Si nuestro amigo Natalio hizo la tarea de modo correcto, el impacto de la crisis sobre la dinámica de la inflación ha sido notable: tras la aceleración a comienzos de 2007, el índice de precios al consumidor de CqP cayó de más de 30% interanual en mid-08 a algo más de 10% sólo un año después, desde donde se estabiliza para luego retomar la dinámica ascendente a comienzos de este año.
El objetivo de nuestro viaje sería intentar establecer cuales fueron los canales por los cuáles la crisis financiera internacional impactó de modo tan sensible sobre la dinámica en los precios al consumidor... ¿será posible?

En un primer término, siempre podemos resucitar al bueno de Milton. Más allá o más de acá de cuan activa o pasiva sea la emisión de dinero (punto sobre el cual se han escrito infinidad de tratados, por ej, 1, 2, 3 y 4), el gráfico que sigue muestra que a partir de mediados de 2007, el ritmo de crecimiento en la cantidad de dinero pasó de estar arriba del 30% interanual a menos del 5% sólo 2 años después. Noten como la desaceleración en el crecimiento de la tasa de dinero antecede, con rezago de algunos meses, a la desaceleración inflacionaria.
Sin embargo, la lectura monetarista nunca está sola (y el tema de la causalidad parece no tener fin). La dinámica en la cantidad de dinero se dio en un contexto de acelerada apreciación real que recién se revertiría hacia fines de 2008. Si nuevamente permitimos ciertos rezagos en los impactos inflacionarios de la devaluación, estos vaivenes del tipo de cambio real permitirían explicar tanto la des-desaceleración de mediados de 2009 como la aceleración de este año.

Por su parte, quienes ven al recalentamiento de la actividad y los excesos de demanda en un contexto de brechas de producto pequeñas como la causa de la aceleración inflacionaria también tienen un grafico para mostrar. Desde fines de 2008 se produce una marcada reversión en la brecha del PIB que pasó a ser negativa en más de 4 p.p. en sólo un par de meses. Nuevamente, el colapso en la demanda agregada parece ir in tándem con la desaceleración inflacionaria.
En tercer lugar, la hipótesis de inflación importada también puede ser parcialmente abonada por la dinámica del precio internacional que luego de crecer a un ritmo acelerado hasta 2007/8 se desplomaron con caídas que en algunos casos superaron el 40% anual.
En resumidas cuentas, entre 2007 y mediados de 2009, la economía argentina observó una marcada contracción monetaria, una fuerte apreciación del tipo de cambio real (luego, otra acelerada depreciación), una también aguda caída en el demanda agregada así como desinflación importada. Todo un paquete contractivo si de precios hablamos.

Sin embargo, aún con todos los canales descriptos actuando, como se observa en el primero de los gráficos, la inflación no logró atravesar la barrera de los dos dígitos. El impacto de las políticas de manejo de la demanda agregada (monetarios y/o fiscales) o del tipo de cambio para frenar la inflación, aún cuando puedan inducir fuertes caídas en el nivel de actividad son acotadas. Pensemos que una caída del PIB superior al 3% en 2009 no logró llevar la tasa de variación de los precios a un dígito, ¿cuál debería ser la contracción acumulada en la actividad para alcanzar ese fin?

Queda por lo visto, un piso superior a los dos dígitos de inflación que el lector puede asignar según crea apropiado a la dinámica de la puja distributiva-inercia y/o a la credibilidad del BCRA. Claramente, sea como fuere con ponderan estos dos factores no parece sensato pensar en una política antiinflacionaria que no contemple al conjunto de los elementos aquí mencionados.

En fin, lo sé. No estoy diciendo nada nuevo. Solo un poco de orden en todo este concierto de voces que va y viene. Ojo, al final del día quizás Musgrave se destapa y nos explica porque ese piso de dos dígitos es bueno para el desarrollo.

Buena semana.

Genérico

PD: ¿Esta gente piensa en volver? no puedo ser el único que milita para que le pongo un toque de onda a ese blog...

PD2: Lucas, ¿cuanto nos cobras si queres tercerizar los títulos de los posts? somos muy malos acá.

martes, noviembre 09, 2010

Quantitativate Esta... 2

A pesar de que algunos periodistas del multimedio quieran dar por terminada a la BEA 1.0, desde este espacio solo queremos decir que no les tenemos miedo... no nos fuimos a ningún lado, solo estabamos tomando impulso.

Hace unos días, la Reserva Federal de EEUU (Fed) anunció una nueva ronda de quantitative/credit easing que ha pasado de denominarse QE2 y ha disparado todo tipo de especulaciones y análisis.

¿Qué es esto del QE2? Bueh, la FED (el Banco Central de EEUU) decidió adquirir unos USD 600.000 millones (4% del PIB) de bonos del Gobierno de Estados Unidos (Treasuries) de largo plazo a un ritmo de USD 75.000 millones por mes entregando a cambio esos billetitos verdes que todos tanto querremos.

Lo que la FED busca al emitir esta cantidad de dólares, es reducir las tasas de interés de mediano plazo para apuntalar la inversión, mejorar la situación financiera del sector privado, en tanto una caída en las tasas de los podría impulsar el valor de las acciones que son una parte central de la riqueza privada y, en tercer lugar, depreciar la moneda de modo de mejorar el balance externo.

No es la primera vez que la FED hace esto. De hecho, por eso llamamos a este el QE2 ya que en los momentos iniciales de la crisis financiera internacional hubo un QE1. En septiembre de 2007, mientras todo se derretía bajo el fragor de la crisis, la FED más que duplicó sus activos comprando al sistema financiero activos tóxicos a cambio billetes.
Esta masiva inyección de Dólares, sin embargo, tuvo escaso impacto sobre la evolución del crédito privado y, desde allí, sobre el nivel de actividad y precios. Dada la creciente aversión al riesgo, la situación de virtual insolvencia del sistema financiero y el colapso observado en la demanda de crédito, la mayor parte de este gigante impulso monetario fue a fortalecer la posición financiera de los bancos que acumularon la liquidez en forma de reservas excedentes.
Así, la fuerte generación de liquidez de la FED quedó neutralizada de manera brutal. Noten sino el colapso entre la relación entre el agregado M1 y la BM (¿no es el mejor ejemplo de la crítica de Lucas que se haya visto?):Pero no sólo el QE1 no logró afectar la dinámica del crédito sino que, además, no tuvo el efecto esperado sobre el tipo de cambio, sino más bien todo lo contrario. Nuevamente, el epicentro de la crisis disparó la percepción de riesgo de los agentes y el mundo en su conjunto corrió al dólar en un proceso dudasamente conocido como "vuelo a la calidad":
Entonces, ¿puede el QE1 ser considerado un fracaso?. No, o al menos no completamente. Puede decirse que el QE1 tenía un objetivo (explícito o implícito) de evitar la quiebra del sistema financiero de EEUU, objetivo que a todos luces consiguió.

Ahora bien, llegado a este punto es donde se abren los mayores interrogantes sobre el QE2. El tipo de cambio, el producto y el empleo son los objetivos explícitos del QE2. A diferencia del QE1 los importante no es que la liquidez llegue a los bancos, sino que se transforme en crédito para ser efectivo sobre empleo y producto.

Sin embargo, sabiendo que los bancos ya tienen todas las reservas excedentes del QE1 ¿por qué aumentarían la oferta ahora? ¿Enfrenta el sistema financiero de EE.UU un problema de oferta el del crédito?
Las mayores dudas llegan, sin embargo, desde su impacto cambiario, donde la política monetaria expansiva está siendo más resistida y ha dado lugar a una “espectacular” currency war: para ser efectivo sobre el tipo de cambio, debe ser efectivo en bajar las tasas en EEUU. Sin embargo, en una economía abierta al movimiento de capitales eso puede generar no aumentos en el gasto doméstico sino salida de capitales en busca de mejores retornos (hot dollars) lo cual, en el país receptor, no es otra cosa que una apreciación de la moneda o más clarito, una salida argenta a los problemas de EEUU.

Dicho de otra manera, una forma alternativa de entender al QE2 como una política que busca exportar la recesión al resto del mundo. En este caso, obviamente, el resultado final dependerá de que decidan hacer quienes están del otro lado del mostrador (entre ellos, nosotros). Por el momento, parecen estar ganando:
Saludos,

Genérico

miércoles, octubre 27, 2010

miércoles, septiembre 08, 2010

¿Qué onda?

Recién veo esta nota del amigo Larry, donde vincula una nota de Ferreres en La Nación. En ella, OJF una vez más explica que la aceleración del proceso inflacionario responde al calentamiento de la economía por el fuerte crecimiento de la demanda, llamando a la cordura y la menor expansión de la misma.

Sin embargo, resulta del todo interesente e ilustrativo observar el siguiente gráfico que acompaña la nota de OJF:

Mi duda es, ¿cómo puede haber "inflación de demanda", si la brecha del producto (diferencia entre el potencial y el observado) es siempre negativa? ¿no quiere eso decir que la oferta agregada es siempre superior a la demanda agregada?.

En otro orden de cosas, leí esta nota de MMdP y me acordaba de este acalorado debate que tuvimos por estos pagos. Uno podrá pensar lo que quiera, pero al menos en ESC tenemos de todos los colores.

Saludos
Genérico

viernes, agosto 20, 2010

Yo a vos te sigo aunque no vayas bien

Mientras las bandas del Gobierno y del Grupo Clarín inician ahora una nueva batalla, ahora por la licencia de Fibertel, y nuestro amigo Rollo reaparece hiperactivo, no con uno, no con dos, tampoco con tres si no con cuatro entradas diferentes, encontramos en este viernes que aún en medio de tanta pelea y combate, es posible que ambos bandos comuniquen de modo apropiado una de las noticias más relevantes de la coyuntura actual.

Tiempo Argentino y Clarín confirman que somos a pesar de todo y contra todo, el más grande, el que más lleva, el que más mueve, el más popular.

El domingo, como siempre, allí estaremos.



Buen finde!

martes, agosto 17, 2010

Escola Primaria

En el último tiempo mi amigo y colega Elemaco ha hecho un gran trabajo manteniendo este blog vivito y coleando mientras quién estas líneas escribe hacía mutis por el foro por múltiples motivos que no tiene sentido relatar aquí. Digamos sí, que toda esta batería de post del amigo se resumen en una pregunta básica: ¿es sostenible el crecimiento actual de argentina?.

Tema interesante si los hay, pero no del que voy a hablar hoy. En realidad, vengo lento y atrasado (aturdido y mal parado) y me colgué con un tema previo que es de los preferido de don Elemaquín: su exaltación por el Brasil de Lula y lo fenomenal de las políticas de crecimiento del gigante país vecino. Me llama poderosamente la atención la ausencia (o al menos, la falta de énfasis) sobre el punto de la sostenibilidad para este caso.

Veamos, como suele decirse, algunos “hechos estilizados” del crecimiento exportador de Brasil(*). A primera vista, llama la atención el sostenido proceso de primarización que las ventas externas del país vecino vienen mostrando. En efecto, luego de que entre 2003 y 2006 las exportaciones de productos básicos representarán en promedio un 29% del total, entre 2007 y 2009 dicha participación se incremento alcanzando 39%, con un crecimiento de 10 p.p en sólo tres años:
Caben aquí dos observaciones: por un lado, las manufacturas y semi manufacturas exportadas por Brasil habían perdido dinamismo relativo a partir de 2006. Es decir, la mayor participación de productos básicos en el total de las ventas externas no se explica solamente por una aceleración de los mismos frente a un crecimiento estable del resto de las mercancías exportadas, sino por un menor crecimiento de los productos industriales.

Por otro lado, el impacto de la crisis internacional no ha sido homogéneo, sino que afecto de modo más marcado, justamente, a los productos de la industria. Sin embargo, esta dinámica no ha alterado de modo significativo el ritmo de crecimiento (neto de la crisis internacional) del total exportado por Brasil:

Pero entonces, ¿como se sostiene la dinámica exportadora?. Una parte no menor de este crecimiento en los productos básico de Brasil no ha sido más que la consecuencia natural de un sostenido incremento en los Términos de Intercambio (ToT) del país vecino, o si más les gusta, como consecuencia de un poderoso viento de cola que a partir de 2005 inicio su sendero ascendente.

No sería entonces otro caso de enfermedad holandesa para una economía pequeña y abierta: el shock positivo de ToT te aprecia el tipo de cambio e impulsa las exportaciones básicas, al costo no menor, de bloquear el proceso de complejización productiva. Habíamos ya notado en la pérdida de dinamismo en las expo industriales se había acelerado en los últimos años, cuando justamente, el TCR se aprecia de manera acelerada para combatir el impacto de los precios internacionales:

Nótese además, que cuando uno introduce ciertos rezagos (**) en el ajuste de las expo complejas (industriales) a la dinámica del tipo de cambio real, se observa que la estrategia anti-inflacionaria de apreciar fuertemente, aborta la salida exportadora de la producción industrial:
Volvemos así a uno de los temas preferidos de ESC: los múltiples impactos del TCR sobre el funcionamiento real de economías pequeñas y abiertas. Muchos de los logros de la Lula de Brasil pueden suscribirse a su política antiinflacionaria de apreciación real a un costo no menor descomplejizar su entramado productivo.

Queda entonces abierto al debate si tiene sentido y si es sostenible este tipo de “modelos”.

Saludos
G

* Hechos estilizados?? Que lejos (y que grande) me queda la academia por dió!

** Quién dispara primero? Berretono…?. Oks, pero la elección de lags no fue a ojímetro pero por vez n, estos es un blog!

PD: Todo esto me da pie para sí, opinar sobre la sostenibildad en Argentina.

PD2: Agradecimiento especial a mi chilena por la idea y la data.


miércoles, julio 07, 2010

La Tribu y la inflación

Aclaración al Público: Probablemente para el lector que nunca haya pisado los pasillos de la FCE-UBA el post que sigue a continuación resulte extraño o carente de sentido. Para la tribu, seguramente habrá sido motivo de más de una charla.

Sobre fines de 2009, cuando el proceso inflacionario retomó su trayectoria ascendente (sea por el motivo que sea), ante la ya conocida ausencia del INDEC, el debate respecto de la velocidad y tendencia de los precios recuperó nuevamente el centro de la escena.

En esa oprtunidad, la cosa fue en crecimiento y adquirió ribetes de culebrón cuando Artemio se trenzó en una amarga (?!) compulsa con quién se encuentra al frente del auto-intitulado centro-de-algo-de-la-UBA Buenos Aires City, Nicolás Salvatore.

Para quiénes venimos de esta casa de altos estudios, todo esto derivo en una serie de cruces epistolares entre distintos profesores, que (creo) motivó que Salvatore diga en el blog de Artemio: "Si los limitados volaran, este blog sería el Aeropuerto de Frankfurt (Heathrow es el CENDA)".

Aclaremos para quién no conoce, que el CENDA es un centro de estudios conformado por un conjunto de profesores jóvenes de la UBA (y no por eso, de-la-UBA). La bala de Salvatore, parece, tenía como destinatario principal a uno de los integrantes de la comisión directiva de esa institución, Axel Kicillof. La cosa sin duda, tuvo su punto más alto, cuando el jefe de gabinete, Anibal Fernandez, mencionó a Salvatore ante el Congreso Nacional.

Usted lector amigo, se preguntará ¿a donde voy con todo esto?. Bue, recientemente, el CENDA publicó su propio índice de inflación, basado en los relevamientos hechos por siete provincias que no son auditadas por INDEC. Al observar los datos, con cierta sorpresa para mí, encontré que la dinámica de precios que reportan ambos centros de estudios, son muy, pero muy similares (el coeficiente de correlación entre las tasas de variación anual en los dos IPCs es del 98,3%):
De lo anterior, surge que la tasa de inflación anual de abril se ubicó cerca del 20,5% anual, con un crecimiento relativamente estable desde septiembre de 2009. Una burda proyección lineal de acá a fin de año, indicaría una inflación algo menor al 30% para todo 2010.

Si fuesemos periodistas nos conformaríamos con este resultado como fiel expresión de la verdadera inflación, ya que esta chequeado por dos fuentes distintas y evidentemente antagónicas que la tasa de inflación supera el 20% anual. Sin embargo, no lo somos, y sabemos que sólo un INDEC confiable puede darnos esa valiosa información.

Saludos,
Genérico.