Los aliados ocuparían la isla hasta 1952, cuando recuperarían la soberanía, aunque perdiendo en el camino Korea, Taiwan y los territorios conquistados durante la WWII. Tres años antes, se había formado el Ministerio de Comercio Internacional e Industria (MITI), desde donde se llevara a cabo la planificación e intervención de la economía para desarrollar aquellos sectores en los cuales el país mostraría ventajas comparativas, a saber: producción capital intensiva (recuérdese que Japón tiene una tasa de ahorro de 35%) y mano de obra calificada intensiva (el sistema educativo japonés, dicen, es antológico).
La estructura económica japonesa, hasta la WWII, estaba fuertemente concentrada en y controlada por grandes familias conocidas como "Zaibatsus", siendo los más conocidos (los Big Four) Mitsubishi, Mitsui, Sumitomo and Yasuda. Luego de la guerra, EE.UU. los disuelve y cuando se da cuenta que se viene la peste roja desde el Oeste los reagrupa bajo el nombre de "Keiretsus", que se convierten en las cabezas de empresas archiconocidas como Mitsubishi, Fuji, Toshiba, Toyota, Canon, Mazda, Minolta, Kyocera, Hitachi, Isuzu entre otras.
La intervención del MITI en la economía se realizó casi exclusivamente a través de estas familias, que en Argentina se llamarían Noble, Pérez Companc, Fortabat, Rocca, Macri, Werthein, Eskenazi, Blaquier, Eurnekian, etc.
En 1955 se formaría el Partido Liberal Democrático, que surge de la unión de dos partidos de derecha conservadora que controlarían el gobierno hasta 1993, consolidándose frente a la oposición.
Durante 15/20 años el MITI combina una fuerte intervención en la economía con un Tipo de cambio alto, estable y creciente, bajo la orbita de Bretton Woods. Cuando este cae, en 1971, y en medio de agitación social intensa que, entre otras cosas, debilito la hegemonía política de la derecha japonesa, se produce un fuerte cambio en el "set" de políticas macroeconómicas usadas.
Copio a continuación una serie de gráficos, con algunas aclaraciones y dejo la moraleja que yo extraigo de ellos para otro post, queriendo, antes de jugarme, saber que opinan ustedes al respecto.
Luego de una depreciación del 25% durante 15 años (no si estaba apreciado o depreciado antes de eso) el Yen se revalúa un 40% en dos años, básicamente a través de apreciación nominal.
Desde entonces continúa el proceso que finalmente iguala los salarios nipones con los de USA (en U$D) hacia fines de la década del ochenta.
La retribución del trabajo respecto al PBI sube de un 43% estable durante 15 años a 55% (con la PEA bajando 2% en el mismo período).
Ni el crecimiento de las exportaciones, ni el nivel de crecimiento se ven afectadas con el cambio de "modelo". La tasa de ahorro tardaría 5 años en caer desde 40% del PBI a 32,5%
La conflictividad social, salvo por los picos de 73, 74, se ve notablemente reducida
El estado Japonés acompaña el proceso de reformas estructurales con una fuerte reestructuración de su base tributaria, subiendo desde 50% en 1955 a 70% en 1970 la participación de los impuestos directos (ganancias) sobre el total recaudado.
En ningún momento la puja distributiva y el programa de reconversión productiva erosionan la solidez fiscal. Por otro lado, el Estado japonés sorprende más por su eficiencia que por su tamaño. Por su parte, el estado Japonés "ausente" hasta los 70, aumenta fuertemente su gasto.
Hasta aquí los datos. el fin de semana con más tiempo sigo, pero antes me interesaría saber su opinión.
Saludos y buen finde
Elemaco
PD: Manolo, Ayj, Tavos, Rollo, sé que pueden darme una mano con esta.


Salario real. Claro, bien podría ser que a pesar de tener una mala distribución y pésimas condiciones laborales, los salarios que paguen fuesen elevados respecto del resto de la economía (sería una situación extrema, pero también posible). Bueno, tampoco es el caso. Un empleado promedio del agro tiene un ingreso real que no llega a ser el 60% del ingreso medio de toda la economía. Aquí, una vez más, es cierto que en el actual esquema esta situación parece mejorar en comparación con la década pasada, pero también, una vez más, es cierto que el fuerte crecimiento del agro se dio en estos últimos años, y dada la mala distribución del ingreso, los trabajadores rurales la vieron pasar.
