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martes, octubre 05, 2010

Elige tu propia pobreza

Ya no es necesario especular más. Finalmente están disponibles las bases de datos de la Encuesta Permanente de Hogares del primer y Segundo trimestre de 2010 que nos permiten medir de manera algo más precisa (y obviando los problemas que sabemos que tiene la EPH) cual fue el impacto de la Asignación Universal por Hijo (AUH) sobre los indicadores de pobreza e indigencia.

El punto crítico de esta estimación está en la definición de la Canasta Básica Alimentaria y Total utilizada para medir la pobreza. Como el objeto de este post no es medir el nivel de la pobreza sino su variación desde la implementación de la AUH, actuaremos salomónicamente para dejar a todos contentos.

En el siguiente gráfico verán mi propia estimación de la canasta básica, calculada a partir de la evolución de los índices de alimentos y bebidas de 12 departamentos de estadísticas provinciales. Esta estimación arroja, para junio de 2010, una línea de pobreza para una familia tipo de $ 2127, con una variación interanual de 29% y una suba acumulada desde diciembre de 2009 de 14%.

Como no pretendo estar calculando con esta canasta la canasta básica definitiva sino simplemente una de entre las tantas que hay dando vuelta, a continuación haré un ejercicio en el que usted, lector amigo, podrá elegir su propia aventura.

Para evitar la eventual subestimación o sobreestimación de la verdadera canasta, simplemente realicé los cálculos de pobreza e indigencia para cinco canastas básicas totales diferentes, sobre los datos oficiales de la Encuesta Permanente de Hogares. La pobreza e indigencia fue calculada de la siguiente manera:

1) Determiné arbitrariamente la canasta básica para una familia tipo en diciembre de 2009 en $ 1500, $ 1625, $ 1740, $ 1865 (el valor que me da a mi) y $ 2000 (un valor cercano al que intuyo que usa la UCA). Si tenemos en cuenta que incluso Artemio Lopez hablaba de una canasta básica de $ 1500 en Julio de 2009 podemos considerar que el valor mínimo utilizado en diciembre no es exagerado.

2) Para completar los valores entre enero de 2007 y diciembre de 2009 simplemente cambie la escala de las variaciones mensuales de mi estimación, tomando como punto de partida la canasta oficial de enero 2007 ($ 897) hasta alcanzar $ 1500, $ 1625, $ 1740, $ 1865 y $ 2000 respectivamente

3) Para los valores entre diciembre 2009 y Junio 2010 asumí una inflación acumulada de 16%, en linea con lo que estima la consultora X. No es muy distinto del 15% que estima inflacionverdadera.com o del 17% que obtengo yo de las provincias, y es bastante más baja que el 23% del rubro alimentos y bebidas de Buenos Aires City.

¿Qué es lo que obtenemos de esta manera?


Según la canasta básica utilizada la historia que se cuenta es radicalmente distinta. Desde una caída de la 6 (2.5) puntos en la pobreza (indigencia) entre 2006 y 2010 a una suba de 4 (2) puntos.

Sin embargo, no es el objeto de este post hablar del nivel de la pobreza sino del impacto de la asignación universal, para lo cual pueden ver, en los siguientes gráficos, la evolución de la pobreza e indigencia estimada para distintas canastas desde el último trimestre de 2009 (cuando entrara en vigencia la AUH)

Elija usted la historia que elija, más o menos cerca de la que cuenta el INDEC o las estimaciones privadas, el resultado es el mismo cuando vemos 2010. En el mejor de los casos, la inflación consumió el total de la mejora social obtenida por la AUH y, en el peor, incluso generó un deterioro mayor al beneficio, tanto en pobreza como en indigencia (yo esperaba que el impacto sobre la indigencia sobreviva a la inflación, pero no fue así).

En conclusión, creo que podemos dar formalmente por terminado ese periodo de oro en el cual no era visible el impacto social negativo de la inflación. Una jornada triste, en la que incluso los manipulados indicadores oficiales muestran que la cosa se está complicando.

Atte

L (@LucianoCohan)

PD: si, si. El título original decía eliJe. Pasa en las mejores familias!

miércoles, agosto 04, 2010

¿Encontró el Kircherismo la formula de la felicidad?

El secreto objetivo de los últimos dos posts no ha sido otro que ser una extensa introducción a este que busca contestar la pregunta retórica con la que cerrara el primero ¿Por qué la inflación, a pesar de ser un proceso particularmente regresivo por su concentración en alimentos y bebidas, no es prioritaria en la agenda política de problemas a resolver?

Mi respuesta corta es “porque aún no es una demanda prioritaria de la población, que todavía no sufrió su impacto negativo”. Permitanme desplegar, sin embargo, la menos concisa pero más carnosa respuesta larga. ¿Qué ha sucedido durante el Segundo Kirchnerismo* para que la población no sienta el impacto de la inflación? .

Voy por partes

En primer lugar, y a diferencia de lo largamente anticipado, la inflación no ha tenido aún un impacto negativo sobre los salarios reales sino que, incluso, la tendencia que se observa desde hace algunos años es la opuesta, de la mano de la apreciación real y su impacto en la relación capital/trabajo. Haciendo malabares con la poca información disponible (que a quien interese puedo describir en los comments) reconstruí para 2008 y 2009 la serie que pueden ver en el siguiente gráfico.
Frente a un PBI nominal que habría crecido entre 75% y 80% entre 2006 y 2009, la masa salarial de los trabajadores registrados mostró un incremento del 118%, incremento que es difícilmente falsificable en tanto surge de los datos de la AFIP. El correlato es la suba de 8% en la participación de los trabajadores formales en el PBI de 36% a 44% (+- 1%)..

¿De dónde salió y a donde fue ese 8%(+- 1%)?

En primer lugar, 3% de los 8% (+- 1%) fueron al Estado a partir de la suba en los aportes (que pasaron del 7% al 11% del sueldo bruto) en tanto el 5% restante (+- 1%) fue al bolsillo del trabajador en blanco. A partir de aquí la cosa se pone más escabrosa, en tanto la información disponible escasea.

¿Este 5% (+- 1%) surge de haberle quitado participación a los trabajadores en negro y cuentapropistas o al excedente bruto de explotación (el capitalista)?

La evidencia aislada da señales de que la respuesta es que a ambos. En primer lugar, el año/año y medio de recesión afectó particularmente al empleo informal, incluso en las estadísticas oficiales, lo cual nos da una pauta de que habría cedido terreno. Sin embargo, por otro lado, la apreciación real y el cambio en la composición de recaudación de impuesto a los ingresos vis a vis los impuestos a la masa salarial (cosa que mostraré en otro post) implican que también el capital perdió participación.

Posiblemente, lo más cercano a la verdad sea decir que ese 5% (+- 1%) de ganancia de los registrados se repartió 50%/50% entre capitalistas e informales. Entonces, lo que tenemos hasta aquí es que parte del impacto negativo de la inflación ha sido compensada con una mejora en la distribución primaria del ingreso, particularmente en el sector registrado formal.

Sin embargo, esta es tan sólo la mitad de la explicación. La segunda parte está asociado a la fuerte expansión del estado de bienestar durante estos últimos años. El gobierno, con la moratoria previsional y la AUH, puso en marcha programas de transferencias para alrededor de 5 millones de personas con un costo fiscal directo de unos $ 27 mil millones de pesos. La combinación de ambos hechos, implicó una compensación a lo principales perdedores por la inflación: los trabajadores informales (perjudicados por los cambios en la distribucion primaria) y los ancianos.

En particular, la AUH ha sido especialmente eficiente en combatir la pobreza entre los más pobres, esto es, aquellos que no se mueven en el entorno de la línea de pobreza (de allí que en este gráfico la tasa de pobreza no experimente grandes cambios)
(Nota: El impacto social de la moratoria previsional ha sido, a mi entender, largamente sobrestimado, en tanto al menos el 60% de los $ 20 mil millones se dirigió hacia población no pobre, muy distinto a lo sucedido con la AUH, con la cual $ 7 de cada $ 10 fue a un hogar del primer o segundo quintil. Esto no implica, claro, que no haya sido una de las mejores medidas del gobierno)

En conclusión ¿Qué es lo que tenemos?

Argentina entró hace un lustro en un proceso inflacionario de especial impacto regresivo por haber sido acompañado por un notorio encarecimiento relativo de los alimentos. Sin embargo, la combinación de una mejora en la distribución primaria y un mayor despliegue del Estado de Bienestar compensaron los impactos negativos dejando a los indicadores sociales en niveles similares a los de 2006**.

Hete aquí, entonces, porque la inflación no está entre las primeras prioridades de la población. Sin embago, la nueva pregunta que surge desde aquí es ¿Encontró el segundo kirchnerismo la formula de la felicidad? ¿Cuál es la debilidad de este “modelo” económico y social existente desde 2006? ¿Quién está pagando la inflación?

Atte

Ele

*Yo dato el inicio del segundo kirchnerismo en algún momento entre la moratoria previsional de 2006 y el día del * de 2007. Habrá que ver si a comienzos de 2010, luego del Redrado-gate, finalizó esa etapa y empezó la tercera o si, en cambio, viviremos hasta fines de 2011 en el segundo.

**Vale aclarar que durante el periodo la economía creció alrededor de 15%

lunes, marzo 01, 2010

El impacto de la política social Kirchnerista


No le creo a las recientemente publicadas bases de la EPH. Ni un poco. Intuyo la manipulación, la huelo, la siento, pero no puedo demostrarla. Pululan indicios de alteraciones en casi cualquier cruce que se haga, como las inexplicables evoluciones del salario de los no registrados o de las tasas de actividad y empleo. Sin embargo, hagamos abstracción y juguemos a que les creemos* y a que las estimaciones que obtenemos a partir de la EPH valen. 

¿Cuál ha sido el impacto sobre la pobreza de las políticas sociales del gobierno?

El primer paso es estimar la pobreza actual. El insumo crítico para esta estimación es la Canasta Básica Total que determina a partir de que punto una familia es considerada pobre. No encontrando cálculos recientes de Artemio (la ultima que encontré fue de 2008) arriesgo mi propia estimación, que surge de combinar inflaciones provinciales, las estimaciones de Buenos Aires City y de inflaciónverdadera.com.  Los resultados se presentan en el siguiente gráfico.


Como puede observarse en el siguiente gráfico, para esa canasta básica la pobreza en el segundo trimestre de 2009 habría sido de 25,3%, casi el doble del 13% estimado por el INDEC (3.2 millones de personas). 


Extañamente, se produce, desde el segundo trimestre de 2008 y durante el año de la crisis internacional, una caída de la pobreza de casi 4% a la cual no le creo ni un poco. Sin embargo, y como todos son inocentes  hasta que se demuestre lo contrario, voy a dar esta caida por cierta y continuar, aunque asumiendo el compromiso de seguir quemando valiosas horas de ocio hasta encontrar y medir el tongo. (Algo encontré alrededor de las tasas de empleo e inactividad, pero sin evidencia concluyente, callo)  

Noten que no es para nada neutral la Canasta Básica utilizada. Si en vez de utilizar la que mostrara más arriba usara otra un 10% más baja, 950.000 personas sobre un total de 24.5 millones de habitantes (urbanos) dejarían de ser pobres (3,9%) y 750.000 personas pasarían a serlo si hubiese subestimado la canasta en 10%. 

No es el eje de este post, sin embargo, medir cuanto es la pobreza sino, en cambio, medir cuanto varió la pobreza, así que,  volviendo a lo nuestro ¿Cuál fue el impacto las políticas sociales de la gestión K?

Me centraré en las dos más importantes. La moratoria previsional de fines de 2006 (que aplaudiría hasta que me duelan las manos si no la hubieses podrido 20 meses más tarde con la estatización de las AFJP) y el ingreso universal a la niñez de fines de 2009 (que aplaudo sin peros).

Moratoria Previsional

Para medir el impacto de la moratoria previsional realicé una microsimulación de Montecarlo sobre las EPH. Según se ve en los propios datos, entre el IV trimestre de 2006 y el II de 2009 el número de jubilados crece un 39% (700.000 personas) como resultado de la moratoria que amplió sensiblemente la cobertura del sistema previsional. 75% de ese incremento, aproximadamente, se explica por mujeres mayores de 60 años que cambian su condición de inactividad desde amas de casa a flamantes jubiladas. El 25% restante son trabajadores mayores que dejan de estar activos y se retiran.

El ejercicio para medir el impacto de la moratoria es simple. (1) De manera aleatoria, en cada periodo quito a un número de mujeres jubiladas mayores de 60 años su ingreso por jubilación y las regreso a su condición de amas de casa. El ejercicio se realiza de manera tal que el porcentaje agregado de mujeres jubiladas vuelva a ser el previo a la moratoria previsional (61%). (2) Hecho esto, calculo el nuevo ingreso del hogar y reestimo la tasa de pobreza (3) repito (1) y (2) 100 veces y tomo el promedio de las tasa de pobreza obtenidas. La diferencia entre ese valor y la pobreza original representa el impacto de la moratoria previsional.

Ingreso universal a la niñez

Para medir el impacto de la Asignación Universal simplemente incremente el ingreso en $180 por menor (hasta un máximo de 5 menores) para aquellos hogares que tuvieran un/a jefe de hogar:

1) Desocupado/a
2) Ocupado/a en negro con ingreso laboral menor a $ 1800 (use un valor mayor al que rige en el plan para incluir a aquellas personas que entran igual aunque no cumplan el criterio)
3) Ocupado/a cuentapropista con ingreso laboral menor a $ 1400
4) Ocupado/a en servicio doméstico

Esto me da un total de un millón de personas viviendo en un hogar donde se recibe una asignación (en una cantidad de hogares que no puedo medir porque las nuevas EPH no traen el ponderador de hogares). De este millón de personas, el 60% pertenece a un hogar pobre (el 40% restante posiblemente se encuentre sólo ligeramente por encima de la linea de pobreza). Asi medido, el monto total repartido en concepto de asignacion universal ascendería a $ 4.8 mil millones de pesos anuales.

(Tener en cuenta que esto corresponde tan sólo a la proporción de población urbana, y no considera a los 16 millones de habitantes rurales)

Resultados

Los resultados de ambas estimaciones pueden verse en el siguiente gráfico: (corrí el ingreso universal desde fines de 2008 para que el efecto pueda verse)

Combinadas, ambas políticas indujeron una caída directa de 3.5% en la tasa de pobreza, 1,2% atribuible a la moratoria previsional y el 2.2% restante al ingreso universal. 860.000 personas sobre un total de 6.5 millones de pobres urbanos** (13%) cruzaron la línea de pobreza como resultado de una transferencia directa del Estado

Nada mal, ¿No?

No tenemos todavía estimaciones del impacto en términos de la distribución del ingreso, que prometemos vendrán en breve. La estimación realizada no cambia sensiblemente si utilizamos una Canasta Básica distinta. Para estimaciones con precios 10% por arriba o por abajo del utilizado las diferencias eran despreciables.

Ojalá el Kirchnerismo fuera sólo esto, ¡Con qué alegría lo votaría a Nestor en 2011!

Atte

Ele

*La corrección de la aparente sobreestimación del ingreso de los no registrados, no incluida en las estimaciones de más arriba representa entre 0.5% y 1.5% de pobreza.

**Las estimaciones se realizan sobre un total de 24.5 millones de personas cubiertas en el universo de la EPH.

miércoles, enero 27, 2010

¡O mais progresista du mundo!

Cada vez estoy más convencido. La gestión de Ignacio Lula da Silva desde el 2003 sería el modelo a seguir por el grueso del progresismo argentino…si no fuera porque la derecha le ganó de mano.

Es sabido que, lejos de confiar en la magia de un tipo de cambio real alto, Brasil hace uso recurrente de política industrial activa, cuyo mayor exponente posiblemente sea el BNDES con cosas como ésta. Menos se menciona, sin embargo, el fenomenal activismo que desde 2003 el “Personaje del año de 2009” llevó adelante en términos de política social.

Programas como “Hambre cero” o  Bolsa Familialos mayores programas de transferencias directas del planeta, implican asignaciones para 47 millones de personas y son claves para entender ese 60% de popularidad de Lula, incluso a pesar de los recurrentes escalados por corrupción que mancharon su gestión.

Hay dos características que diferencian los logros sociales de Lula de los del matrimonio Kirchner durante el periodo de oro 2003-2006.

La primera es que es difícil explicar las mejoras sociales como resultado de un “efecto cantidad”. Una parte importante de las mejoras en Argentina hasta 2006 pueden vincularse con la recuperación desde el abismo de la crisis. Brasil, en cambio, aunque golpeado por las crisis financieras de fines del siglo, parte de  una situación macroeconómica mucho menos caótica. En los últimos 18 años, por ejemplo, Brasil experimentó tan solo dos años de crecimiento inferior al 1% y ninguno con caída del producto.




La segunda, y más importante, es que estas mejoras no fueron a costa de acumulación de desequilibrios macroeconómicos. Las mejoras sociales de Lula no implicaron la puesta en marcha de una innecesaria puja distributiva. Entre 2005 y 2009, la inflación acumulada del vecino fue de 20%, muy lejos del 120% local. Y todo ello sin recurrir Lula  a artilugios innovadores como los acuerdos y controles de precios, los cierres a las exportaciones para abastecer al mercado interno o ingenierías impositivas para desconectar a los precios internos de los internacionales.


Por otro lado, la experiencia redistribuidora de Lula fue llevada a cabo sin poner en jaque la sostenibilidad intertemporal del sector fiscal y sin apoyarse en recursos excepcionales y/o apropiación de stocks. Durante el periodo hubo, incluso, un proceso de desendeudamiento, que llevó al sector público a tener deuda externa negativa. (En este sentido no es demasiado diferente de la de Argentina).


¿A qué me refiero con mejoras sociales y redistribución del ingreso?. Un par de gráficos valdrá más que mil palabras. (haga click para verlo más grande)


Desde 2003, la pobreza y la indigencia quiebran su tendencia reduciendose 15%  y 7% respectivamente en menos de una década. Asimismo, se revierte la caída en la participación del trabajo asalariado en el ingreso  Son fuertes también los cambios en otros indicadores de distribución. El índice de Gini cae 0.05, desde 0.60 a 0.55. Para que tenga una idea de la fenomenal magnitud de esta caida, tome como referencia este dato del amigo Sirinivasa. En Argentina, desde el peor momento de 2001 el índice de gini cayó 0.04, desde 0.47 a 0.43.

Finalmente, puede ver como la participación del 50% más pobre crece desde el 12.5% al 15.2% actual, en tanto el 10% cae desde el 47% al 43%. Para que tenga una referencia, en Argentina, en 2007, el 50% más pobre percibía el 18% del ingreso y el 10% màs rico el 35%. Claramente aún tienen mucho camino por recorrer, pero la película que muestran es envidiable.

Estas mejoras recientes complementan las que desde hace al menos tres décadas experimenta el país. No debe sorprender a nadie esa envidiable confianza que se tienen los brasileros. Imagino la experiencia de vida de un joven de mi edad. Sus casi 30 años de vida habrán sido acompañados por una lenta pero persistente mejora en la calidad de vida de la población. Por un lado, durante esos 30 años la producción del país se duplicó. Su esperanza de vida al nacer rozaba los 62 años y su probabilidad de morir antes de cumplir un año el 7%. Sus hijos, en cambio, nacerán con una esperanza de vida 10 años mayor y una probabilidad de morir del 2%. Vió en sus 30 años de vida la reducción del analfabetismo entre jóvenes de 10 y 14 años del 20% al 3% y el incremento del acceso a agua potable desde el 57% al 90% de la población. Vivió, asimismo, el proceso que llevó a la pobreza desde el 40% de su infancia a exactamente a la mitad.

Podría seguir, pero entiendo que la paciencia del lector es finita.




¿Cómo no va a creer este joven que su país está condenado al éxito?

En fin, no tengo dudas de que todo este proceso está repleto de peros y que la estructura social argentina no tiene nada que envidiarle a la del gigante vecino, a pesar de lo virtuosa que se ve la película. Sin embargo, tampoco tengo dudas de que son incontables las enseñanzas que podríamos extraer si nos animáramos a asomar un poco cabeza sin sentir que eso golpea nuestro orgullo nacional.

Sin más, saluda atte.

Elemaco

jueves, octubre 29, 2009

Medición Total

Y sí... Cristina lo hizo: Asignaciones universales por hijo de $180. Esto los discutieron muchos los compañeros: Acá, acá y acá.

Esta universalización de las asignaciones familiares tiene desde ya profundos fundamentos éticos, distributivos y económicos que hacían imperiosa la aplicación de esta medida. Ustedes recordaran que el principal problema de la pobreza hoy, es el del trabajador pobre. En este sentido, el sistema de la seguridad social en Argentina tenía un lado perverso: los trabajadores en blanco, aquellos con baja probabilidad de encontrarse en situaciones de pobreza, recibían del Estado un ingreso adicional para sus hijos (siempre que ganen menos de $4.800).

Yendo a los números (aunque sin ver las especificidades del plan) la mejor analista/académica del mercado laboral argentino, repito, la mejor analista/académica sobre el mercado laboral argentino, Roxana Maurizio había escrito ya en 2008 un trabajo donde esta todo lo que ud. siempre quiso saber sobre este tema y nunca se animo a preguntar.

Pero para que no se metan con ese trabajo, los principales resultados se pueden resumir en que un plan de las características que tendría el propuesto por el Ejecutivo reduciría la tasa de pobreza en hogares entre un 20 y un 30%. Los amigos liberales, cuando discutimos sobre distribución, siempre se preguntan como se haría: Señores, ahí tienen su respuesta.

Recuerdo allá por 2005, cuando en una presentación sobre la pobreza alguién mencionó que las principales poblaciones de riesgo eran los desocupados, los jubilados y los niños. En fin, alguien algo hizo. Pero falta, mucho, demasiado todavía. A por ello entonces.

Saludos.
Genérico

PD: el costo fiscal, $10.000 millones de pesos al año. O más. Entre 1 y 2% del PIB, algo así como lo que salió la moratoria provisional. Muy poco al lado de excesiones, subsidios e impuestos no cobrados. Ahí esta el financiamiento.

jueves, agosto 27, 2009

Apuntes sobre empleo y pobreza

Acá el amigo Siri se mando un postazo de esos que vale la pena leer. Hace un tiempo ya, los más berretas de los bloggers argentos había dicho algo en la misma línea. Vamos a aportar entonces en el mismo sentido, para luego tirar algunas puntas respecto del plan de empleo que impulsa el gobierno y su posible impacto sobre los niveles de pobreza.

En principio, una política focalizada en la generación de empleo descansa de algún modo u otro en postulados como este:

"El trabajo no solamente constituye el "sustento" material e inmaterial de las personas, sino también es el espacio desde donde la persona construye un aprendizaje a partir de sus experiencias, conflictos, éxitos y fracasos, que ponen a prueba sus capacidades
(...) Es un derecho (y no sólo un deber social) que constituye una real necesidad de los seres humanos y que, por ese motivo, está en la esencia misma de la naturaleza humana. De esta manera, el trabajo constituye una de las categoría antropológicas más relevantes para el bienestar individual y colectivo de las personas."

Cosa con la que estamos fundamentalmente de acuerdo. En general, no acepto aquella visión de la política social como ambulancia de los desguaces que la economía de mercado puede generar sobre el empleo. O dicho de otro forma, pensar que la forma de moderar un desempleo permanente arriba de los dos dígitos es con planes universales de ingreso y no con políticas de empleo, es un mero cinismo del liberal bien pensante.

Ahora bien, el gráfico que sigue parece justificar el sesgo pro-empleo de la actual política social. Hablando de modo simple, la probabilidad de encontrar una persona pobre y desocupada es del 44% y es la más alta para cualquier categoría ocupacional (o de inactivos). Por el contrario, esta probabilidad cae al 19,7% en el caso de los ocupados y es la mínima:
Ahora bien, si el problema es la pobreza a nivel agregado, lo que importa fundamentalmente (pero no exclusivamente), es cuál es el peso de cada categoría ocupacional en el total de pobres. Y justamente, aquí es donde se observa el fenómeno más complejo del mercado laboral actual*: existencia de trabajadores ocupados pobres. Fundamentalmente, aquellos que están fuera de la seguridad social o son cuenta propistas (ambos afuera de las paritarias), tienen el mayor peso relativo de personas en condición de pobreza de todos los participantes del mercado laboral**.
Vale aquí mencionar que esta compleja (y quizás algo paradójica) realidad es en parte consecuencia del éxito obtenido en términos de generación de empleo de los últimos 6 años. Son muchas las personas desocupadas que salieron de esa condición, pero que al hacerlo ingresaron en el mercado laboral de forma precaria. Noten en el gráfico que sigue que justamente, la realidad de los trabajadores pobres se consolida en el modelo actual:
Miren además en el grafo anterior como se dicotomiza el mercado laboral a partir de 2002. Los asalariados registrados en la seguridad social caen fuertemente en su peso en el total de pobres, pero por el contrario, los trabajadores informales pegan un marcado incremento.

Fundamentalmente, lo que aquí queremos marcar es la necesidad de hacer políticas contexto-dependientes. Es decir, en 2002 la prioridad fundamental era generar empleo en gran escala y allí la macro jugo un rol central. Ahora, el desafío central es operar sobre la calidad del empleo existente, para reconstituir e impulsar los ingresos de los trabajadores informales.

No vemos que nada de eso se consiga a través de no sé cuantos empleos de baja productividad y alta informalidad (cuenta propia monotribustista) que se generen desde la política social.

Hoy, el principal desafío es doble: romper el núcleo duro del desempleo con políticas sociales específicas y también incrementar los ingresos de los trabajadores informales a través de tranferencias de ingresos directas.

Saludos,
Genérico.

* Actual, actual... de actual tiene poco hablar con datos al segundo semestre de 2006. Poco podemos decir al respecto que no se este dicho, pero al menos creemos que el punto acá hecho es lo suficientemente "estructural" como para ser válido.

** Los inactivos y los menores concentran la mayor parte de los pobres. Respecto de los primeros hay que ver la evolución en detalle por todos los cambios que hubo en el sistema previsional. En cualquier caso, son dos temáticas que escapan al punto del post.

lunes, julio 20, 2009

DM - Parte 2

La conclusión más obvia y trivial que surgía de este post, es que el crecimiento económico y la redistribución del ingreso son mecanismos fundamentales para reducir el nivel de pobreza y marginación que sufre una sociedad.

Como no puede ser de otro modo esto nos llevó al debate sobre los vínculos que existen (o no) entre estos mecanismos. Están los que creen que una estrategia de política basada en profundizar un sesgo redistribuidor puede afectar la “eficiencia” del sistema económico y por lo tanto reducir (y hasta abortar) el crecimiento del producto en el mediano plazo, situación que incluso podría derivar en un resultado opuesto al buscado: un aumento de la pobreza. Paradójicamente (o no), algunos liberales parecen no pensar así.

En particular llama la atención que todavía existan comentarios (minoritarios tal vez) a los post sobre el tema que sostienen como válida aquella relación negativa entre eficiencia y distribución. Principalmente, por que al analizar cuál debe ser la prioridad de la política económica, esta visión sugiere que el énfasis debería estar (únicamente) en potenciar el crecimiento económico como mecanismo fundamental para reducir la pobreza, aún al costo de una distribución más regresiva del ingreso.

Ahora bien. Hasta aquí nada fue dicho sobre cuál debe ser el tipo de crecimiento que debe propiciar la política económica para alcanzar el objetivo que más nos interesa. Sabemos, y ya lo dijimos acá y acá, que en Argentina la pobreza saltó por escalera en todos los episodios de desorden macroeconómico que sufrió el país desde el retorno de la democracia.

Sin embargo, aquí el punto clave es que entre 1982 y 2008 existe un período de crecimiento en el ingreso promedio (medido por el PIB per cápita) que es acompañado por un sistemático aumento en la cantidad de personas en condición de pobreza:
Entre 1994 y 1998 (las series son promedio móvil de 3 años para suavizar el movimiento y captar la dinámica subyacente) la economía se expandió mientras millones de personas veían caer sus ingresos por debajo de la Canasta Básica Total (principalmente por efecto del galopante desempleo).

Sabemos ya que esto es posible si el “efecto crecimiento” positivo es anulado por un “efecto distribución” negativo. Vean lo que pasa si agregamos al gráfico anterior la evolución de la distribución del ingreso*.
Con una economía que se expandía el ingreso medio por habitante a una tasa promedio anual del 3,6%, la cantidad de personas en condición de pobreza se incrementaba a un acelerado 9,2% promedio anual. Vean además que en ese período se produce el mayor crecimiento en la concentración del ingreso de 2,6% promedio por año (superior aún al observado en plena crisis de 2001/2002).
Por otro lado, en la década del 80 el estancamiento económico, y no la distribución, explican el alza aumento de la pobreza. Y por otro, es evidente que el período de 2003 a 2006 tanto el crecimiento como la distribución tuvieron efectos positivos y consistentes para reducir fuertemente la cantidad de personas en condición de pobreza.

Entonces volvemos al principio. No basta como propuesta de política sólo con crecer. Muy por el contrario, ese crecimiento tendrá siempre (siempre) una forma de distribuir el ingreso asociada y por lo tanto discutir la primero es discutir lo segundo.

Seguiremos de a poco este debate.

Saludos de un ausente Genérico.

PD: Lamentablemente, la inexistencia de estadísticas confiables no nos permiten conocer el impacto distributivo de la escalada inflacionaria de 2007-2008, pero todo indica que la pobreza aumentó sensiblemente con una economía que habría seguido creciendo de forma que se habría producido un poderoso “efecto distribución” negativo. De ser así, se confirma lo que dijimos antes.

* Para la distribución del ingreso tomamos la relación del ingreso medio del decil 10 al decil 1 de una publicación del CEDLAS. Queda claro que este indicador tiene muchos problemas, pero su dinámica es muy similar a la seguida por otros indicadores de distribución, lo que válida su utilización… al menos si tenemos en cuenta el objetivo del post.

martes, junio 30, 2009

Distribution matters

Antes de las elecciones, había visto que los chicos nuevos de la BEA estaban discutiendo, un poco solapadamente, sobre crecimiento, distribución y pobreza. Se me ocurrió entonces robarme (como siempre, bah) un par de ideas que pescamos por ahí para darle un marco al tema, y a su vez escuchar sus opiniones.

El gráfico que sigue muestra (más o menos) como se distribuye el ingreso (medido en logaritmos) de una sociedad hipotética: tiene una forma de campana como la que vemos. La idea, es que cuanto más "empinada" sea esta campana, más equitativo es el ingreso. En el límite, si todos ganancen exactamente el mismo ingreso, no sería una curva sino una recta sobre el ingreso medio. Por el contrario, cuanto más "chata" la curva, menor será la equidad:
La "inciedencia de la pobreza" suele medirse determinando el valor monetario de una Canasta Básica Total (CBT) y asignando la categoría de pobres a todas aquellas personas u hogares cuyo ingreso sea inferior a esta CBT. Gráficamente, eso quiere decir que el área que queda formada (gráfico de más abajo) entre la curva de la distribución del ingreso y la línea de la CBT, compone a las personas en condición de pobreza.

Podemos afirmarse dos cosas: cuanto más inequitativa sea la distribución del ingreso, mayor será la pobreza y para una masa salarial dada (es decir, estáticamente), la única forma de bajar la pobreza es redistribuyendo ingresos ("efecto distribución"). Sí, como es el caso en el gráfico de abajo, el ingreso medio es mayor a la CBT, entonces es factible (al menos en el papel) eliminar totalmente la pobreza (y por supuesto la indigencia).Ahora bien, si la masa salarial no esta dada, y evoluciona en el tiempo, el crecimiento en los ingresos medio de una sociedad puede también actuar reduciendo la pobreza. Es bastante evidente, que si se mantiene la distribución y el ingreso medio (real) crece en el tiempo (es decir, la línea azul se va a la derecha), la cantidad de personas en condición de pobreza, baja ("efecto crecimiento"). También es obvio, que sí el crecimiento es acompañado por una mejor distribución, este proceso se acelera.

Sin embargo, existen casos que vale la pena discutir para marcar algunas de las tensiones existentes cuando se discute el problema del desarrollo y los modelos de país. Como mostramos en el gráfico de abajo, la inciendencia de la pobreza puede caer por un "efecto crecimiento" positivo que domine un "efecto distribución" negativo, es decir, que aún con una peor distribución cae la pobreza absoluta.

Puesto de modo directo, es posible argumentar que pueden darse casos donde la incidencia de la pobreza disminuye cuando el ingreso de distribuye de modo más regresivo. Pero ojo, es igualmente cierto que el positivo "efecto crecimiento" puede anularse por un negativo "efecto distribución".
No crean que este escenario, de crecimiento con caída de la pobreza absoluta pero sin mejora distributiva no es posible. El famoso "modelo chileno" es esto mismo: una sostenida expansión del ingreso medio (real) que ha sido existosa para reducir los niveles absolutos de pobreza, pero sin que ello haya implicado una mejora en su distribución. El teórico Rawls y el amigo Lindhal, aplauden este camino. Y ud?

En el fondo, estamos discutiendo varias cosas juntas sobre las cuáles vale la pena escuchar opiniones: ¿cuál es el vínculo entre desarrollo y equidad? ¿cuál debería ser el objetivo del hacedor de política económica, bajar la pobreza absoluta o también, la relativa? ¿es un problema económico, político, ético... todo lo anterior?.

Yo creo que mi opinión es conocida, me gustaría escuchar otras.

Saludos
Genérico.

PD: sí, es cierto no hablamos de las elecciones. Medimos mucho con nuestro voto, pero nada fue como esperabamos.

PD2: Cuál será para cada político la estrategia: Crecimiento, crecimiento con distribución, crecimiento sin distribución... quizás sea un principio ordenador, o no?

jueves, abril 23, 2009

La democracia y sus cosas - Ex post

Por Genérico:

Mi amigo Elemaco me pidió que suba el siguiente gráfico en referencia a este post, ya que según él, sin el mismo, el análisis no es completo. Básicamente, lo que quiere mostrar (intuyo) es que la recuperación en el gasto post-crisis debe matizarse por el colapso de 2002:
Un hecho fundamental, desarrollado en los comentario es que al segmentar los períodos en base a los diferentes presidentes puede pasar que uno "responsabilice" de algún resultado a una gestión, cuando en realidad lo que se observa es simplemente el resultado de tensiones acumuladas en períodos anteriores. Por eso creemos que estos resultados deberán cruzarse con otros elementos de análisis.

Ahora bien, volviendo al gráfico anterior vemos como fruto de la crisis, el gasto social del estado público nacional cayó un 17% en términos reales. Desde entonces, hasta 2006 el gasto social real creció un 36% mientras que la pobreza cayó un 45% (8.8 mill. de personas). No tenemos datos para proseguir el análisis desde allí.

Tomando todo el período desde 1980, esto es lo que se observa:
Sin palabras. Ahora sí, Elemaco, haga su magia.

Saludos
Genérico.

PD: yo también creo que Lozano se fue muy para arriba con los números. Pensemoslo como una de máxima.

miércoles, abril 22, 2009

La democracia y sus cosas

Por Genérico:

Alguna vez dijimos que la principal deuda de la democracia es que la pobreza, la indigencia y la distribución regresiva de la riqueza se ha consolidado en nuestro país.*

Incluyamos los últimos años de la dictadura y veamos los datos para el período desde 1980 hasta 2008. Sólo en 4 de estos 29 años hubo menos de 4 millones de pobres. Desde 1995 el número de pobres no baja de los 8 millones de personas… (salvo en el fantástico mundo de las estadísticas oficiales). La evolución de este fenómeno es, sin duda, altamente compleja. A medida que su ascenso se consolida en nuevos pisos y que el tiempo pasa sin que se revierta, se entra en una “trampa” en la que la pobreza se perpetua reproduciendose a si misma.
Centremos el análisis en los diferentes períodos democráticos. ¿Cuán erróneo es analizar la gestión de cada presidente en función de la variación en la cantidad de personas en condición de pobreza?. La dictadura dejó un tendal. En 1982, 10.300 millones de argentinos eran pobres, un dato inédito hasta ese momento. La democracia vuelve al país con 5 millones de personas en condición de pobreza.
La gestión alfosinista tomada punta a punta genero más de 1 millón de pobres por año, sobre los ya repulsivos números de la dictadura. ¡Sí! Cerca de 1.1 millones por año. El acumulado llevó a que Menem llegará al poder en 1989 con 11.8 millones de compatriotas en esta condición. Luego de diez años en el poder, con idas y vueltas y una etapa inicial fuertemente expansiva pero abandonando el Gobierno cuando el modelo Convertible languidecía Menem deja el Gobierno con una reducción de 200 mil pobre por año punta a punta. Es decir, toda una década donde las personas en condición de pobreza dejaron de ser “nuevos pobres” para pasar a ser “pobres estructurales”.

La gestión del aliancista De la Rúa fue a todas luces, una de las peores en este aspecto. Duró poco, y se fue en helicóptero, pero no sin antes dejar en su haber casi 3 mill. de pobres más... el milenio llego a su fin en 2002 con 20 millones de argentinos, sin un ingreso suficiente para acceder a una mísera canasta básica.

Los impresentables vinieron después, el cabezón devaluó y pesificó asimétricamente. Kirchner consolidó y forzó la marcha… el resultado fue positivo hasta 2006 y la pobreza se redujo fuertemente… pero hasta ahí.

Ya en 2007 el ciclo comenzó a revertir una vez más. Nuestro país no tiene valores ciertos en estos temas. Entre las estadísticas oficiales y algunas privadas, la diferencia en la cantidad de personas pobres es de 8 millones!!... si los números privados (de Claudio Lozano) son ciertos, la gestión de CFK tendría el peor registro con 2.3 millones de pobres más en sólo 1 año.

Ahora bien, que hizo cada uno en este período con el gasto público… ¿A donde lo direccionó? Con datos sólo hasta 2006, podemos aventurar el siguiente gráfico:
Las tres gestiones del partido justicialista aumentaron el gasto en términos reales por año. Duhalde y Kirchner, mucho, mucho más que Menem. Los radicales de Alfonsín y De la Rúa vieron mermar el gasto público un 1% real por año. Claro está, don Ricardo mantuvo un sesgo expansivo en el gasto social, mientras que don Fernando sólo se concentró en pagar deuda… y como dijimos, se fue en helicóptero. El Gobierno que más crecimiento le dio al gasto público y con mayor impulso al gasto social fue el de Néstor, aunque claro está… fue quién asumió con la mayor cantidad de personas en condición de pobreza después de Duhalde, quién concentró los esfuerzos fiscales en impulsar los servicios económicos (subsidios al sector privado).

¿Conclusión? ¿Alguna por ahí? Nos posicionamos por acá o acá o acá.

Saludos,
Genérico

*sólo un estúpido podría pensar que esto añora los genocidas militares, ya que con ellos y su brutal intervención se empezó a gestar las transformaciones de la economía nacional que explican esta lamentable trayectoria.

PD: Lamentablemente, no tenemos datos de 2007 donde todo indica que la barrita gris de Kirchner debería crecer.

PD2: El pico de 2002, se lo asignó al cabezón? no estaba seguro y lo dejé aparte. ¿Uds que opina?

martes, julio 08, 2008

La deuda de la democracia

Por Genérico

Hace tiempo que tenía este post en la cabeza. Se me ocurrió que veamos un poco la historia reciente de nuestro país, a través de una sola serie... un sólo dato para ver que pasó desde que en nuestro país el sistema democrático se afianzó de forma definitiva. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, dicen eso, algunos por ahí...

Se conoce como "subir por escalera" a la evolución de la pobreza en Argentina. Cada crisis implica un "salto" en la cantidad de personas en condición de pobreza. Cada recuperación no revierte ese resultado y te deja en un piso cada vez más alto.

En 1982, la incidencia de la pobreza era del 5,1%. Luego en los '80 nunca bajó del 13% y desde mediados de 1995 el 25% de la población argentina es pobre.

El peor fracaso de una sociedad.
Sobran las palabras.


PD: la serie es un mix del cenda-indec-sel consultores. A las fuentes los remito.

PD2: el 30,3% del último dato es de sel consultores, y como tal debe tomarse como una estimación de máxima, dado que el valor de la misma dependerá del nivel de precios que se use. Si no me falla la memoria, el dato oficial del Indec se ubica cerca del 20%.

martes, marzo 18, 2008

¡Último Momento!

Afirmó el gobierno: La redistribución ya se hizo, pero lamentablemente no alcanzó para los pobres (Revista Barcelona, 03/08/2007)




Sí… eso era todo, ya no hay más.


Vuelvan pronto y que tengan un bonito fin de semana largo!


Generico


PD: La historia puede llamarse, “el éxito de un gobierno que mejoró la distribución desde los peores registros de nuestra historia gracias a un nuevo modelo de acumulación basado en el trabajo y hoy muestra la mejor distribución en al menos una década” o “de como aprovechar el efecto cantidad”.



jueves, enero 03, 2008

La caja de Pandora.

Ay Dios Mio!! ¿Qué hice? ¿Qué hice? ¿Quién me manda a meter la nariz donde no me invitan? Fede en el post de genérico de ayer me dio el pie y, ay mamma pulpo, me llevo a abrir la caja de Pandora.

Resulta que un pobre argentino puede no ser pobre en Chile e, incluso, estar relativamente bastante bien.

Un indigente varón de entre 30 y 49 años en Chile tiene ingresos para consumir, como máximo, 2100 calorías diarias (Al igual que en Uruguay, Brasil, Perú, Paraguay o Bolivia). Consumiendo un 30% mas, esa persona seguiría siendo considerada pobre en la Argentina.

Así es! De acuerdo a la clasificacion local, un pobre argentino consume hasta 2700 Calorías diarias. Es mas fácil ser pobre en la argentina que en Chile (a igualdad de precios, desde ya)! Para verlo en términos de cantidad de comida, vea el siguiente cuadro, en gramos por día.


Un argentino en el borde de la indigencia no comerá un pancho y coca afuera, ni merluza, pero consumirá 2 1/2 mas de carne, un 80% mas de lácteos y huevos, casi un 50% mas de frutas o 27% mas de verduritas.

Moraleja del primer post del año. Dude! Desconfíe de todo. Échele loas a Descartes y su duda metodológica. Si le muestran un número absoluto, páselo a índice, si esta en índice mire el año base o páselo a nominal, si es nominal páselo a real, y si es real mire la tasa de variación, y si esta no le convence, mire la tendencia...

En conclusión: Nuestra tasa de pobreza, en relación a la de los demás países del Cono Sur, esta sobreestimada. Newton planteo un mundo “absoluto”, Einstein uno “relativo”…y ahora resulta que ni siquiera es relativo!!!!

ayy, ayy...solo se que no se nada!!